Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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viernes, 17 de julio de 2026

Victoria de las Navas de Tolosa: 16 de julio de 1212

Efemérides
En el aniversario de las Navas de Tolosa: no es nuestra historia, es nuestro futuro

Hoy, 16 de julio, se cumplen 814 años de la victoria cristiana de las Navas de Tolosa. Un hito que supuso el afianzamiento de España como parte de la Cristiandad en detrimento de un proyecto político antagónico llamado Al-Andalus. Un paso que permitió el avance de la Reconquista y que fue culminado felizmente por los Reyes Católicos en 1492 y por Felipe III en 1614 con la expulsión de los moriscos. 

La historia nos enseña que, salvo momentos puntuales muy localizados -y a pesar de esfuerzos loables-, nunca ha sido posible la coexistencia o convivencia pacífica entre cristianos y mahometanos. La revolución del liberalismo, inspirador del gran engaño de la constitución del 78, eliminó toda referencia trascendente en nuestras leyes pues considera a la religión como un elemento propio de la mera conciencia personal. Según esa ideología bastaría con el cumplimiento de las leyes del estado para mantener la unidad, la paz y la concordia. Sin embargo la evidencia-que vemos ya de forma especialmente dramática en otros países de Europa- es que los problemas crecen. La realidad es que tanto los verdaderos católicos como los musulmanes consecuentes no entendemos la vivencia de nuestra fe sin el desarrollo pleno de una dimensión pública y social. 

Por todo ello, lejos de ser una curiosidad histórica, la batalla de las Navas de Tolosa es una efeméride cuyos ecos resuenan hoy con fuerza entre nosotros. Actualmente viven en España, según las estadísticas oficiales, más de 2,5 millones de musulmanes lo que supone al menos el 5% de la población. Hay localidades en las que esa proporción es mucho mayor y amenaza ya, de forma insoportable, la misma identidad de numerosas comarcas. Se trata de un fenómeno brusco y muy reciente si tenemos en cuenta que tres de cada cuatro musulmanes han nacido fuera de España. Dentro del caos migratorio provocado por unos políticos irresponsables esta es posiblemente la consecuencia más grave y el mayor de los retos al que habrán de enfrentarse las nuevas generaciones de españoles. 

Nuestra condena por tanto se dirige en primer lugar hacia todos los partidos políticos que han permitido y sostienen todavía esta situación. Hacia los separatistas que pensaron que una inmigración islámica podría favorecer sus intereses antiespañoles. A los laicistas que han querido utilizar el aumento de la población musulmana para la descristianización de nuestra Patria. A los conservadores que han mirado para otro lado, o que incluso homenajean a traidores como Blas Infante, mientras tengan acceso a mano de obra barata. 

No podemos tampoco dejar de criticar la posición buenista de aquellos católicos que confunden la ayuda humanitaria con un suicidio cultural. La acogida caritativa al extranjero necesitado en ningún caso puede justificar políticas de sustitución poblacional hasta el punto de hacer irreconocibles nuestros barrios y ciudades. Tampoco la difusión de creencias y prácticas basadas en el error, el terror o el desprecio a la mujer. El multiculturalismo y el caos social tan sólo benefician, finalmente, a un estado policial cada vez más controlador y sectario. 

Los carlistas queremos que España, la España católica y tradicional, siga siendo ella misma, y sabemos que el pueblo español, aunque ahora mismo viva anestesiado por las ideologías progres, tampoco va a querer vivir ni en Al-Andalus ni en un estado socialista masónico. Ojalá que cuando despierte no sea demasiado tarde. Próxima la celebración del apóstol Santiago, patrón de las Españas, concluimos esta declaración acogiéndonos a su amparo: ¡Santiago y cierra, España!

Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista


El mensaje es fuerte si lo ven los sarracenos que hacen del pasado, presente. Está muy bien para los que no lo son, que viven en el presente y no quieren caer en las invasiones antiguas como la de 711, los almorávides, los almohades de 1212 o los Benimerines.. Ojalá los problemas de ayer no sean los de hoy, pero para eso vigilemos la actualidad.


La Redacción
 

lunes, 17 de julio de 2023

Julio de 1936

Efemérides:

Esta es una historia muy larga de contar,  que abarca muchos siglos. Intentaremos decirla en cinco palabras.

 Todo ronda por el mes julio, entorno a los días 17, 18, 19 y 20, antes y después de ellos, con prohibiciones o no gubernamentales, propias del más rancio totalitarismo, en una y otra época Estos días CONMEMORAMOS a los héroes de ayer, que lo fueron ante Dios, los hombres, la historia, y nuestra memoria de la historia. Héroes que son un ejemplo para todas las épocas.

No nos gusta mostrar un tono heroico porque carecemos de pluma para ello, pero lo cierto es que tratamos de héroes, que es lo que al parecer faltan en nuestra aborregada sociedad. Sí, nos han masificado (o nos hemos dejado masificar) a conciencia. Esto último hace que muchos no entiendan el ayer histórico, y no se planteen ser héroes en el presente, en el ejercicio de su "sacrosanta"-dicen contradictoriamente- libertad. El héroe, mártir o santo, no es un empecinado, sino quien se ofrece con esfuerzo y con el sacrificio de sí mismo, para gloria de Dios y bien de los demás.

Los "nuestros", qué salieron a defender?


Conmemoramos a los que salieron a defender a Dios Jaungoikoa, y a la Iglesia católica de una sistemática destrucción: contra los almohades en las Navas de Tolosa en 1212, los napoleónicos en Bailén en1808, los liberales repetidas veces en el s. XIX, el PSOE, PC, CNT-FAI, EC etc.  culminando en 1936 y, tras casi un siglo, ahora mismito. 

"Sólo por Dios" Jaungoikoa, aita Teodoro salió aquel 18 de julio de 1936 desde Lesaca. "Entre como requeté en la guerra, y de ella salí como carlista". Si familia lo era.l

Recordamos con afecto a quienes salieron a defender la libertad religiosa de los católicos y la Unidad Católica, pues no había otra unidad, ya religiosa ya incluso política, por lo que a España respecta. Así fue desde el 589 hasta la ley de libertad religiosa de 1967, y después hasta hoy. (Esto nos ilustrará por qué están los españoles ontológicamente tan desorientados).

Conmemoramos este julio a  los que salieron de sus hogares para defender la educación católica de la niñez y juventud católicas en los ámbitos público y privado en la época de la IIa. República, y la presencia de la religión en las escuelas, la sociedad y -lo primero que se destruyó- en la política. Los males tienen un evolución lógica y van en cadena, corrompiendo finalmente la educación de niños y jóvenes . Los que mantenemos lo justo y correcto en cada caso,  haremos lo que se pueda y como se pueda en 2023, todo menos ceder, con un espíritu joven y echado p'alante. !Ay de nosotros si les dejamos corromper a nuestros hijos!

En tales épocas, allá por el mes de julio, unos defendieron los reinos cristianos medievales, y luego otros la Patria española. 

Los primeros lo hicieron frente la invasión extranjera almohade. Los otros, y casi  seiscientos años después, frente a la invasión napoleónica, luego frente la descomposición interna, y a su corolario patente en una silenciosa dependencia soviética en 1936-1939. 

Los primeros lo hicieron frente a las feas luchas entre los reinos cristianos peninsulares. Los segundos frente a la disgregación sistemática de la sociedad política, al abrazo del oso centralista y del luego separatismo. Todos frente a los nuevos Atila de la media luna y de la hoz y el martillo, que arrasaban sociedades configuradas, libertades y creencias, sobre todo la Verdad de Cristo. Digamos como detalle que en éste maremagnum, los Liberales y los  separatistas son hijos de la Revolución Francesa. Lo sabían los primeros seguidores de Sabino Arana Goiri? Y los liberales centralistas y/o autonómicos, que son tan o más centralistas que el "Madrid" del que tanto hablan a hora y deshora para justificar su giro hacia el separatismo? Así , de lo anterior se deduce que la división es la perdición, imponiéndose hoy el "todos unidos y no partidos" para el bien.

En todo caso, ls buenos mantuvieron los Fueros o la configuración Regional histórica (no sólo administrativa),  las distintas jurisdicciones, y un poder temporal legítimo, limitado, social y representativo. 

Muchos salieron con  los monarcas medievales en Cruzada "internacional", con las juntas provinciales y Central en 1808, con sus monarcas de la "rama carlista" que gobernaban territorios bien definidos aunque dependiendo algo de la suerte de las Armas, en 1936 con el rey Alfonso Carlos I como cabeza del Ejército. 

Y hoy, los carlistas o tradicionalistas, nos sumamos con todos los que son respetuosos y quieren hacer todo lo bueno, una suma que no es para sestear sino precisamente para hacer lo bueno. 

Aquellos fueron valerosos porque vivieron en el campo de la lealtad, en el campo del "Dios lo quiere", que exige defendamos a los humildes y sencillos que son nuestras mujeres e hijos, en los que El se gloría. Pondré mi mejilla ante el zarpazo ajeno, pero no la de los otros, y menos si son los nuestros. 

Aquellos fueron fieles a sus familias, a sus vecinos y naturales del país, a sus buenas leyes e instituciones, al rey de España, ya estuviese en el viejo solar hispano ya luego en el exilio, y sobre todo fieles a Dios, que engloba y está en todo lo bueno y bello. Con esperanza, hoy sigue viva la dinastía en los buenos españoles.

Nuestros mayores no quisieron caer en la herejía mahometana y el deísmo totalitario de los califas; ni a los pies de los nuevos césares racionalistas o liberales; ni en manos de la Milicia Nacional de los liberales decimonónicos; ni luego ante las voraces milicias  socialistas y anarquistas, o las brigadas comunistas; ni ante el brutal terrorismo etarra -a quién el PSOE podemita ha perdonado-, ni ante el terror legislativo de los Gobiernos ZP y Sánchez, y de quienes han tolerado y van a seguir tolerando lo hecho por él...

No cayeron en la manipulación de la política oficial, liberal-socialista, comunista y el estalinismo, ni en la mentira y trampa del sistema de un hombre un voto y un voto supuestamente absoluto e indiscriminado, ni en la manipulación de la Secta masónica que se mete en todo para fagocitarlo todo, ni en el nuevo totalitarismo y partido único. Ahora, no queremos caer en la manipulación del partido único con dos -o siete?- cabezas. Nos referimos a ese original partido que llamamos "tal para cuál". El "partido" establecido entre dos partes, la roja y la azul (el morado, de qué colores resulta?).

Qué hubo conflictos bélicos? Pues sí, y suponemos que a nadie le gustó. Para sobrevivir como personas, sociedades y comunidad política, todos aquellos volvieron su mirada por necesidad y en ÚLTIMO EXTREMO, a los cruzados de la Cristiandad medieval y de la época "moderna", a los Tercios españoles, a las tropas voluntarias de la guerra contra la "Convención" francesa, 




a las Armas vandeanas de los católicos franceses, a los Tercios requetés del s. XIX (en la imagen Cabrera)... que fueron el verdadero Ejército de hombres libres de la Patria. Se entera bien el Ejercito liberal, impositivo y feroz donde los haya? Si esto rompe los esquemas ideológicos marxistas, nos parece muy bien. Qué se fastidien. 

Tales Ejércitos fueron la RESPUESTA EXTREMA, provocada por el COMPORTAMIENTO EXTREMO de sus oponentes. Guerras carlistas? ; no, guerras liberales. Guerra de 1936?; no, guerra socialcomunista, aunque a nosotros la denominación ya nos trae sin cuidado. Hay que recordarlo de nuevo a los Gobiernos que creen que los demás reaccionan por capricho a sus tremendos desmanes. También hoy. La legítima defensa de lo más sagrado es una obligación sagrada y, por ello, un sagrado derecho. Ya lo dice Occidente hoy, apoyando incluso a los ucranianos, no?

Con libertades y señorío, la nobleza navarra, el pueblo navarro en general y las instituciones del viejo Reyno de Navarra, se levantaron como un sólo hombre. Las excepciones corroboran lo principal. Sus enemigos no les perdonan que el éxito o triunfo fuera de ellos. Como no les perdonan , arremeten indignamente contra lo que significa el monumento de "Navarra a sus muertos en la Cruzada" en Pamplona, mezclándoles alevosamente con actos execrables -los que hubiera- de otros -los que sean-.

Una vez perdida la verdad, se quiere que perdamos la libertad. Pues va a ser que no. Qué no nos mezclen y no nos condenen por lo que no somos. Sino -si se empeñan en hacerlo- por lo que somos. Jaungoikoa eta ama.

25 de julio celebramos al apóstol Santiago, patrono de España o las Españas.
"Santiago y cierra España"
Esta entrañable fiesta es una síntesis de la historia de España, donde -es un hecho- el mes de julio tiene un especial significado.

Un aitaborce, observador de caimanes 





martes, 17 de julio de 2018

Las cadenas de Navarra y las Navas de Tolosa

RECUERDA...

Ayer se celebró la victoria de las Navas de Tolosa, a la que Navarra debe las cadenas de su escudo. 




"Composición que tiene al rey de Navarra Sancho VII El Fuerte, como protagonista del conocido momento, en que, durante la batalla de Las Navas de Tolosa (Jaén), el 16 de julio de 1212, de los ejércitos cristianos peninsulares contra los almohades de Al-Ándalus, durante la Reconquista, rompe con su maza las cadenas que protegían el palenque del sultán Miramamolín (Muhammad An-Nasir)". (Fco. Javier Zubiaur Carreño).

Las cadenas del escudo de Navarra recuerdan con razón que el Reino estuvo inserto en los momentos clave de la tarea común de la reconquista en España, y que Navarra no vivió cerrada en sí misma. Primero, Navarra resistió al Islam desde su zona más norte, después ocupó el Ebro, se vinculó varias veces a Aragón, participó en las Navas de Tolosa de 1212, y también se vinculará con Francia. 

Por el bien superior de la defensa de la cristiandad, Sancho VII de Navarra dejó de lado sus argumentos fronterizos de enemistad con Alfonso VIII de Castilla en el Oeste del Reino navarro, y marchó hasta Úbeda (Jaén) para llegar a la primera línea de batalla contra los almohades, impulsado por la  Cruzada convocada por el Papa. Los cristianos obtuvieron un rotundo -aunque difícil- éxito, victoria y botín. En esfuerzo final de la batalla fue decisivo y en él participó con brío y éxito el monarca navarro. 

Navarra debe las cadenas de su escudo a la batalla de las Navas de Tolosa en Jaén allá por 1212, cadenas que están íntimamente asociadas a la memoria colectiva de los navarros desde dicha victoria. Que viviese este hecho de Armas reviviese en la memoria de los navarros lo expresan los textos de Guillermo de Tudela, coetáneo a los hechos, y, sesenta años después, Guillerno Anelier, o bien la carta privada de Blanza de Castilla a Blanca de Navarra

En el recuerdo de este gran triunfo cristiano, en su conmemoración y teniendo presente la gran victoria, radica el argumento de Carlos III el Noble para transformar el blocado tradicional del escudo de los reyes en las cadenas como Armas de Navarra, los botones o besantes en la unión de eslabones, y el carbunclo de su centro como esmeralda. 

Así pues, el Reino de Navarra debe las cadenas de su escudo a la victoria de las Navas de Tolosa, aunque esta deuda de reconocimiento se tardase dos siglos a partir de la gran victoria sobre la yihad musulmana. Desde 1212 este hecho glorioso había permanecido en la memoria de los navarros. Por lo que se advierte, las conmemoraciones no sólo son de nuestros días. Tal era la fuerza espiritual que esta Cruzada tuvo en el ánimo de Navarra como reino cristiano. 

En una época de desarrollo heráldico en los reinos cristianos, Carlos III hizo una identificación de los elementos del escudo y les dió una simbología dos siglos después a los hechos, apoyándose, como explica  Fortún Pérez de Ciriza, en las menciones a las Navas de Tolosa, en la heroicidad de Sancho VII en el campo de batalla y en las cadenas ganadas por él a Miramamolín. En este reinado, hicieron dichas menciones, en primer lugar, el tesorero Garcí López de Roncesvalles antes de 1404, y sobre todo, el confesor del Rey Fray García de Eugui (obispo de Bayona). Así, Carlos III interpretó lo que era una bloca  como las cadenas de las Navas, y lo que era un carbunclo en el centro como una esmeralda, aunque el carbunclo rojo se fue sustituyendo por el verde ya antes. 

En un texto legal como el Privilegio de la Unión otorgado a Pamplona en 1423, Carlos III fija que el escudo del Reino los forman las cadenas. Según Fortún Pérez de Criza, ésta es la primera ve que en un texto legal se identifica un motivo heráldico, esto es, las cadenas con las Armas de Navarra, tratándose además de las cadenas de las Navas de Tolosa conforme a las crónicas escritas por los citados Garcí López de Roncesvalles y Fray García de Eugui. 

El Príncipe de Viana en su Crónica repitió lo que escuchaba en la Corte de Navarra, expresándolo con una indiscutible belleza formal.

En adelante podrá cambiar la forma, pero el significado es el mismo. 

José Fermín Garralda


Fuente: José Fermín Garralda Arizcun, “El escudo de Navarra: génesis y representación. Heráldica frente a ideologías" (2018), 88 pp. Col.: Nueva Bermeja nº 18, en historiadenavarraacuba.blogspot.com



jueves, 17 de julio de 2014

LA APORTACIÓN NAVARRA A LAS NAVAS DE TOLOSA 1.212

AGENDA

AYER, 16 DE JULIO FUE el 802 aniversario de la batalla de las Navas de Tolosa ocurridas en el año de gracia 1.212, recordamos la aportación en ella del viejo Reyno de Navarra, cuyo rey Sancho VII el Fuerte estuvo presente rompiendo las cadenas con las que se ataban los fanáticos guerreros musulmanes -los almohades- que voluntariamente protegían el puesto de mando de Miramamolín, el jefe del turbante con la esmeralda verde que unirá las cadenas tomadas como trofeo para nuestro escudo de Armas. Más historia que leyenda. 





Sancho VII el Fuerte, como gran rey navarro (1194-1234), mejoró el Reino, incorporó el enclave de Petilla de Aragón (1209) y los castillos de Peña y Javier, adquirió muchos castillos jalonando por el límite de Aragón un camino hacia el mar Mediterráneo, fundó Viana y dio esplendor a Roncesvalles, cuya Colegiata acoge sus restos analizados en su día por el médico forense e historiador Jesús Luis del Campo. El rey morirá sin sucesión en su castillo de Tudela. 

Los almohades eran por entonces, con turbante o no, unas tribus fanáticas musulmanas del desierto que sojuzgaron el Norte de África formando un imperio que quisieron extender por la península hispánica. El peligro para la Cristiandad era evidente. Los cristianos debieron unirse y, muchos de ellos, lo hicieron. Tras la batalla de Alarcos (1195), en la que los almohades vencieron a Alfonso VIII, era más que necesaria una victoria como la de las Navas de Tolosa. Y la victoria, resonante, llegó. 

Ahí estaban los castellanos de Alfonso VIII en pleno, Pedro II y sus aragoneses, algunos navarros "de los buenos" con su rey Sancho VII que a la sazón tenía 54 años y estaba en la plenitud de sus facultades, y algunos caballeros portugueses y gallegos. Ahí estuvo presente el Señor de Vizcaya, Diego López de Haro, que de nuevo reconocía como rey a Alfonso VIII de Castilla. Faltaban los leoneses por sus diferencias territoriales con el rey Alfonso de Castilla, aunque también fueron algunos caballeros. 

Ahí estuvieron provenzales, italianos, alemanes y, sobre todo, francos, aunque parte de ellos se fueron antes de la batalla a sus tierras, debido a sus desavenencias con los castellanos que no querían matanzas y rapiñas que los sarracenos se las podían devolver. Esta decisiva batalla para la Cristiandad fue convocada y definida por el Papa como Cruzada. 


Representación conservada en el Palacio de Navarra
"Convocado también Sancho, acudió al llamamiento, olvidando ofensas y agravios, con deseos de revancha hacia los árabes y de aumentar la extensión de los reinos cristianos El alma de la cruzada fue don Rodrigo Ximénez de Rada, arzobispo de Toledo, historiador erudito que nació en Puente la Reina" (J. Tanco Lerga). 

"Nadie puede dudar que la presencia de Sancho VII en las Navas de Tolosa obedecía a móviles exclusivamente espirituales, pues de lo contrario pudo haber hecho lo mismo que el rey de León y atacar Castilla para recuperar los territorios perdidos en 1200" (Jaime del Burgo Torres). 

La victoria fue difícil, con un punto culminante, pero al final fue total, y la derrota almohade una catástrofe para los islamitas. 

Tras Sancho VII aparecen las cadenas en el escudo del Reino. Su origen es complejo y, según Fermín Miranda, "con toda seguridad ajeno en sus inicios a semejante evento" de las Navas de Tolosa. Los sellos personales del rey Sancho fueron el águila real negra o bien un caballero en posición de combate, el cual "testimonia los afanes militares de la monarquía navarra del siglo XII para defender la supervivencia del reino" (F. Miranda García).

Sea lo que fuere, las cadenas de lo que será el escudo del Reino se han convertido en un símbolo de las que rompió el rey en las Navas de Tolosa. El rey las depositó en la colegiata de Roncesvalles, en la catedral de Tudela y en el monasterio de Irache: esto es, al norte, al Sur y al Oeste -próxima a la frontera con Castilla- de nuestro Reino milenario. Y ahí se encuentran a la vista del buen observador: con discreción y señorío. El Reino de Navarra se fue configuró en la civilización cristiana que actualmente no pocos combaten en la misma Navarra ("Utrinque roditur"), y se fue configurando en una síntesis de pueblos y razas, en una síntesis cultural, en la unidad en la variedad que impide dividir a Navarra en dos, en banderías tantas como las que cada uno quiera y hasta en bandas de matones de barrio. 



Ramón de Argonz y de la Urrutia
Pamplona/Iruña 16 de julio de 2014

Las cadenas que Sancho VII dejó en Tudela
(Parte inferior izquierda del Altar Mayor de la catedral de Tudela)
Nota: Imágenes tomadas de la red

miércoles, 11 de julio de 2012

EL HOY DE LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA.

INVITAN A TODOS
     EL LUNES día 16 de julio, conmemoraremos el VIII centenario de la batalla decisiva de Las Navas de Tolosa ocurrida en 1212.
     Este día, los Amigos de la Catedral de Pamplona invitan a los siguientes actos:
  • Sta. Misa, 12:00 horas, celebrada en la Colegiata de Roncesvalles por el vicario episcopal don Juan Carlos Elizalde.
  • Ofrenda floral al rey Sancho VII el Fuerte, ante su tumba de la capilla de San Agustín en el claustro de dicha colegiata.
  • Visita-explicación del retablo de Las Navas en el recinto de la Catedral de Pamplona, a las 17: 30 horas, realizada por Jorge Urdánoz.  
    Tapiz conmemorativo de la batalla en el palacio de Navarra
    
      Para amenizar el espíritu sobre cómo se realizaron los fastos y acontecimientos en 1912 con motivo del VII centenario de Las Navas, se ha montado una exposición en la Biblioteca de Navarra (Mendebaldea), que permanecerá abierta hasta el 31 de julio. Su comisario es el dr. José Javier Azanza, autor de "La memoria de la memoria. 1212-1912. Tras las huellas artísticas del VII Centenario de las Navas de Tolosa".
  
     APUNTE HISTÓRICO. La Cruzada internacional organizada por Inocencio III para detener a los almohades culminó en la batalla de Las Navas de Tolosa (Jaén) en 1212. En el ala derecha del Ejército participaron doscientos caballeros navarros, junto con sus peones y escuderos. Lucharon codo con codo al lado de la tropas de Castilla (Alfonso VIII) que lideraba la batalla, Aragón (Pedro II), Portugal  y otras del resto de la Europa cristiana. Se conoce bien la batalla por la Historia del arzobispo navarro que lo era de Toledo, don Rodrigo Ximénez de Rada, y por la Carta del rey castellano al Papa.

Monumento conmemorativo de la batalla en el
lugar donde se desarrolló, que representa la
unión de los reinos cristianos aunados por el
peligro almohade.
      "Et salieron a la batalla, ordenadas sus haces..."
     En el momento más difícil de la batalla, el rey castellano dijo al obispo Rodrigo: "Arzobispo, aquí mueramos, ca tal muerte conviene a nos et tomarla en tal artículo et en tal angostura por la ley de Cristo; et muramos en él". Y el arzobispo Rodrigo le respondió: "Señor, si Dios plaze esse, corona voz viene de victoria, esto es, de vencer nos, et non de muerte, nin morir mas vevir; pero si de otra guisa ploguiere a Dios, todos comunalmiente somos parados para morir convusco" (tomado de la obra de García-Villoslada).
     Y Dios les dio la victoria, que fue un gran triunfo para la cristiandad frente al ataque decisivo de la nueva oleada musulmana de los bravos y peligrosísimos almohades.
     Se dice que esta victoria frente a los sarracenos en defensa de la religión dio origen a las cadenas del escudo de Navarra, mientras que la moderna Cruzada de 1936 -así la vivieron gran parte de los navarros de la época- dio origen a la laureada de su escudo. Si un emblema heráldico es fruto y expresión del esfuerzo supremo y heroico de los hijos de un pueblo, máxime si recoge un claro contenidos religioso, debe ser mantenido por sus sucesores. No vaya a ser que los muslines que hay en Navarra soliciten algún día sustituir las cadenas de nuestro escudo casi milenario por  las "rayas y bolas" del pretendido escudo exhibido por no pocos jurrus de ahora.
     Pamplona, 11 de julio de 2012
     Vocalía de Actos
    Junta Regional-CTC de Navarra 
Vidriera conmemorativa de la batalla
en la colegiata de Roncesvalles. Capilla
donde descansan los restos del rey Sancho VII el Fuerte,
estudiados en su día por Jesús Luis del Campo.

sábado, 31 de diciembre de 2011

LLEGA 2012, UN AÑO DE CONMEMORACIONES.¡FELIZ AÑO NUEVO!

TU CALENDARIO DE 2012

     HE AQUÍ -al final de este artículo de inicio de año- EL NUEVO  Y PRECIOSO CALENDARIO , editado por la Comunión Tradicionalista Carlista para este año 2012. Creemos que será de su gusto. Puedes pedir gratis el/los calendario/s a la dirección siguiente: elirrintzi@gmail.com


     Recordamos con gusto la victoria de la batalla de las Navas de Tolosa que, en 1212, salvó a la Cristiandad de la nueva invasión musulmana almohade. En ella, participaron con entusiasmo caballeros de las monarquías de la península y del resto de la Cristiandad. S.S. Inocencio III convocó a los caballeros de la Cristiandad para la defensa, reconociéndole el carácter de Cruzada. Los árabes llamaron a su derrota "la batalla de la desventura". 
    
     Este 2012 es un año lleno de conmemoraciones y significados, algunas dignas de ser recordadas y otras contrarias al espíritu tradicional de nuestra patria. De todo hay en la viña del Señor. Pongamos un ejemplo. El espíritu de la España de siempre, y el combate de los españoles contra Napoleón durante seis duros años -el que se elevó a sí mismo, sobre sus bayonetas, a cónsul vitalicio casi a modo de dictator, y luego en 1804 a imperator como heredero constante de la Revolución francesa-, se vio vulnerado por la Constitución de Cádiz de 1812, la Pepa, repletilla de enormes trampas tanto en el proceso de la convocatoria, como en el desarrollo de las sesiones, amén de su letra y espíritu.

     Si nuestros conciudadanos supieran lo que dicen no pocos historiadores (Federico Suárez, Comellas, Fdez. de la Cigoña, Cantero...), otra cosa pensarían sobre la leyenda rosa que el liberalismo ha venido imponiendo hasta la creación de un nuevo mito. La de 1812 fue una Constitución antiespañola, antiforal y contraria a la Constitución histórica y leyes fundamentales vigentes. Lógicamente y por ello nosotros no la vamos a conmemorar, sino a desvelar. Esta Constitución para muchos navarros fue... beazuna baño samiñago, eta aria baño gogorago (más amarga que la hiel y más dura que la piedra). 

Eslabones de las cadenas de las Navas
de Tolosa. Catedral de Tudela (Altar
Mayor). Foto:JFG2008
     Preferimos conmemorar las Navas de Tolosa, porque en ella estuvieron juntos casi todos los Reinos de las Españas, y porque la convocatoria expresó el alma y heroísmo de la España de siempre. En ella estuvieron presentes el Reino de Castilla (Alfonso VIII), la Corona de Aragón (Pedro II, Aragón y Cataluña), y Navarra. Los ausentes fueron León (Alfonso IX) y Portugal. El Señor de Vizcaya, don Diego López de Haro, que tuvo un comportamiento sobresaliente, fue alférez de su rey Alfonso VIII durante la batalla, el monarca derrotado anteriormente en Alarcos.

     En el momento neurálgico de la batalla de las Navas de Tolosa, el rey navarro Sancho VII el Fuerte -representado en la imagen de abajo- rompió las cadenas que ataban a los esclavos que defendían la tienda del emir vulgarmente llamado por las crónicas Miramamolín. Fue el aldabonazo de la victoria. Fragmentos de dichas cadenas se conservan en la colegiata de Roncesvalles -donde está sepultado Sancho VII- y en la catedral de Tudela. De Norte a Sur se configura un viejo y milenario Reyno, indivisible por naturaleza. ¡Ah si unos y otros nos dejasen en paz a los navarros!

     Sería fácil replicar a aquellos que consideran "superada" (J. Pavón, NT', nº 671, nov. dic. 2011), en los umbrales del siglo XXI, la máxima de Cicerón que enseña que la Historia es maestra de la vida. Por lo visto, cuando queremos cuidar nuestra imagen ante lo que pensamos que es la "opinión pública" o el "qué dirán", decimos que Cicerón no tenía razón, que se esquivocó. No somos deterministas, ni lo que diga Cicerón es lógicamente "palabra de Dios", pero la máxima de Cicerón suele ser verdad como muchas veces se ha desmostrado, y como día tras día nos demuestran los hechos en España y otros lugares del planeta. Quizás, hablar de "superación" es una forma de tentarse la ropa ante interpretaciones falsamente temerosas o, mejor, ante el "qué dirán" de los propios-que suelen ser los inquietos-. La  imagen sí importa, ¡qué caramba!

     El arzobispo de Toledo que tanto hizo en esta Cruzada y hasta escribió su Crónica, el navarro don Rodrigo Ximénez de Rada, fue enterrado en el monasterio de Huerta con el siguiente epitafio: 
 
Cadenas de las Navas de Tolosa.
Escudo de Navarra
bordado sobre seda de un
carlista de Tudela antes de
ir al Tercio María de las
Nieves. Colección
particular. Tras 1937 
 el escudo será laureado 
Foto:JFG2011


Mater Navarra, nutrix Castella, Toletum
sedes, Parisius studium, mors Rhodanus, Horta
mausoleum, caelum requies, nomen Rodericus

     Dice la jota que si los navarros tienen cadenas en su escudo "no es porque las soportemos sino porque sabemos romperlas".

     Pasarán 300 años. Se acabará la Reconquista. Llegamos al centenario año 1512, en el que el siete veces centenario Reino de Navarra será conquistado por el Reino de Castilla, con las tropas del duque de Alba a la cabeza, en plena división y guerra civil entre los navarros agramonteses y beaumonteses. De esto se han ocupado los historiadores profesionales durante 2011, en previsión de lo que algunos políticos dirán en 2012. Tras la derrota de los agramonteses y la huida de los reyes de Navarra a Francia, el viejo Reyno de Navarra -en principio tanto agramonteses y beaumonteses querían mantener la independencia de su Reino- se incorporará a Castilla mediante pacto eqüe-principal (entre iguales, Cortes 1645), firmado entre el Rey de Castilla y el Reino, así como su condición de REINO DE POR SI, y acabará por involucrarse activa y brillantemente en el proceso de configuración de Españas -las Españas-.

     Así hasta hoy. Pese a los nacional-separatistas, que tienen la ingenuidad de creer que si Navarra no va a ellos, son ellos los que ahora deben venir a Navarra. En la prensa (digital "Navarra Confidencial") han dado la noticia. Los pobres... no saben qué hacer. Sí, ya vinieron los guipuzcoanos, vizcaínos y alaveses al servicio del duque de Alba en 1512, junto a los navarros beaumonteses parciales del conde de Lerín... a conquistar el Reino, y vencieron a los pobres y a veces heroicos agramonteses navarros, que los nacional-separatistas desean contradictoriamente ensalzar hasta las nubes. Estas contradicciones son el tributo que, la politiquería que tergiversa la Historia, debe tributar a la verdadera Historia. Quizás con esa nueva oferta, más que política e interesada, quieran los nacional-separatistas borrar su borrón frente a Navarra en 1512, pues gracias a ellos Navarra entrará en la órbita política de Castilla, América, y el resto de España y la Hispanidad.

     Navarra, vencedora o vencida, siempre se porta noblemente. Se portó con nobleza en 1212, en 1512, en 1808-1814 (ni siquiera debía de estar en las Cortes de 1812), en 1833 y 1872, en 1936 y posteriormente,  incluida la industrialización iniciada en 1962. Antes dicen que los navarros eran de una pieza, algo altaneros, colocaban los principios sobre la voluntad propia y de los poderosos, y sabía que el Señor de los Alto, Jaungoikoa, todo lo contiene.

     Navarra sin el tradicionalismo -tan denostado por algunos "intelectuales" de hoy que bien se han aprovechado de él- no existe. Los Fueros son la salvaguardia de la libertad personal, de la vida humana desde su concepción y de la familia... de los navarros. Si no -como ocurre con la LORAFNA de 1982, subordinada a la Constitución de 1978, en la que se cobija el crimen del aborto, el divorcio, la "Educación pra la Ciudadanía" o tiranía... y otras bellaquerías- no hay verdaderos Fueros, por mucho que se conserve nominalmente  la raíz pactista. Porque no hay Navarra sin navarros, ni España sin Navarra.

     Ante la dureza de las circunstancias actuales: Jaiki zaite eta zure Jaungoikoari eska zayozu gutzaz oroitu dedin eta begira gaitzan (para que lo entiendas: levántate y pídele a tu Dios que se acuerde de nosotros y nos salve).


     José F. de Musquilda
     (Pamplona, 31-XII-2011)

FELIZ AÑO 2012