Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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jueves, 27 de junio de 2019

Llamada a los carlistas navarros a renovar, en cuanto tales, su consagración al Sgdo. Corazón de Jesús

AGENDA


"El Domingo en el Cerro de los Ángeles",
Madrid, martes del 21-V-1935.
¿Cuál fue, poco después, el final de este monumento ?
¿Iremos a consagrarnos al nuevo
que se levantó devotamente, tras la guerra o Cruzada,
en el centro geográfico de España?
"El Siglo Futuro" nº 18.607
"SIN MI, NADA PODÉIS HACER"

Este próximo domingo 30 de junio tendrá lugar la Renovación de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús. El acto será multitudinario
La Diócesis de Getafe nos invita a unirnos y a orar por estos tiempos, donde la catolicidad de nuestras gentes, familias, e instituciones, se sienten sumamente amenazada por el laicismo. 

Añadiremos que también se siente amenazada la unidad de España y del pueblo español, que sin Cristo Jesús los males del cinismo (por ejemplo, el caso Otegui en TVE), la desintegración (el golpe de Estado de los separatistas catalanes), la muerte (el aborto y se acerca la eutanasia), la persecución religiosa y del derecho de los padres a la educación de sus hijos (Skolae...) irán a más. O CONMIGO O CONTRA MÍ, o con la persona desde su concepción y el matrimonio y la familia como Dios manda o contra ellas...
Muchos navarros iremos al Cerro de los Ángeles.  Muchos carlistas así lo haremos. ¡No faltes! 
Es un acto religioso, aunque los que van no son lo que se dice marcianos, ni gente sin casa y sin pueblo -vagabundos o desplazados-, ni "ciudadanos del mundo", sino que están incrustados y señalados por sus lugares de origen, y hasta por su personalidad sociopolítica, que incluye nobles afanes y el culto debido a Cristo Rey, expresado ahora en la devoción a Su Corazón. Todo lo creado y todo lo humano que sea noble se rinde ante el amor divino. 
Si las instituciones políticas públicas de hoy, si don Felipe de Borbón, y si el Gobierno en funciones no quieren, como tales, rendir culto a Cristo Jesús, hacen mal y allá ellos. Si los partidos políticos en España -que no es la Polinesia- no quieren rendirse a la amorosa realeza de Cristo, hacen mal y allá ellos. El gran mal no es que concretamente no vayan al Cerro de los Ángeles en esta ocasión, sino que hacen gala de laicismo -positivo o negativo, alto o bajo... que es lo mismo salvo grados-
Por eso, no puede impedirse que cualquier institución política, social o de piedad cristiana estén presentes con devoción en dicha consagración. Y la institución vive en la sociedad y se muestra como es, con sus enseñas y signos. Además, los signos y enseñas aglutinan a los peregrinos y concentran a los que han ido con un propósito común, como ocurre en todas las peregrinaciones, en las Javieradas, en todos los países. 
Imagen del Sgdo. Corazón en Fitero (Navarra)
Otra cosa es adulterar la realidad, convertirnos en seres de otro mundo, y coartar la libertad natural y cristiana. Si la TVE o el Gobierno presiona, que nos lo digan. Otra cosa es mutilar entusiasmos. Otra cosa son purismos que pasan factura con el retraimiento y la vuelta a casa, a la sacristía, a separarse de la realidad, y a complejos de aceptación social. Los españoles en nuestra gran variedad y espiritual y profunda unidad, llevamos así varias décadas con un pésimo resultado.
Por eso, la Comunión Tradicionalista de Navarra, que es una institución política, anima a todos a peregrinar al Cerro de los Ángeles y consagrarse en la plenitud y totalidad de sus vidas al Sagrado Corazón. Ella misma así lo hace junto con los carlistas de otras Regiones de las Españas y la suprema potestas o Junta permanente que les representa. Que otros no lo hagan por sus estatutos, no deben impedir que quien en sus estatutos se declara sumiso fiel de la Iglesia en lo que a esta competa, acudan con entusiasmo a la llamada. 
Presidente de Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra
Pamplona, 28-VI-2019

jueves, 20 de junio de 2019

Medicina frente al LAICISMO: las consagraciones de España al Sgdo. Corazón de Jesús

EFEMÉRIDES

En el digital "Ahora - Información", T. J. ha publicado un artículo muy bien trazado y original sobre la Historia de las Consagraciones de España al Sdo. Corazón de Jesús. Se lo agradecemos de veras. 

El motivo es que este domingo, día 30 de junio, muchísimos españoles vamos a celebrar, en el Cerro de los Ängeles, con nuestra presencia física o el deseo de estar ahí, la consagración de España al Corazón de Jesús realizada por el rey constitucional Alfonso XIII en 1919. Iremos como católicos y españoles que somos.  Y que no les impidan mostrar a esos católicos que asisten, que son españoles en vez de no neozelandeses o sudafricanos -con todo el respeto-. 
https://www.ahorainformacion.es/blog/a-espana-por-el-corazon-de-jesus/

Ojalá el actual jefe del Estado, don Felipe de Borbón, realizase la misma consagración o se sumase a ella, para lavar el oscurecimiento y los enormes pecados y miserias que el LAICISMO de las leyes y Gobiernos, ha traído consigo in crescendo en España desde 1978 -o antes- hasta la actualidad. 

Que el Corazón de Jesús nos libere de las costumbres inmorales y de las leyes paganas, que han llegado a destruir el matrimonio, la familia, y a los concebidos y no nacidos, amenazando también la eutanasia a los aborteros de ayer. La ideología de género es otro intento de subvertir el orden natural de la creación. 

Que el Corazón de Jesús nos libre también del oscurecimiento de la Fe. Desde hace unos años se quiere arrebatar a los padres  la patria potestad sobre sus hijos en la educación, afectando al pensamiento, la moral y la  religión (Educación para la ciudadanía, determinados ejes transversales en educación, Skolae de hoy...). Que se haga en nombre de la Constitución demuestra el error de cantar loas a ésta, los errores de las plácidas componendas de ayer, y la gran metedura de pata cuando algunos purpurados (por ejemplo, mons. Cañizares) cantan a don Adolfo Suárez, que tantos males nos trajo. Ahora los purpurados y los políticos sin causa dicen: "No es esto, no es esto". Como el Ortega y Gasset de la asociación de intelectuales, cuando vio cómo ejercían los republicanos la libertad en nombre de la flamante República. Antes, el "no es esto, no es esto" lo cantaban con excusa los sabios e intelectuales que trajeron los males; ahora, lo cantan como excusa -pero sin arrepentimiento- la parte del alto clero español que puso las premisas de lo que ahora sufrimos. 

Se dijo: Destruye la moral y destruirás la Fe católica. ¿Nos acordamos de la continua campaña de inmoralidad desde finales de la década de 1970, confundiendo democracia con la mayor inmoralidad? ¿No ha traído la inmoralidad lo amoral y, ello precisamente, el oscurecimiento y hasta la pérdida de la Fe de muchos españoles? ¿No se está desembocando en una agresión continua a los símbolos, signos, y realidades religiosas católicas en el ámbito público, incluso por parte de autoridades públicas?

La conversión al Corazón de Jesús desviará la ruta actual que seguimos hacia la tristeza y la desesperanza más totales, y enderezará la actual destrucción de la persona y la sociedad, cuyos errores pasan factura en un plazo medio o corto. 

R. de A. 

sábado, 11 de mayo de 2019

Elecciones 2019: ¿sabemos de quién nos fiamos?

OPINIÓN

¿Sabemos de quién nos fiamos? 
BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS

AQUÍ todo el mundo es confesional. También los que dicen que no lo son. Se es confesional de ideas como las que tiene la Constitución española de 1978, por otra parte vagas y entendibles de mil maneras. La Constitución de 1978 no es confesional de una religión positiva (Art. 16), pero sí es confesional de no tener ninguna religión como Norte, base, y por no querer tener a Dios alguno a quien adorar. Todo esto es contradictorio y por ello peligroso. Es confesional porque en dicho Artículo 16  lo dice o confiesa, y porque niega el principio básico religioso en casi todas las Constituciones españolas, que o bien lo afirman (casi todas) o bien lo niegan (1931, 1978). Pero sobre todo es confesional porque niega expresamente el deber ser. ¿Y cuál es éste deber ser? Que también los Estados o poderes civiles deben reconocer a Dios, y no un Dios vago y deísta sino como Él quiere ser reconocido. 

Así estamos, perdidos, porque allá donde muere Dios en la conciencia el hombre, las sociedades y las instituciones políticas, se sigue la muerte del hombre imagen de Dios en cada uno de estos tres ámbitos, por otra parte tan relacionados. No en vano, expulsado Dios, y N.S. Jesucristo de la Constitución, el Estado va perjudicando Sus intereses, incluidos los de toda persona, los de la Iglesia católica que también protege las  personas, y la conciencia de los católicos. Hay más de un observatorio de la libertad religiosa en España,que afirma que las agresiones sufridas por la Iglesia son numerosas, ya físicas ya morales.

Pues bien: el Fuero saber corregir a ésta Constitución. 

Más aún. Católicos se profesan una gran mayoría de españoles, católicos son quienes conforman buena parte de la vida social -ya se planteó expulsar sistemáticamente todo signo externo religioso de ella-, católicos los que viven su vida familiar aunque la familia y el matrimonio hayan sido dinamitados  por el Estado -incluso sufrimos la podredumbre del asesinato del nasciturus-, y católicos son los que ven reducidas sus libertades a la vida  individual e íntima, sufriendo no obstante las leyes totalitarias en materia de educación (EpC, Skolae, ciertos ejes transversales...). Nos preocupa mucho desde tiempo atrás que pudiendo orientar a estos católicos para que sean sal y fermento de la sociedad española, el alto clero les haya dejado paso para meterse en todos los partidos aún cuando casi todos atentan contra el derecho natural más básico. ¿Qué puede hacer los católicos si no pueden agruparse -dicho clero lo desaconsejó hace tiempo- con profesión de tales? ¿No se ve en abocados a meterse en otros partidos que de hecho tienen crasos errores? Así hemos llegado a la pésima situación en la que estamos. Luego, que no se proteste, pues el error estuvo en el origen. 

Los nacionalistas-separatistas son confesionales de su Nación -y de qué manera-. Los comunistas y sus amigos lo son de sus ideas -y también de qué manera-. Los liberales son confesionales del no hacer nada en favor del bien moral y religioso, mientras nos asan a impuestos para crear un Estado benéfico -eso dicen-. Y se consideran modernos y moderados. La masonería es confesional del laicismo -positivo, negativo y a medias-. Los republicanos lo son de su República. Los monárquicos liberales son de su monarquía constitucional. Aquí todo el mundo es confesional menos los católicos, quizás porque siendo católico-liberales (es decir, de ideología liberal) dicen que el católico puede estar en todos los partidos de hoy  -¿si...?- y que las instituciones políticas nada tiene que ver con Dios, precisamente para que así tales instituciones puedan ser de cualquier manera e incluso antiteas. Este puritanismo ideológico liberal -confunden la  libertad con el no optar- ha desnortado la sociedad y ha impulsado el mayor relativismo y ateísmo entre los españoles. Incluso alguno tiene la bobada de decir: ¿no somos tan maravillosos que llenamos todos los partidos del candelero partitocrático? Pues ya, pues ya se nota -habrá que responderles-. 

De otros países ni que hablar. Son confesionales los laicistas franceses, la Inglaterra anglicana, los países protestantes del desmadre moral -Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega...-, Alemania nombra a Dios, también los USA, y otros países están espabilando para bien como Polonia, Hungría... Hay políticos que han consagrado su país al Corazón de Jesús como el de Perú -aunque luego se contradiga-, otros políticos afirman a Cristo Rey como en Brasil. 

Pues bien, las instituciones política de Navarra siempre fueron confesionales, y confesionales católicas, salvo con la ruptura de la Constitución de 1978. Todavía hay gestos de confesionalidad, que tan poco gustan a los Bildu, podemitas y otra fauna foral. 

Para las próximas elecciones, debiera estar en el frontispicio de todo buen navarro, también en política, el:

BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS (Leyenda del antiguo escudo del Reino). Así, los más débiles, los concebidos y aún no nacidos, y los que nada tienen... estarían protegidos de verdad, el poder político se autolimitaría, y las libertades brillarían en la sociedad. 



PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE (Divisa  de los Infanzones de Obanos), para que todos los navarros están unidos por el Bien Común, de manera que si discuten lo sea en cuestiones subordinadas a él. 


Ambas inscripciones están en el palacio de la Diputación Foral.

Se han dicho muchas tonterías sobre la confesión pública religiosa de las instituciones políticas. Se dijeron en 1978 por quienes nos han hecho caer en el mayor relativismo e indiferentismo moral. Aún recuerdo a Joaquín Ruiz Giménez. Mal está éste relativismo en la vida privada, pero es catastrófico en la vida política y las instituciones. 


Que un partido sea confesional -todos lo son de algo- no significa que esté dirigido por los obispos. Mejor, no, además porque políticamente los señores obispos suelen ser un desastre. También podría haber varios partidos católicos. Incluso -en principio- que un partido sea confesional no significa que el Estado deba serlo. Nos parecería bien que hubiese varios partidos que confiesen aceptar la doctrina de la Iglesia, y que quisieran que ésta se proyectase en las instituciones públicas no sólo de hecho sino de derecho, dando así seguridad de que va a ser,sobre todo por el culto debido a Dios desde las mismas instituciones. 

Pasemos al caso del poder civil supremo confesional católico. 

La legislación confesional obliga a quienes la aceptan. No significa que el poder civil se entrometa en la vida individual, ni en las entidades sociales inmediatas a dichos individuos. El término nacional-catolicismo puesto por el sr. Ruiz Giménez es rechazable por ser excesivamente tendencioso. Acéptese la religión católica por los poderes civiles, o el poder civil supremo -suprema potestas- y ya está.


Como la política formula muchas leyes de proyección moral, la legislación confesional protege a la población de hoy que, por mucho que voten, desconfía de los políticos partitocráticos. Cada vez es más conveniente que las leyes sujeten a los políticos a que cumplan lo acordado y lo bueno que en principio quieren cumplir. También es conveniente que haya una instancia superior de prestigio y clarificadora -en España lo es la Iglesia católica de quien nos fiamos-, que ante el desarrollo de la ley defina las dudas sobre el derecho natural más básico y establezca una continuidad ante los nuevos problemas o propuestas. 

Las leyes confesionales aseguran a la sociedad y permiten a ésta reclamar al político que las incumpla.

Las leyes confesionales dan honra a Dios y aseguran un culto público de las máximas instituciones políticas, en aquellos que las representan. Esto es lo más importante, y éste es el verdadero norte, faro y guía. Todo lo demás viene por añadidura. 

Quien adora al Dios verdadero no quiere adorar a la nación, al Estado, al partido, ni a los propios vicios y manías, ni los de otros. Es la única manera de respetar verdaderamente a los demás. Cuando no hay confesión católica en las instituciones, aparecen con fuerza leyes contra el derecho natural más básico -recuerden las del divorcio, el aborto...-; las minorías confesionales del liberalismo, nacionalismo, o de clase, imponen a todos sus opciones particulares, y además de forma excluyente y pre totalitaria; y la desorientación anuncia a la corta o a la larga el relativismo más brutal, para que se imponga a todos -brutalmente incluso- cualquier barbaridad. 

Si se quiere ser verdaderamente libre hay que optar abiertamente, y no la opción vergonzante del liberalismo de "no meterse en nada", aunque luego y a raíz de ello, el Estado se meta en todo y en además en mal plan. Si se quiere ver libre de veras es necesario optar, optar bien y saber por Quién y por quiénes se opta. 

J.F.G.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

¿Nada que celebrar...?

6 de diciembre de 2018


Nada que celebrar y sí mucho que lamentar


Los pueblos de España tienen su constitución interna. Navarra tenía su constitución histórica e interna, sus Fueros, ya el Fuero privado -reformado en 1973- ya el Fuero público que se basaba en aquel, y que fueron dinamitados por el "cambio-ruptura" que se hizo allá por 1978. El parlamento de Navarra, muy "constitucionalista" él,  ha ido dinamitando una a una todas las leyes importantes del Fuero privado navarro. 


La Consitución liberal-socialista de 1978 tiene grandes errores y desaciertos. No hablaremos aquí de sus aciertos que se corresponden con la configuración propia de la sociedad en general y española en particular, quizás lo que no pudieron ni siquiera poner el entredicho. Pero hasta estos últimos aciertos pueden ser ahogados por los errores primeros. 

El mayor error -llega hasta la apostasía de lo siempre mantenido- fue expulsar a Dios y a Cristo de la Constitución y leyes, lo que ha conllevado un relativismo "legal" que cada vez se ha hecho mayor, hasta ser abismal o abisal. Seamos aquí muy claros: en estos puntos, el Maritain más conocido -tan traído y llevado por ciertos meapilas, con perdón- no tenía razón aunque no queramos darle más importancia de la que este pensador tenía. Es más, la mal llamada democracia cristiana se ha ido suicidando a sí misma, en Italia -¡oh seguidismo de los españoles acomplejados!-, en España, y en ese Occidente engatusado o engañado. 


La Constitución de 1978 es confesional del laicismo y la "voluntad general" -lo que ésta dé de sí-, prácticamente la que sea. Todos los políticos y partidos políticos divorcistas, abortistas y amorales (parejas de hecho, ciertas adopciones, homonomio, ideología de género...), han querido gobernar y gobernado con ella, la han utilizado, lo que implica que dicha Constitución es, además, un engaño. 


No, no somos constitucionalistas de 1978 para mantener lo bueno de nuestra sociedad. Todo lo contrario; si queremos  mantener lo bueno tenemos que ser contrarios al  espíritu esencial  de esta Constitución, con el que se ha dinamitado el Art. 15 sobre la vida humana -ya en su origen, como defendieron los del PSOE en los debates-, el Art. 27 sobre la educación , el Art. 32 sobre el matrimonio, el Art. 33 y un largo etc.) . Cuando se votó el texto en Navarra -e incuso en España-, no obtuvo  tanto respaldo como se cacarea, a pesar de la propaganda del Estado de entonces (la UCD se creó desde el Gobierno), la oposición izquierdista, la opinión de las élites internacionales, de cierta secta etc. 

No digan que el cambio era necesario, porque una cosa es EL cambio y otra ESE cambio. Los carlistas urgían una y otra vez retomar la tradición española cuando vivía el mismo Franco. 


Nosotros queremos otra constitución política, que responda a lo que España debe ser, sigue siendo y siempre fue. Que de a Dios el culto y tributo debido, y respete los diez mandamientos del Sinaí para todos porque son de ley natural así como la ley de la Iglesia para los católicos. Queremos que se devuelva a la sociedad lo que el Estado pre totalitario le sustrae (estatismo convertido en ciertas leyes en totalitarismo constitucional). 

Queremos que se reconozca la unidad de España en su variedad foral, y no los estatutos de autonomía que son delegación del poder omnímodo del Estado. Los Fueros tienen personalidad y continen los derechos que no expresan ni pueden expresar los estautos autonómicos, que son mera delegación de un  Estado marcado por el estatismo. Por eso las autonomias son pequeños estados... además doblemente opresores: por ser delegación del Estado y por el ánimo de los partidos que las gobiernan. 

Queremos que se permita y estimule -y no impida- una verdadera representación social en vez de hacer posible y acelerar su paulatina corrupción. Que reconozca que se es rey porque éste gobierna y defiende a los más débiles como los aún no nacidos... 


¡Qué fácil es a los líderes dejarse llevar por el Mundo y el mundanal ruido...! Queremos unas leyes que impidan la manipulación de la sociedad por los medios de comunicación y las élites de conquista del poder para que ésta diga lo que se ellas quieren que consienta y diga...

Necesitamos y queremos otra cosa.

El observador