Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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sábado, 9 de marzo de 2024

Amnistía al servicio de un tal Pedro Sánchez

 Agenda

¿Amnistía al servicio de un tal Pedro Sánchez y su círculo o equipo del PSOE, de una oligarquía que ocupa el poder a su propio beneficio y con apoyo directo del NOM, de los grandes capitalistas transnacionales que buscan destruir las naciones y los Estados que dicen estorbarles?

¿Qué instituciones nos gobiernan que permiten, cobijan y amparan esto? Tanto el socialismo como el liberalismo son un engaño de dominio moral y psicológico, una oligarquía con la careta de un pueblo del que se sirven y al que utilizan.

La Redacción





martes, 28 de abril de 2020

Una secta anticatalana contra catalanes enfermos

NOTICIA

TRISTÍSIMA e injusta Generalitat

Así es como la Generalitat ama a "su" pueblo.

"- Vd., que es mayorcico, no puede ponerse enfermo, pues le va la vida en ello. Nosotros recomendamos no ingresarle en el hospital, no obligamos, pero -claro- como Vd. es un vejestorio sabemos que no va a ir solo a la clínica". 

Así es cómo los nacional-separatistas apartan de la vida a los catalanes. A muchísimos catalanes. 

Una pretendida nación que elimina directa o indirectamente -o cierra los ojos con el abandono- a sus mayores de 80 años no es una nación, es el camelo de una oligarquía degenerada y sin duda al servicio de un poder externo. Alguien da dinero. 

Esa oligarquía, por sus ocultas obediencias, se convierte en secta. Una secta que diciéndose catalana -vaya camelo- va contra Cataluña y los catalanes. 

Para tener adeptos, esta secta quiso hace tiempo hacer catalanes a la fuerza o sembrando complejos, a los que son foráneos a Cataluña, por muy queridos españoles que sean. La culpa ha sido también de la falsa derecha partitocrática (Suárez, Aznar, Rajoy). Muchos catalanes de verdad -los que lo sean- están muy hartos de esta Generalitat. 

Una nación no es la lengua, sino que es su gente de  carne y hueso... aunque la Generalitat los deseche si están enfermos. 

Este es el paraíso de los separatistas: enfrentamiento y  ruptura, ruina y muerte. Esto es lo que nos traen, los pobres -por no decir degenerados-. 

Sí, ya sabemos a donde no ir y de dónde salir... cuanto antes. ¿De la Cataluña españolísima mal que les pese? Pues que se vayan ellos.

Hace tiempo se dijo que el nacionalismo puede acabar en enfermedad. Pues si. Es un idolillo moderno de barro. Al final, sólo queda el odio, los eurillos y el buen vivir. Luego que no quieran salvar su alma, pues pierden a otros, a sus hermanos.


La oligarquía sectaria no sabe qué es el amor 

Ramón de Argonz
29-IV-2020

viernes, 18 de octubre de 2019

Cataluña, ¡vuelve por tus Fueros!

OPINIÓN

Los errores se pagan caro, porque el Estado no debe traspasar tantas competencias a las autonomías, ya por prudencia política, ya sobre todo porque él mismo no debe tener tanto poder. Nuestros males  residen en dicho exceso de poder, más el romanticismo de lo peculiar cultural que incluso pretende arrinconar y luego sustituir a Dios Jaungoikoa.

¿Qué son y qué traen las autonomías? Las autonomías son una delegación del poder del Estado. Además, en España, esta delegación y si es de "tanto poder", conduce a la separación política. 
Por varios motivos hay comunidades históricas que nunca quedarán satisfechas con las autonomías. Primero por plantear su Estatuto como  una "delegación" en vez de como derecho propio. En segundo lugar, sobre todo por el planteamiento separatista de los partidos nacionalistas (PNV, su sucursal Geroa Bai, la vieja Ciu etc.). Ellos son tan superiores, tan distintos y tan pedantes, que necesitan algo pero que muy especial respecto a los demás. En realidad, el principal agente separatista son los mismos nacionalismos periféricos, aunque también el liberalismo del Estado liberal-socialista tenga sus culpas. 

Las autonomías son un atrevido invento de tendencia federal o confederal que destroza España desde 1978. Antes la destrozó el centralismo del Gobierno "de Madrid", su predecesor, que abonó, primero como reacción y luego por el vicio nacional separatista, lo que está ocurriendo.

Las autonomías son un invento de un Estado liberal  que sufrió un  vergonzante y acomplejado poder uniformista y centralista, modelo éste de poder que el Estado transmite por ósmosis a los poderes autonómicos sus delegados. De un Estado que -decimos- se llama soberano, aunque luego nadie -tampoco él-  sea soberano de veras. 

La España sociológica, uncida al Estado liberal-socialista, ha quedado a merced de los poderes delegados del mismo Estado -Bruselas, Vitoria y Barcelona...-. A la inversa ocurrirá a Vitoria y Barcelona respecto a los poderes llamados europeístas en el caso de una supuesta independencia. Esta trampa, contradictoria en apariencia, también la presentan los marxistas que en todos los lados se convierten en fervientes nacionalistas -¡oh buen vicio burgués!- por aquello de la lucha de clases -hoy de sexos, "culturas y Estados"-. Con ellos, el Euzcadi o Cataluña independiente y marxista sólo tendrá de propio y original la banderita y el agur... No en vano ya es penoso que los de Barcelona piensen, vistan y se diviertan como los de  Chicago. 

Como en su día el Estado delegó, ahora teóricamente pudiera recoger velas o -mejor- "sus" poderes. Esto sólo sería posible si se presenta la alternativa de los Fueros. 

Todo esto es grave, pero más grave es que si el Estado secuestró la sociedad, ahora las autonomías secuestren a ésta, e incluso, gracias al separatismo del  nacionalismo periférico, al Estado que todo les delegó. La nueva situación de un gran poder en Barcelona delegado del Estado, sería peor que la anterior, porque el controlador está más cerca del barcelonés, al que controla y esquilma mejor.  

¿Quién es siempre la única perjudicada?: la sociedad, los ciudadanos, las instituciones sociales, las familias... España o las Españas. 

¿Y qué son los Fueros? Los Fueros son la patria España -nación y poder civil supremo-.

Los Fueros, a diferencia de las autonomías, son derechos propios e inherentes a las comunidades históricas o a unas nuevas comunidades que se vayan configurando con solidez en el transcurso del tiempo. Son derechos propios, anteriores al Estado y a la comunidad mayor formada con el paso de los siglos. Una vez sumados los afluentes al gran río de España, es imposible volverse atrás. 

Los Fueros suponen un pacto entre una comunidad histórica y la Corona (una familia que gobierna a las demás familias). Así fue sobre todo en Navarra en 1513-1515, manteniendo las realidades políticas de la Corona de Aragón. 
Los Fueros son la única manera de frenar, controlar y desbaratar un Estado con un excesivo poder y muy poca eficacia -el Estado liberal-, o bien de frenar unos pseudo estados pequeños -llamados autonómicos- y aún minúsculos como Euzcadi. De la inoperancia de ésta pequeñez y de su propio credo nacional separatista, surge el expansionismo de Euzcadi y Cataluña, en sus intentos manifiestos de colonizar e imponerse en Navarra, Valencia y Mallorca... con trampas y extorsión.





La balcanización de España la produce la delegación de tanto poder, y sobre todo el afán siempre insatisfecho del separatismo. Balcanización ésta que a su vez sufrirán los entes autonómicos separatistas, debido a la ineficiencia del Estado y a ser tales entes un apetitoso bocado para los poderes mundialistas. 

Hoy día la Comunidad Foral de Navarra -la única que se llama Foral- ha sido convertida de hecho en una autonomía más: sus propios gobiernos llamados forales -de derechas o izquierdas- se han cargado el Fuero y lo han devaluado como si fuese una autonomía más. 
En efecto, las leyes positivas y políticas contrarias al Fuero Nuevo de Navarra de 1973, en materias de vida humana del aún no nacido, persona, matrimonio, familia, adopción de niños y niñas, la casa etc., son tan malvadas o más que el independentismo político, que a su vez las asume. (La calamidad estalla cuando se sabe que Euzcadi es más atea que una república soviética). 

Que el Fuero público se cargue el Fuero privado es un contrafuero manifiesto que vicia a una sociedad,  configurada de abajo hacia arriba, desde su base hasta el poder supremo y no al revés. En estas cuestiones Navarra no debería subordinarse al poder de la Constitución y la leyes centrales. Máxime cuando dicho poder -por ideológico- pretende descristianizar y desnaturalizar la misma sociedad. Una ley civil corrompida no puede convertirse en el becerro de oro, sino que debe ser lisa y llanamente rechazada. 

Pues bien y sobre todo, los Fueros suponen a su vez el respeto de las jurisdicciones sociales inferiores y por ello más cercanas a la intimidad hasta llegar a la persona, la familia, y el matrimonio. De éste núcleo sagrado, que conecta directamente de Dios como origen y finalidad ontológica, se deriva la importancia de las restantes jurisdicciones toda vez que a dicho núcleo deben servir. 
Por su parte, también el poder supremo de la sociedad -hoy día llaman Estado- deriva de Dios, ya directamente ya -según las escuelas jurídico políticas- a través de la sociedad. 

Si Cataluña tiene solución -que la tiene-, la tiene en los Fueros, lo mismo que el resto de España. Y su hablamos de Fueros, hablamos de España.

Los destructores de España son  el liberalismo-socialismo  "delegacionista" (Sr. Aznar) y el nacionalismo separatista (Sr. Pujol). Y sus constructores, los mejores españoles según don Carlos VII. 



Fermín de Musquilda

Cataluña leal al resto de España

AGENDA



jueves, 17 de octubre de 2019

Rebelión dentro del Principado de Cataluña

Noticias

Con una gran pena estamos asistiendo a los desmanes de los separatistas en Cataluña -malos catalanes-, mientras gran parte de los catalanes y residentes en el Principado permanecen en sus domicilios, callados y aguantándose las ganas que para eso pagan a la policía. Además, mañana hay que trabajar y ganarse la vida. 

Los que provocan los desmanes están encantados con la suave sentencia condenatoria a los cabecillas del procés, pero tienen que jalear su separatismo exigiendo la absolución de unos jefes que hace no mucho dieron ante toda España y por televisión, su golpe de Estado. 

El mundo separatista funciona al revés, por lo mismo que el nacionalismo enloquece a los que están poseídos por esta ideología pasional, mentirosa y disolvente del siglo XIX, que es fruto del liberalismo, al que los carlistas o tradicionalistas se enfrentaron con la vida. Es una fortuna que muchísimos catalanes de pro no sigan la actual deriva separatista, antiespañola y violenta, contraria a las propias raíces del Principado de Cataluña. 

Más españoles que nuestros mayores catalanes y vascongados no los hay en toda España. Hoy la salvación de España pasa por el núcleo SOMATEMPS de actúa en el Principado. 






F. de M. 


domingo, 18 de febrero de 2018

La partitocracia pretende fagocitar a la sociedad

ENLACE


¡Viva Cataluña, toda entera! Como España

Ofrecemos al lector un enlace para acceder a lo que el dr. Javier Barraycoa ha publicado en Somatemps, que explica el ataque de la partitocracia a la sociedades y asociacionismo catalán, que explica el objetivo de la partitocracia de fagocitar a las asociaciones no separatistas catalanas, que explica cómo Cataluña es una e individible, al igual que lo es España, y que explica que no se debe criticar a la Cataluña del interior o rural confundiéndola con el separatismo, ni a la Cataluña de la periferia confundiéndola con los señoritos. 

https://barraycoa.com/2018/02/18/con-el-asociacionismo-no-se-juega-y-menos-para-rendir-pleitesia-a-los-partidos-politicos-el-caso-de-la-misteriosa-desconvocatoria/comment-page-1/#comment-773


Destacamos dos párrafos del texto del dr. Javier Barraycoa, que espero guste al amable lector:
"Hubo un momento que a alguno ya se le iba la olla con eso de “tractoluña” y el desprecio hacia la Cataluña interior. Y por lo que me toca, me cabreó que empezaran a salir infinidad de artículos en prensa comparando la Cataluña profunda con los paletos, rurales y carlistas y los de Barcelona con los señoritos bien, cosmopolitas y modernos. Por ahí no podía pasar, claro, y escribí otro artículo sobre el verdadero sentido de La Cataluña Profunda. (...)
(...) hay que dar a a los movimientos más jóvenes a conocer ciertos recovecos que ya no gustan tanto: y me refiero al trastorno obsesivo-compulsivo de los partidos políticos de controlarlo todo y si no pueden controlarlo … entonces ahogarlo. El éxito mediático de TABARNIA, no me cabe duda, es muy goloso para los partidos políticos (...)"
Nuestro breve comentario:

Desde este Blog El Irrintzi, creemos que Cataluña está por encima de la falsa dialéctica interior/periferia, rural/ciudad, trabajador de un sector/de otro sector, Barcelona/Madrid, derecha/izquierda, centralismo/separatismo, ... en la que siempre ganan los mismos: la partitocracia de un sistema partitocrático y de control y reparto del poder, ateo para mayor calamidad,  que hace agua por todos los lados. La sociedad, si aún no está totalmente descorazonada es porque se va a convertir en brava resistente al separatismo o bien en radicalmente resistente a la partitocracia que fagocita las sociedades y asociacionismo libre. 

Desde este Blog El Irrintzi creemos que muchos catalanes del interior han sido manipulados década tras década por el nacional-separatismo y su partitocracia separatista, sin que por ello tales catalanes del interior sean verdaderamente separatistas, aunque lo parezcan. Seguramente, si el sistema y los políticos les dejan en paz, podrán mostrar que quieren otra cosa. A eso les retamos. 

Por lo mismo, creemos que muchos españoles han sido manipulados década tras década por el centralismo de la partitocracia constitucionalista. Se trata de un espejo unitario roto en 17 pedazos que reflejan exactamente lo mismo. ¿No está el poder del Estado central reproducido peligrosamente, porque permite y anima a un mayor control, en el poder de los parlamentos autonómicos? . Muchos españoles también han sido manipulados por el centralismo separatista, que comete el delito de saltarse la ley común, la que sea, como saltarse la ley que permite a Cifuentes -v. gr.- burlarse del derecho a los padres a la libertad de educación de sus hijos, que impone la llamada Ideología de Género, que se presenta como "Todo para el pueblo pero sin el pueblo". Creemos, amigos, que esta es la clave. 

No, no se debe confundir el saltarse la ley civil positiva -que no se debe hace si es moralmente justa- con saltarse a la torera compromisos de por vida, la unión de familias a millares, derechos adquiridos por todos, convivencia secular y hasta actual, decisiones históricas superiores a un acto de voluntad...

Y todos los partidos políticos de la partitocracia contentos, fagocitando a la sociedad: fagocitando la sociedad catalana del interior y rural, a la sociedad catalana del exterior o cosmopolita, a la española en general . Ojalá crezca la sociedad y disminuya el Estado hasta desaparecer como maquinaria de poder, de control y de un espíritu pretendidamente creador  -¿no creemos capaces para crear la misma naturaleza humana?- y sí muy soberbio, y como tal blasfemo. 

El asociacionismo en Cataluña española y no separatista está siendo ninguneado y fagocitado por la patritocracia del PP, CD's y PSOE. 



Fermín de M. 





martes, 12 de diciembre de 2017

Qué hacen de ti, España

ARTÍCULO 

PÍO MOA sobre Rajoy, el PP y Cataluña

Tomado de Gaceta info

APENAS QUEDA ESPERANZA, PERO LA HAY
Pío Moa      11.XII.2017
Dice Rajoy que “nadie podía prever” lo de Cataluña. Evidentemente lo podía prever cualquiera, y de hecho los preveíamos mucha gente. Por mi parte llevo 13 años estudiando, explicando y  denunciando tanto la deriva separatista como la complicidad de los sucesivos gobiernos con ella. Y  escribí el primer estudio conjunto del ideario e historia de los separatismos vasco y catalán en relación con la evolución de España en el siglo XX. Trabajo inútil ante los rajoyes satisfechos de su ignorancia que predominan en nuestra desdichada política, a derecha e izquierda.
  Rajoy está adquiriendo una responsabilidad no solo legal sino histórica gigantesca, y parece no darse cuenta siquiera. Después de una declaración semejante, debería dimitir, por confesión abierta de manifiesta ineptitud. . No lo ha hecho ni, curiosamente, se lo ha exigido nadie. ¿Por qué? Porque Rajoy, como los demás partidos, no se ha limitado a cerrar los ojos ante el proceso separatista, sino que lo ha amparado, lo ha financiado, y ha marginado y desacreditado a cuantos, en la región o en España entera, se oponían a él. En 2004 publiqué un pequeño libro Contra la balcanización de España, exponiendo con detalle como avanzaba el proceso de forma cada vez más amenazadora, y creyendo ingenuamente que el PP lo aprovecharía para frenarla. No ocurrió nada de eso, sino exactamente lo contrario. El PP aumentó incluso su colaboración con los enemigos declarados de España. hoy la degradación de ese partido es tal que una dimisión de Rajoy no arreglaría nada, porque simplemente no tiene relevo.
   La gente debiera darse cuenta de que Rajoy nunca ha defendido España, nunca ha invocado su unidad, su historia y su cultura. No las conoce ni le interesan. Le interesa simplemente lo que él llama la economía. Tampoco conoce la historia de los separatismos, ni sus ideas ni sus aspiraciones reales, ni le inspiran  curiosidad.  Dice defender la ley, y tampoco:  no ha cesado de infringirla en pandilla  con los separatistas. Lo que ha hecho todo  el tiempo es puro colaboracionismo que no tiene nada de ciego.
   Vamos a suponer que, a pesar de todo, sus acciones estuvieran motivadas por simple ignorancia. En este caso también es evidente, aparte de una incapacidad abrumadora, una ignorancia radical sobre el funcionamiento de la democracia. En democracia, los partidos pugnan por ganarse a la opinión pública y por crearla. Y eso solo se hace oponiendo al discurso de los disgregadores del país el discurso firme de la verdad histórica y cultural, y no solo advertencias irrisorias sobre la economía. Se dijo que la república feneció por falta de republicanos. La democracia nacida del referéndum de diciembre de 1976 ha fenecido ya por falta de demócratas.
    Pero por muy necio e ignorante que este individuo sea, ha de darse cuenta de que el referéndum secesionista no solo es ilegal, lo cual, dentro de las ilegalidades permanentes es una más, si acaso algo más grave. Es que abona una marea de actos semejantes que destruirían rápidamente España, con ella la democracia y, lo que es sin duda más grave para este sujeto, al propio PP y su vasta red de intereses y corrupciones.  Por eso tiene que hacer algo. Ha intentado desactivar el referéndum confiscando cuentas y papeles aquí y allá, cosa que no solo es  absolutamente insuficiente, pues deja el problema igual que antes, sino que demuestra lo que él entiende por política: la maniobra oscura, que aspira a seguir en lo mismo, empeorando: más “economía” para los separatistas y liquidación de la Constitución cambiándola por otra peor.
Lo históricamente nuevo en todo ese maremagnum es que el mismo se desarrolla sin oposición política. En la república, al menos la CEDA ejercía una oposición quizá demasiado formalista, pero real, a los elementos que estaban destruyendo el país. Les oponía claramente un discurso y unas medidas.  En la actualidad no ocurre eso. No solo Rajoy es igual, en algunos aspectos peor, que Zapatero, cuya obra destructiva ha completado, sino que ha ejercido como eficaz barrera frente a cualquier alternativa de oposición real.
Lo único que hoy puede salvar al país es la inercia de siglos de historia, cultura y demografía compartidas, que no serán tan fácilmente liquidadas por unos políticos criminales. Y quizá termine por haber una reacción popular ante tanto desafuero y surgir una alternativa razonable. Otras veces ha ocurrido.
Pío Moa

sábado, 18 de noviembre de 2017

Traición de Estado y el Partido Popular como agente

NOTICIA

LOS CARLISTAS sabíamos, desde hace tiempo, que el Partido Popular es un partido traidor a España. 

Pero muchos nos decían "exagerados", "ultras" y todas esas cosas feas. Decían que "es el mal menor", que "no hay otra cosa", que perjudicamos el ejercicio de los derechos que aún quedan en pie, que los curas y obispos no lo ven tan mal, y más cosas y bobadas a tal sazón. 

Pues bien, la cúpula del PP es traidora a su electorado, pero también a la vida del concebido y no nacido, traidora al matrimonio como Dios manda, a la familia... Si uno es traidor a las grandes cuestiones de la vida, lo será siempre que le convenga a todo lo demás. Máxime cuando sabemos que hay gente infiltrada en todos los partidos de la partitocracia con las mismas ideas y prácticas. Los infiltrados son como una secta, siendo a su vez los que son secta los que se infiltran.

Sí, el Partido Popular -y lo siento por algún político/a honrado/a que conozco queda en él- es traidor a España. Los políticos que aún están en él se han equivocado de lugar. Como se equivocaron otros que han tardado mucho -demasiado- en de darse de baja. 

Y ahora, ¿qué hacemos?

Pues lo que debieran hacer es dejarse de monsergas, reconocer el propio error públicamente (que no pasa nada y todos lo agradecerán), reconocer y agradecer la consistencia y  resistencia de los tradicionalistas (que no son  una ideología ni tienen el dinero, siendo los partidos que sí y rinden culto al dios fenicio Mammón), vivir y estudiar la tradición española, no ser acomplejados y no querer sobre todo ganar (unos dinero, otros posición e influencia... toda para nada). 


No cortemos el buen árbol de la tradición, ni hagamos el juego a los enemigos contrarios a ella, sino sumémonos con la ilusión del primer día. Miren: gente normal (y excepcional ante Dios y los hombres) hay mucha y en todos los sitios. 


Fermín de Musquilda


De "El Español":

POLÍTICA GOLPE SEPARATISTA

Los 33 parlamentarios de la República catalana que cobran hasta 4.600 al mes de la vecina España

Los independentistas afirman que no abandonarán sus escaños hasta sus partidos o ya el extinto Govern se lo pidan.



Otra más -y hay más-:

POLÍTICA

Tardá y Xuclá se sientan en la Comisión de Secretos en pleno desafío soberanista

Tal y como adelantó EL ESPAÑOL, el PP ha apoyado la entrada de estos parlamentarios en una votación en la que sólo Cs se ha opuesto.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

155: Tomadura de pelo

OPINIÓN


OFRECEMOS una opinión fundada en la experiencia, la observación, y en la lucha para lograr que se escuche la voz de la Cataluña de siempre.
Pocos -o ninguno- lo han dicho tan bien como el dr. Barraycoa, tan ligado a la asociación civil SOMATEMPS.

155: Tomadura de pelo
Opinión/ 15 noviembre, 2017

Cómo aplicar el 155 en 55 días. Este también podría ser el título del artículo pero nos decantamos por el que encabeza esta columna por su claridad evidente. Los oprimidos tienen una extraña propensión al optimismo, especialmente al menor atisbo de posibilidad de cambio de su triste condición. Deben ser los restos de mesianismo cultural que aún quedan a modo de poso de nuestra alma colectiva. Cuando el Gobierno español decidió aplicar artículo 155 de la Constitución, no faltaron entusiastas que creyeron ver la tierra prometida y soñar con la llegada a un nuevo país donde manaría leche y miel. Igualmente no le faltó claca al presidente de Gobierno ni medios de derechas que le hicieran la ola, a la par que el fariseísmo nacionalista se rasgaba las vestiduras. Pero pocos se acordaron que a Moisés no le estuvo permitido, tras atravesar el desierto, entrar en el reino prometido.
A moisés no se le concedió tiempo vital para tal gracia, al igual que el Gobierno ha robado la esperanza de muchos catalanes de ver resuelto el drama que vivimos desde hace décadas. Rajoy no sólo ha aplicado el 155, sino que le ha dado la marcha atrás a un cronometro electoral que acabará su recorrido el 21 de diciembre. Los aduladores con Tribuna en los grandes periódicos alabaron esta decisión como una genialidad estratégica digna de Rommel o Patton e hicieron de voceros de la inminente salvación definitiva de Cataluña. A otros, simplemente se nos quedó cara de tontos al contemplar la incapacidad de la ciudadanía de enjuiciar lo que es una de las mayores tomaduras de pelo, y un nuevo agravio, que debemos sufrir los catalanes. Los pocos días desde la aplicación del 155 han dado para mucho y para poco.
Para mucho, lo ha sido en el sentido que el gobierno ha podido adoptar estrategias para evitar el colapso institucional de los efectos de la DUI. Recordemos que el 17 de octubre, la jueza Lamela decidía encarcelar a los “jordis” y el 21 de octubre se aprobaba la aplicación del 155. Los inocentes aplausos en un sector de la población oprimida por el nacionalismo se trocaron en terror en los despachos de la Moncloa, especialmente cuando el 2 de noviembre la jueza Lamena también dictaba prisión incondicional como medida cautelar contra medio gobierno autonómico catalán que aún permanecía en suelo patrio.
No haya nada que produzca más espanto a los políticos que dicen defender la independencia judicial, que encontrarse con un juez que ejerza el principio de la separación de poderes. La prisión de Junqueras, y adláteres, desmontaba la estrategia de Rajoy: aparecer ante la opinión pública conservadora como el salvador de España y convocar unas elecciones apresuradas elecciones para aprovechar el bajón psicológico de las huestes nacionalistas. Era una estrategia que le permitiría salirse del avispero catalán proclamando el 155 sin haberlo aplicado. Un logro más para la fama de los gallegos. Pero un escenario con potenciales candidatos en la cárcel lo cambia todo. Los sondeos no favorecen al PP; como por arte de birlibirloque el PSC resucita de la nada incorporando de la chistera a los camisas viejas de Unió Democrática y en el PP aún no se explica porque los democristianos no han llamado a su puerta; la audiencia de TV3, que estaba en estado de shock, empieza a remontar de forma galopante; la CUP decide presentarse, contra todo pronóstico para unos antisistema, a unas elecciones del sistema y Puigdemont sigue vivito y coleando comiendo mejillones en Bruselas y acaparando portadas. La única gran ocurrencia del Gobierno ante tal desborde de malas noticias ha sido arrebatar el caso a la jueza Lamela y desde ahí intentar controlar la situación; léase, conseguir que los Junqueras, y demás, hagan una campaña desde la calle, que eso da menos votos que desde el presidio. Ya se sabe que los catalanes somos muy melancólicos y ver llorar a la Forcadell o a Junqueras desde la cárcel puede llenar urnas, y esta vez de verdad.
Y, como decíamos, el 155 ha dado también para poco, para muy poco. Más bien ha dado para casi nada. El potencial electorado catalán que por cuestión de principios y coherencia moral, no puede participar de los postulados electorales de los partidos llamados constitucionalistas (cuestiones de aborto, anti-bioética e ideología de género están impresos en fuego en sus programas), se encuentra huérfanos de candidatura. No ha habido tiempo de articular otra vía electoral frente al separatismo que recoja el entusiasmo de muchísimos catalanes que han salido a la calle y no gracias precisamente a los partidos constitucionalistas. Los plazos impuestos por el gobierno lo han imposibilitado y nuevamente estamos ante un escenario cercado por la partitocracia. Ello posiciona a muchos votantes en el grave dilema de votar contra su conciencia moral o dejar que el nacionalismo siga avanzando. La partitocracia se muestra especialmente descarnada cuando obliga a elegir entre un mal o un mal. La aplicación real del 155 hubiera exigido generosidad en algunos partidos y firmeza en el gobierno. Entre otras cosas se debía haber constituido un gobierno de concentración, la intervención real en materias transferidas –como la educación- con políticas a fondo y a largo plazo, apoyadas por reformas legales; limitar el gigantesco poder de adoctrinamiento de los medios públicos catalanes; corregir unas políticas de subvenciones dignas de un estado soviético y, por fin, retrasar el calendario electoral varios años. Es necesario normalizar ayuntamientos, Diputaciones, policía autonómica y delirantes políticas económicas que ha llevado a Cataluña a una quiebra técnica. Pero de todo esto, nada de nada. Ha sido aplicar el 155 y empezar la carrera electoral.
Mientras tanto, aún late una Cataluña que ahora ilusionada acabará abandonada a escasos meses de la celebración de las elecciones. Es una Cataluña viva pero que los partidos políticos ya están carburando cómo devolverla a sus cómodos sillones de casa. La política es para los  profesionales. A modo de ejemplo, de forma popular este fin de semana ha sido espectacular para el movimiento cívico hispánico-catalán: viernes 10 de noviembre, apoteósica concentración ante el Ayuntamiento de Sabadell para reclamar la reposición de la bandera española; sábado 11: marcha sobre el barrio de Vilaroja en Gerona para apoyar al vecindario más español de toda Cataluña y por la tarde concentración en Reus; domingo 12: manifestaciones patrióticas en Manresa y Lérida. Y la cosa continúa, este viernes hay convocatoria en Igualada, ante el Ayuntamiento, para pedir que también se reponga la bandera española y se anuncian más movilizaciones. Todo este más que meritorio esfuerzo ciudadano o bien ya ha sido manipulado como campaña preelectoral. Por ejemplo en la concentración de Sabadell, aparecieron a última hora lacayos de los partidos constitucionalistas para atribuirse la convocatoria de la concentración. De ello se hicieron eco todos los medios. Pero cuando los partidos no han podido controlar estas concentraciones, los actos han sido ignorados o maltratados por los medios “conservadores”.

En conclusión, no hay dos Cataluñas, hay tres: la nacionalista, la dominada por la partitocracia constitucionalista, y la que siendo catalana y no queriendo renegar de su españolidad pero tampoco de principios fundamentales, quiere encontrar su espacio. El 155 ha sido una medida ajustada e ideal para las dos primeras. Por el contrario, para la tercera, ha sido desengaño y tomadura de pelo.
Javier Barraycoa

Dr. en Filosofía y Sociología

Publicado en LaGaceta
Publicado en Somatemps

domingo, 29 de octubre de 2017

De alarma en alarma: los peores temores

OPINION




HERMANN TERTSCH

Estupefacción y sospecha


La guinda a los peores temores la puso ayer el ministro portavoz


HERMANN TERTSCH 29/10/2017 02:53h  Actualizado:29/10/2017 15:42h



VUELVEN a salir ayer y hoy los españoles a la calle a defender a la Nación y su unidad frente al separatismo.
Pero es muy posible que pronto salgan para defenderla a la Nación y su dignidad frente al Gobierno. Porque en 48 horas se han multiplicado los indicios alarmantes de que hay intenciones políticas ya cimentadas con acuerdos subterráneos que pueden herir tanto a los españoles como la intolerable escena del parlamento catalán del viernes, la mayor humillación sufrida en generaciones. Millones de españoles no olvidarán jamás la ofensa que tenía el deber de haber evitado el gobierno de Mariano Rajoy y su gran especialista en Cataluña, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaria.

Lo que parecía primero una digna y solida decisión de afrontar el crimen delgolpe de Estado con el artículo 155, firmeza y consecuencia, se convirtió primero en una débil e incierta respuesta con unas elecciones dentro de siete semanas, sin tiempo de cambiar nada en el aparato separatista. Pronto ha quedado en la intensa sospecha de una componenda inconfesable. Que implica la voluntad de colaboración con los delincuentes que han sometido a España a esta insufrible e inolvidable agresión. Unos delincuentes que no renuncian a alcanzar sus fines en un próximo intento. Tendrán como fácil interlocutora en Cataluña a la vicepresidenta a la que han engañado siempre que han querido. La que ha fracasado con estrépito en todo lo que ha hecho allí. La guinda a los peores temores la puso ayer el ministro portavoz, Iñigo Méndez de Vigo, al decir que el gobierno «vería con agrado» que Carlos Puigdemont, el cabecilla del golpe de Estado, se presentara otra vez a las elecciones. La estupefacción ante esas palabras era ayer general. Medios políticos parecen dar por hecho que Oriol Junqueras, el segundo implicado en la trama criminal, también va a participar en las elecciones. Como si Tejero, Milans y Armada hubieran presentado lista electoral propia tras el 23-F. Y se hubieran puesto a su disposición unos cuantos canales de televisión. Quizás no hubieran salido mal parados.


Cada vez son más los españoles que creen que Rajoy no quiere derrotar a losgolpistas, llevar a los responsables ante los tribunales y desmantelar el aparato de un régimen separatista antiespañol con vocación totalitaria. Cada vez hay más convencidos de que se busca un acuerdo para volver a la «normalidad» de la hegemonía separatista e imponer una reforma constitucional pactada con la izquierda que equivale en la práctica a la dinamitación de la España de ciudadanos libres e iguales y la ruptura de la soberanía nacional. Es esa lógica de la concesión a los separatistas de todos sus objetivos de forma aplazada pero con garantías e impunidad. Los españoles no pueden ni deben tolerar esto. Que supone ni más ni menos, por mucho que se disfrace, de la desaparición de la España unida y soberana que el Rey ha llamado a defender y de la que su Majestad y los Ejércitos son garantes últimos.


HERMANN TERTSCH

Este maravilloso pueblo español

NOTICIA


Nueva manifestación millonaria en Barcelona

DE NUEVO el pueblo español, animoso como siempre, con la cabeza fría y el corazón caliente, se ha manifestado de forma millonaria en Barcelona. Muchos catalanes con la bandera de España y Cataluña en la mano y el corazón, han iluminado con los colores nacionales -que son los propios por doble partida- las calles de la ciudad condal, las grandes vías de la principal ciudad del principado de Cataluña. Otros también llevaban las banderas de la UE y globitos blancos. 

Lo que es claro es que los españoles -catalanes o no- están hartos del nacionalismo, del separatismo, del totalitarismo aldeano y cuasi racista. Están hartos de mentiras, de chachullos, de golpes bajos y de sufrir bofetadas a la descubierta. Malo es hartarse porque luego todo puede parecer normal, "y lo que rondaré, morena". 

También está claro que los españoles, como todas las sociedades normales, necesitan unos guías, unos líderes, lo que antiguamente era los caudillos, la nobleza,  los representantes de las ciudades e instituciones sociales, y los monarcas. Siempre las élites fueron importantes, aunque en Democracia nos dijesen que no, que lo definitivo y activo era el pueblo. Mintieron porque el poder lo tiene la partitocracia. Nadie sino ella puede organizar con los resortes del poder varias manifestaciones millonarias seguidas en un mes. Pues, miren, los hechos desmienten el menosprecio a los líderes -carismáticos o no-, porque cuando el pueblo se siente arropado por el liderazgo de sus cabezas naturales -otra cosa es que las actuales lo sean-, el pueblo español se expresa maravilloso como es. 

Cuidado que tales líderes engañen al pueblo y desvíen sus convicciones, su razonar frío, la expansión de su corazón.

Cuidado también que se quiera hacer unas y otras manifestaciones millonarias para que, una vez encandilado el pueblo con sus maravillosos resultados, y fiado éste de quienes ocupaban el liderazgo, le hagan comulgar con ruedas de molino, y le vendan con éxito lo que ahora repugna. ¿Las palabricas de siempre?: diálogo (aunque sea con sordos), concordia (aunque los culpables queden impunes y los haya capaces de aplicarte la daga florentina), paz (pero separada de la verdad y la justicia), amor y fraternidad (que es fácil con la tripa llena y a costa de la justicia cuando se quiere dar de mamar al injusto). Algo así diría alguno de SOMATEMPS. 








Fermín de Musquilda
(Imágenes de TV)