Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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viernes, 18 de octubre de 2019

Cataluña, ¡vuelve por tus Fueros!

OPINIÓN

Los errores se pagan caro, porque el Estado no debe traspasar tantas competencias a las autonomías, ya por prudencia política, ya sobre todo porque él mismo no debe tener tanto poder. Nuestros males  residen en dicho exceso de poder, más el romanticismo de lo peculiar cultural que incluso pretende arrinconar y luego sustituir a Dios Jaungoikoa.

¿Qué son y qué traen las autonomías? Las autonomías son una delegación del poder del Estado. Además, en España, esta delegación y si es de "tanto poder", conduce a la separación política. 
Por varios motivos hay comunidades históricas que nunca quedarán satisfechas con las autonomías. Primero por plantear su Estatuto como  una "delegación" en vez de como derecho propio. En segundo lugar, sobre todo por el planteamiento separatista de los partidos nacionalistas (PNV, su sucursal Geroa Bai, la vieja Ciu etc.). Ellos son tan superiores, tan distintos y tan pedantes, que necesitan algo pero que muy especial respecto a los demás. En realidad, el principal agente separatista son los mismos nacionalismos periféricos, aunque también el liberalismo del Estado liberal-socialista tenga sus culpas. 

Las autonomías son un atrevido invento de tendencia federal o confederal que destroza España desde 1978. Antes la destrozó el centralismo del Gobierno "de Madrid", su predecesor, que abonó, primero como reacción y luego por el vicio nacional separatista, lo que está ocurriendo.

Las autonomías son un invento de un Estado liberal  que sufrió un  vergonzante y acomplejado poder uniformista y centralista, modelo éste de poder que el Estado transmite por ósmosis a los poderes autonómicos sus delegados. De un Estado que -decimos- se llama soberano, aunque luego nadie -tampoco él-  sea soberano de veras. 

La España sociológica, uncida al Estado liberal-socialista, ha quedado a merced de los poderes delegados del mismo Estado -Bruselas, Vitoria y Barcelona...-. A la inversa ocurrirá a Vitoria y Barcelona respecto a los poderes llamados europeístas en el caso de una supuesta independencia. Esta trampa, contradictoria en apariencia, también la presentan los marxistas que en todos los lados se convierten en fervientes nacionalistas -¡oh buen vicio burgués!- por aquello de la lucha de clases -hoy de sexos, "culturas y Estados"-. Con ellos, el Euzcadi o Cataluña independiente y marxista sólo tendrá de propio y original la banderita y el agur... No en vano ya es penoso que los de Barcelona piensen, vistan y se diviertan como los de  Chicago. 

Como en su día el Estado delegó, ahora teóricamente pudiera recoger velas o -mejor- "sus" poderes. Esto sólo sería posible si se presenta la alternativa de los Fueros. 

Todo esto es grave, pero más grave es que si el Estado secuestró la sociedad, ahora las autonomías secuestren a ésta, e incluso, gracias al separatismo del  nacionalismo periférico, al Estado que todo les delegó. La nueva situación de un gran poder en Barcelona delegado del Estado, sería peor que la anterior, porque el controlador está más cerca del barcelonés, al que controla y esquilma mejor.  

¿Quién es siempre la única perjudicada?: la sociedad, los ciudadanos, las instituciones sociales, las familias... España o las Españas. 

¿Y qué son los Fueros? Los Fueros son la patria España -nación y poder civil supremo-.

Los Fueros, a diferencia de las autonomías, son derechos propios e inherentes a las comunidades históricas o a unas nuevas comunidades que se vayan configurando con solidez en el transcurso del tiempo. Son derechos propios, anteriores al Estado y a la comunidad mayor formada con el paso de los siglos. Una vez sumados los afluentes al gran río de España, es imposible volverse atrás. 

Los Fueros suponen un pacto entre una comunidad histórica y la Corona (una familia que gobierna a las demás familias). Así fue sobre todo en Navarra en 1513-1515, manteniendo las realidades políticas de la Corona de Aragón. 
Los Fueros son la única manera de frenar, controlar y desbaratar un Estado con un excesivo poder y muy poca eficacia -el Estado liberal-, o bien de frenar unos pseudo estados pequeños -llamados autonómicos- y aún minúsculos como Euzcadi. De la inoperancia de ésta pequeñez y de su propio credo nacional separatista, surge el expansionismo de Euzcadi y Cataluña, en sus intentos manifiestos de colonizar e imponerse en Navarra, Valencia y Mallorca... con trampas y extorsión.





La balcanización de España la produce la delegación de tanto poder, y sobre todo el afán siempre insatisfecho del separatismo. Balcanización ésta que a su vez sufrirán los entes autonómicos separatistas, debido a la ineficiencia del Estado y a ser tales entes un apetitoso bocado para los poderes mundialistas. 

Hoy día la Comunidad Foral de Navarra -la única que se llama Foral- ha sido convertida de hecho en una autonomía más: sus propios gobiernos llamados forales -de derechas o izquierdas- se han cargado el Fuero y lo han devaluado como si fuese una autonomía más. 
En efecto, las leyes positivas y políticas contrarias al Fuero Nuevo de Navarra de 1973, en materias de vida humana del aún no nacido, persona, matrimonio, familia, adopción de niños y niñas, la casa etc., son tan malvadas o más que el independentismo político, que a su vez las asume. (La calamidad estalla cuando se sabe que Euzcadi es más atea que una república soviética). 

Que el Fuero público se cargue el Fuero privado es un contrafuero manifiesto que vicia a una sociedad,  configurada de abajo hacia arriba, desde su base hasta el poder supremo y no al revés. En estas cuestiones Navarra no debería subordinarse al poder de la Constitución y la leyes centrales. Máxime cuando dicho poder -por ideológico- pretende descristianizar y desnaturalizar la misma sociedad. Una ley civil corrompida no puede convertirse en el becerro de oro, sino que debe ser lisa y llanamente rechazada. 

Pues bien y sobre todo, los Fueros suponen a su vez el respeto de las jurisdicciones sociales inferiores y por ello más cercanas a la intimidad hasta llegar a la persona, la familia, y el matrimonio. De éste núcleo sagrado, que conecta directamente de Dios como origen y finalidad ontológica, se deriva la importancia de las restantes jurisdicciones toda vez que a dicho núcleo deben servir. 
Por su parte, también el poder supremo de la sociedad -hoy día llaman Estado- deriva de Dios, ya directamente ya -según las escuelas jurídico políticas- a través de la sociedad. 

Si Cataluña tiene solución -que la tiene-, la tiene en los Fueros, lo mismo que el resto de España. Y su hablamos de Fueros, hablamos de España.

Los destructores de España son  el liberalismo-socialismo  "delegacionista" (Sr. Aznar) y el nacionalismo separatista (Sr. Pujol). Y sus constructores, los mejores españoles según don Carlos VII. 



Fermín de Musquilda

martes, 23 de abril de 2019

Dios -Jaungoikoa- es lo primero

Dios -Jaungoikoa- lo primero y fecundando la Patria

Para hablar de Dios y lo católico no es preciso imbuirnos de Economía ni utilizar la Economía como un reclamo. Hablar de Dios y lo católico no necesita presentaciones, ni muletas. Basta seguir la naturalidad del vivir.

Para hablar del matrimonio, la familia, el derecho a la vida y a la eduación de los hijos, para hablar de la propiedad privada, no es preciso afirmar que el tema más serio que tenemos entre manos es la unidad de España, el separatismo y las autonomías. Hablar de lo que configura al hombre, a la persona, no necesita presentaciones, ni muletas. Basta seguir la verdad íntima de cada persona.

Hablar principalmente de España y reducirla a que dejen a la gente honrada el serlo, que le dejen en paz, que no se entrometan ni manipulen contra sus libertades más básicas, es tomar el mensaje menos importante  aunque muy llamativo, olvidando el otro mensaje maás importante y más constitutivo, como es la dependencia de la realidad España con la religión católica, y la afirmación de la presencia de Dios en la dimensión juridico-política de los españoles.

Decir verdades menores no debe ocultar decir las verdades mayores que son constitutivas. No solo hay que quebrar la vergüenza y complejos que se han impuesto durante décadas a los españoles, sino que sobre todo hay que quebrar las grandes líneas que mantienen la corrupción del edificio social,  politico y religioso. No hablar de estas resulta vergonzante y supeditado a lo políticamente correcto.

Decir verdades mayores no está supeditado a lo que diga el alto clero, pues cuando se criticó la primera vez a Vox, salió el cardenal de Valencia mons. Cañizares diciendo que no había que escandalizarse porque se sabía que cumplía la Constitución. 

Nuestra primera preocupación es la religión católica, la actual persecución religiosa, y la moral más básica relativa a la vida, al matrimonio, la familia y la,educación. La unidad de España está en segundo lugar y, desde luego, depende de lo anterior primero. ¿Y qué es España? La Patria común que reúne las patrias menores pero esenciales, expresadas en Fueros y no Estatutos de autonomía, que cada comunidad histórica tendrá que rehacer al compás del transcurso de su vida propia. Fueros vinculados al principio de subsidiariedad y al derecho natural, no a la idea de Estado, ni grande ni pequeño. Y queremos una monarquía de verdad, que respete todo lo anterior y que gobierne, donde el rey sea el defensor de los nasciturus, ancianos y enfermos, de los más débiles. Ni la Patria es la lengua ni es lo primero. 

Cambiar el orden de los principios, aunque sea por estrategia, significa que nos subordinamos a un error práctico, que precisamente lleva al traste todo lo que se quiere defender, porque la llamada teoría y práctica son dos caras de la misma moneda y tienen que coincidir estructural y anímicamente. 

F. de M. 

viernes, 2 de junio de 2017

Manifestación 3J por la bandera de Navarra

NOTA DE PRENSA

Ikurriña NO 
(Los carlistas se suman a la manifestación del 3 de junio)

1. La Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra se suma a la iniciativa ciudadana que convoca a todos los navarros a manifestarse el próximo 3 de junio en defensa de la bandera de Navarra, tras la derogación por el cuatripartito de la norma de símbolos de Navarra del año 2003.
Nos alegra el carácter ciudadano de la convocatoria, superando la partitocracia en favor de lo que une, del bien común, y del interés más básico como es la bandera de todos como Comunidad Foral. Esta acoge a todos los navarros de una Comunidad diferenciada, en una unidad dentro de la pluralidad, yendo desde luego más allá de cualquier partido político del actual sistema.
Sin pedir aporte humano a otras comunidades próximas a diferencia de lo acostumbrado por la ola nacionalista, la iniciativa ha seguido la divisa de nuestros infanzones de Obanos: “Pro libertate patria gens libera state”, esto es: “Por la libertad de la patria permaneced libres como pueblo”.
El viejo Reino de Navarra se ha configurado a lo largo de más de mil años de historia. Es una síntesis genial que une en profundidad la diversidad de sus valles y comarcas, las familias, temperamentos y lenguas, sus pueblos y gentes. Y lo hace sin el racionalismo disgregador ni el sentimentalismo romántico nacionalista que mutuamente se instrumentalizan.
Rechazamos que se imponga la ikurriña -esto es, la bandera de Euskadi- en cualquier institución pública de Navarra por la mera voluntad de cada una de ellas, porque Navarra es una Comunidad unida y diferenciada, y sobre todo es un viejo Reino milenario con vocación además integradora. Rechazamos también las actuales trampas y manipulación política que comienza a sufrir la bandera de Navarra, artimañas que vulneran hasta nuestra propia dignidad.
La bandera de Navarra no es partidista y se vincula directamente con esa Comunidad de comunidades que es España -las Españas-. Los navarros, al manifestarse el 3 de junio, no admiten que se difame ni manipule esta iniciativa social. No están en contra de gobierno alguno, salvo que éste, por arte de birlibirloque partidista, vaya contra su bandera no sin astucia y contradictoriamente, y actúe contra lo que ésta significa quebrando así el Fuero o pacto  que han jurado respetar y amejorar.

2. La Comunión Tradicionalista Carlista reconoce que los navarros han desaprovechado muchas ocasiones para manifestarse. La unidad y singularidad de Navarra conlleva preguntarse qué es Navarra. Ésta ha sufrido muchas situaciones límite desde que se vulneró el “Benedictus Dominus Deus meus” de la Leyenda del antiguo escudo del Reino, y se omitió la presencia vivificante de Dios Jaungoikoa en las leyes, valedor y escudo de los más débiles y que nada tienen. La separación radical, permanente y artificial entre la política y la religión católica -que siempre ayudó a salvaguardar la persona y sociedades en nuestra tierra- ha desembocado en vulnerar realidades básicas que a todos afectan y son superiores al mero querer, con quiebra del alma de nuestro Fuero privado y la sociedad navarra, que es anterior y superior al Fuero público manipulado hoy por la partitocracia: la vida de concebido y aún no nacido, el matrimonio, la familia, la adopción, los padres como primeros y principales educadores, la casa navarra…
Súmense otras necesidades de nuestra sociedad, como son: recuperar los derechos usurpados por una política y administración pública pre totalitarias, lograr la representación política de sus cuerpos sociales y las merindades, evitar la falsificación de la historia, el imperio del respeto y las libertades…
Un derecho positivista que considera que todo es relativo y que todo vale siempre que sea voluntad del que manda, quiebra finalmente la realidad que pretende hacer a su medida, fruto del egoísmo y afán de poder, del cálculo partidista, de las medias verdades, las mentiras y -hoy- de unas trampas más que descaradas.


3. Los carlistas o tradicionalistas nos sumamos a la manifestación por varios motivos: porque la convocatoria se realiza por la bandera del viejo Reino de  Navarra y su historia milenaria, por la incertidumbre jurídica que genera la actual derogación de la ley de símbolos, por la manipulación de la historia que quiere hacer odiosas distintas realidades de Navarra, por las trampas y manipulaciones ideadas para imponer la ikurriña, y por los deseos que manifiestan los nacional-separatistas al respecto. ¿Permitirían que otros hiciesen en la CAV lo que ellos hacen en Navarra? Los carlistas nos hemos sumado a la convocatoria y nos sumamos a la manifestación, trabajando por ella con los demás navarros. Lo hacemos desde nuestra tradición y lealtad navarra, ajenos al espíritu partitocrático, y sabiendo qué es Navarra.
Felicitamos a los convocantes de la manifestación. Pero también queremos dejar constancia de nuestro malestar por la prohibición que se ha hecho de acudir a la misma con banderas que incluyan la cruz-laureada de San Fernando. Todos sabemos que lo que ha provocado esta manifestación no son los elementos de nuestro escudo sino el intento ladino de introducir la ikurriña nacionalista en los ayuntamientos. Por nuestra parte, el día 3, acataremos las consignas de la organización, pero nunca renunciaremos a una parte de nuestro escudo -la cruz-laureada- que tiene un significado similar o superior al de las cadenas. Pues si en 1212 hubo 300 caballeros en Las Navas para hacer frente al Islam, en 1936 fueron muchos miles los combatientes navarros que se alzaron libremente, llamados por su Diputación Foral -no por Franco-, en contra de un gobierno que consideraban ilegítimo y sectario. Uno y otro son episodios de nuestra historia y es absurdo pretender su olvido.
4. Recalcamos la importancia del trabajo cotidiano, el del día siguiente, manteniendo qué duda cabe el esfuerzo social. Mientras otros vociferan, no condenan el terrorismo, imponen artificialmente sus planes y hacen trampas…, hasta hoy Navarra ha estado desmovilizada por la mala costumbre de dejar la política a los políticos que viven de ella, confundir participación con partitocracia, y creer que el actual sistema es una verdadera representación social.
Julián Marías escribió en cierta ocasión: “Hay que pedir a cada persona individual que pierda su pasividad, su servilismo, su tendencia a plegarse a las consignas” (ABC “Rebelión contra la mentira”, 25-II-2000). Pues en eso estamos nosotros desde hace mucho tiempo.
Muchísimos se han adherido a esta manifestación del 3 de junio como si se tratase de una nueva Gamazada, pues si bien son los jerifaltes nacional-separatistas con estímulos ajenos y desapego del propio suelo los que han provocado el problema, a su vez han puesto y ponen en entredicho -aunque no quieran- la justicia de las decisiones administrativas al abandonarlas a los munícipes más atrevidos, vulneran y permiten vulnerar una y otra vez la unidad e integridad de Navarra, y con sus trampas ponen en solfa la misma dignidad de los navarros. Y, amigo mío, con los navarros hemos topado. Ikurriña, no.
José Fermín Garralda

Presidente de Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra. Pamplona 2 de junio de 2017

Así es cómo los demócratas de pacotilla destrozan
los carteles de la manifestación en Pamplona del 3 de Junio. Foto:FdeM2017

jueves, 30 de marzo de 2017

Anexión de Navarra a Euzkadi en 2017

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?


El camino y los plazos de una anexión o Anchluss nacional-separatista versus nacional-socialista.
¿Navarra será anexionada a Euzkadi?


LOS PARTIDOS minoritarios y perdedores en las elecciones que ocupan el Parlamento de Navarra -sume Vd. la abstención y que las elecciones no fueron ad intra "constituyentes"-, todos juntos y aliados hoy "en contra" de Navarra -cuyos habitantes nunca fueron nacional separatistas-, escenifican la  humillación al viejo Reino milenario. 

Lo que ocurre es ridículo y quizás por ello más trágico de lo que pensamos. En esto, los errores del sistema liberal se suman a las trampas de IU y Podemos, y a las trampas y aberración de dividir Navarra permitiendo en sus Ayuntamiento banderas de otras Comunidades. 

Ayer hubo bronca en el Parlamento de Navarra, que muestra que nada tiene que ver con las Cortes tradicionales del Reino de Navarra. Hubo bronca entre los parlamentarios, por motivos ajenos a la representación. Vivimos el gran fraude de una muy deficiente representación, de la partitocracia, de las oligarquías, de las intromisiones de realidades ajenas, del miedo hacia el terrorismo callejero y de la tentación de premiar a ETA porque dice que deja las armas. Lo que está ocurriendo me recuerda mucho a las maniobras del Anchluss de Hitler sobre Austria.

Advenedizos en la larga historia de Navarra, historia de una Comunidad Foral que muchos quisieran para sí, los oligarcas de tales partidos del cuatripartito -juntos "en contra"- se proponen arrebatar los signos de identidad de este pueblo milenario que es el navarro, y meter la ikurriña a plazos. Quitan la ley de símbolos, que era muy razonable, para que cada Ayuntamiento haga de su capa un sayo. Como si Navarra no existiera, como si no fuese una Comunidad diferenciada, como si no fuese una síntesis genial, como si quisieran verla partida y dividida y en tal caso vendida. 


Componen esta partitocracia Geroa Bai (adaptación de un PNV que nunca ha caído bien en Navarra, sabiendo todos cómo ha alcanzado el poder, a quién se debe y quién le manda), la compone Bildu (los amigos de la sanguinaria ETA), IU (no sabe qué hacer para ganar votos, y por eso se arroja a la Mar Océana por tres migajas apostando con radicalidad cualquier postura "en contra") y Podemos (partido oscuro y sin un perfil definido, salvo el marxismo de sus jefes supremos y el cabreo de sus respetables votantes iniciales). Es la partitocracia del cuatripartito, que en importantes tema de EuzKadi parecen un solo partido en contra de los electores de IU y Podemos.

Los separatistas no son representativos. Asistimos a una oligarquía secesionista que sólo tiene el 30 % de los votos sin contar la abstención (31'7%).  Oligarquía que incluye a los de IU y Podemos, cuyos votantes no son nacionalistas. Incluso el cuatripartito completo tuvo menos votos que UPN, PSN, PPN y Ciudadanos, que son abiertamente no nacionalistas. Estamos ante una oligarquía separada de la realidad, de la sociedad, y desde luego que nada representativa. Una oligarquía decadente, sin preparación ni prestigio, que enerva la convivencia y hace de superestructura imaginaria. Y el PNV frotándose las manos. 


En las pasadas elecciones la oligarquía de IU y Podemos, que hoy hipoteca y vende Navarra para lograr la anexión a Euzcadi, no dijo qué iba a hacer lo indicado respecto a la bandera o símbolo de Navarra. Llevamos tiempo sin casi ver ikurriñas, desaparecidas estratégicamente, guardadas para sacarlas de repente a la luz de una forma avasalladora. Ya se sumarán a  las que traigan los vecinos, que no al revés. En esta coyuntura, una pregunta curiosa  es si los navarros, cuya mayoría no es nacionalista (amén que el nacionalismo sea  "antivasco"), tienen en sus casas banderas de Navarra. 

Los separatistas son cobardes, pues Bildu ha vivido sembrando el terror, la gente se encoge al oír su nombre como si fuese de "armas tomar", los del PNV/Geroa Bai han sacudido el nogal para recoger a continuación sus nueces -ya lo dijo el tal Arzallus-, los de Podemos se ocultan en la protesta social -seguramente para que nada cambie salvo la entrega de Navarra a sus peores enemigos- e IU se oculta en la agresión verbal y la exclusión.  

Los separatistas también son falsos. Y van por la puerta de atrás y torticeramente. Buscan por los bajines un Frente Popular que permanezca oculto. Hacen y deshacen con trucos, malas artes y triquiñuelas como los tramposos. 

Contrarios al progreso de Navarra y los navarros -el agua de Itoiz y el Canal, la autovía Leizarán, el tren TAV, la sanidad y educación, las becas...- , se distraen, manifiestan no poca tozudez, y tienen mucho más presente su gustirrinín partidista y partidario, que la búsqueda del bien común y la voluntad de los navarros del presente y como comunidad transversal en el tiempo. Los hechos demuestran que les importan un comino los navarros de hoy.

Los separatistas se adelantan sin preguntar. Nos quieren meter en Euzcadi a plazos, desde la lucha por los ayuntamientos como si pudiese ondear la bandera de otra Comunidad en cada uno de ellos con independencia de Navarra. Desde luego aprovechan bien que el sistema liberal estimule este caos de una política de minorías "en contra", que haya paralizado y desarticulado la sociedad, que tengamos miedo en el cuerpo... saltándose además la LORAFNA y la Transitoria Cuarta constitucional -que el Sr. Del Burgo siempre ensalzó para echar un capote al Sr. Suárez-. 

La partitocracia u oligarquía susodicha está mandada desde fuera de Navarra, y no llegan a la altura de los guipuzcoanos, vizcaínos y alaveses que  invadieron el viejo Reino en 1512. Ya dijo aitaborce Federiko Garralda en Ochagavía al nacional-separatista Conchillos (PNV)  hacia la década de 1920: "Esos os mandarán desde Bilbao", y "¿cómo se van a comparar los herederos de Sancho el Fuerte con los de López de Haro?" . Aitaborce, según aita Teodoro, "era navarro, pero que muy navarro". Los navarros somos, para los separatistas, una ocasión. Y Navarra es un buenísimo bocado por su territorio, su despensa, su frontera con Francia y sobre todo su prestigio político milerario, utilizado con sonrojo  al servicio de ese ente llamado Euzkadi, creado por aquel bizcaitarra de ideas al fin exógenas y centroeuropeas llamado Sabino Arana (más separatista que nacionalista), apoyado a su vez por el tal Engracio de Aranzadi que realmente es el inventor de eso que llaman la Nación vasca, como reza su libro refutado hace tiempo.


El sistema liberal -de esencia anti familiar y republicana, amen de secularizador-, incapaz por la debilidad de sus instituciones voluntaristas de vencer en un régimen donde remite el miedo, abre la puerta de par en par a los nacional-separatistas. Como los Witiza, el conde don Julián y los hebreos a los musulmanes en 711. Esto no ha llegado de repente, pues no cabe duda que la decadencia y corrupción han sido provocadas, multiplicando rápidamente sus pésimas consecuencias. Aún dentro del juego liberal, desde hace tiempo llama la atención que en España falte una verdadera representación política, pues la política es oligárquica, de minorías y hoy de unas personalidades políticas de poca monta que hacen y deshacen a su antojo sin saber realmente qué quiere la sociedad y sobre todo los votantes. Su único límite es una posible pérdida de votos medible de forma estadística.

Quieren algo muy sencillo: la ocupación y conquista de Navarra para uncirla paulatinamente a ese ente llamado Euzcadi. Luego, entre ellos se darán bofetadas haciendo de nuevo inmensamente felices a los habitantes de la nueva Arcadia albanesa del Golfo de Vizcaya. 

AÑADAMOS que una vez más lo ocurrido pone en evidencia la crisis de un sistema político liberal -contrario a la libertades y la verdadera representación política- que permite que los políticos hagan algo que no anunciaron en las elecciones (Podemos), que prescinden del tradicional mandato imperativo, así como del juicio de residencia. ¡Ay, palomica Barcos, qué prisa te das -permítanme que le tutee- antes de que salga a la luz del día el affaire de las dietas...!


Pues bien, una España foral y no el Liberalismo es lo único que puede poner coto y veto al separatismo, que es "antivasco" porque nunca "los vascos" fueron secesionistas sino lealísimos a España o las Españas, al rey legítimo o tradicional. "Los vascos" eran carlistas en su mayoría, siendo los iniciales nacionalistas ya de origen integrista (Arana) ya de origen liberal (el riquísimo prócer bilbaino de la Sota que salvó al PNV de su desaparición y con dinero le dio fuerza).

Los males empezaron con la pérdida de la Unidad Católica según pronosticó Menéndez Pelayo en el epílogo de su Historia de los heterodoxos españoles. El sistema liberal quebró y atacó la Unidad Católica así como la representación política de la sociedad subordinándolada en este caso al sistema parlamentario o mejor partitocrático. Atacó a los Fueros, haciéndose imposibles en los Estatutos de autonomía, concebidos como una mera delegación del centralismo absoluto de la soberanía nacional. Aquí hay una pérdida de legitimidad del gobernante, sustituida por la fuerza de los votos, por el poder del BON y la policía, y por la astucia para ocupar una sociedad que no quiere el nacional-separatismo ni el Estado centralista, uniformador y administrativo, con un alma que en unos casos aplasta o con un alma en otros doblegada al cuerpo. 

Vivir para ver. Los pobres de UPN y PP no saben muy bien qué hacer, salvo poner en evidencia que la cosa es seria, así como las actuales deslealtades hacia Navarra y el chanchullo de cuatro oligarcas. No obstante, recordamos a tales que en su día perdieron mil ocasiones durante  los años que mandaron, aunque ahora su intención sea maja y leal. 

El Fuero no entiende de tales broncas, de dichos precedentes, ni del anexionismo y secesionismo. El Fuero es la condición de España, exige libertades, reconoce a Dios Jaungoikoa como centro -Nor Jaungoikoa aña? dirá San Miguel Excelsis- y proclama que el primer fuero es la defensa de la vida del nasciturus. ¿Querrán que votemos antinacionalista aunque estos partidos mantengan el aborto? ¿Pero cuál es el verdadero mal? Para conquistar Navarra primero hay que matarla -de eso se ha encargado el liberalismo-, siendo así que ni Dios Jaungoikoa, ni las verdades, ni las libertades, ni el Fuero puede morir, pues son la condición de cualquier vestigio de vida. Si hoy los perdiéramos no cabría otra cosa que, por favor, recuperarlos. 

Ramón de Argonz y de la Urrutia 
(hoy cara-triste pero con una gran esperanza)
Pamplona, 31-III-2017



martes, 28 de agosto de 2012

FORO ALFONSO CARLOS I - 14 al 16 de septiembre de 2012

Para el profesional, para el estudiante, para el interesado, para el mayor y para los jóvenes...
En un marco incomparable, en una residencia super acogedora, con gente muy maja
CURSOS DE VERANO DEL


FORO ALFONSO CARLOS I
SUBSIDIARIEDAD Y FUEROS.
LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL EN LA VIDA POLÍTICA.
Sede: Convento de los PP. Carmelitas. Toledo

PROGRAMA
DÍA 14, VIERNES PRIMERA JORNADA

14:00 h. Comida
16:00 h. Visita cultural a Toledo
19:00 h. "Subsidiariedad y Foralidad en la España Tradicional",
José Fermín Garralda Arizcun
20:00 h. Coloquio y tiempo libre
21:00 h. Cena

DÍA 15, SÁBADO SEGUNDA JORNADA

08:30 h. Desayuno
09:00 h. "El principio de Subsidiariedad en la construcción europea",
Romualdo Bermejo
10:00 h. Coloquio y tiempo libre
12: 00 h. "Subsidiariedad y Responsabilidad: La captación y gestión
de los recursos económicos", Rubén Manso Olivar
13: 00 h. Coloquio y tiempo libre
14:00 h. Comida y tiempo libre
16:00 h. "Autonomía municipal y regional",
María Martínez y Javier Barraycoa
17:00 h. Coloquio y tiempo libre
18:30 h. Mesa Redonda: "La participación de la sociedad civil en la
vida política. Respuestas desde la Tradición",
Rubén Manso Olivar, Romualdo Bermejo, José Fermín Garralda, Bruno Zazo; Moderador: Javier Echanove
21:00 h. Cena

DÍA 16 DOMINGO: TERCERA JORNADA

9:00 h. Desayuno
10:00 h. Coloquio: "¿Crisis coyuntural o crisis del sistema? Los carlistas
ante la situación actual".
Moderador: Javier Garisoain Otero
12:00 h. Santa Misa en la Catedral y paseo por Toledo (se ruega llevar boina roja, o blanca)
14:00 h. Comida y conclusiones en la sobremesa

PRECIOS DE INSCRIPCIÓN:
Opción 1

Inscripción con pensión completa desde la comida
del viernes a la comida del domingo (2
días completos)
. Afiliados: 140 euros
. Simpatizantes: 172 euros

Opción 2

Inscripción con pensión completa desde la comida
del sábado a la comida del domingo (1 día completo)
. Afiliados: 86 euros
. Simpatizantes: 108 euros

*La asistencia a las charlas es libre salvo el pago de las comidas: 12 euros cada una.
*Plazas limitadas. Las habitaciones individuales se asignarán por orden de inscripción.
Inscripciones antes del 5 de septiembre.

PARA INSCRIBIRSE:
- Llama al teléfono 913994438 ó 609408204
- O escribe a: carlistas@carlistas.es

martes, 24 de abril de 2012

AUTONOMÍAS SÍ, PERO DE OTRO MODO

Tras épocas de turbulencia, cuando parece que las ideas
y hábitos se han vuelto locos, la realidad de la
intrahistoria que sostiene el presente reclama
sus fueros.
Fueros significan autarquía o gobierno propio en lo que es
de la propia competencia, instituciones según Derecho,
respeto al cauce mantenido por nuestros mayores
-sin trasvases humanamente
desorientados, aventurados y ruinosos-, principio
de subsidiariedad, y más sociedad y menos Estado
-o ningún Estado moderno-.

Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista
 En estos momentos en que se está pidiendo la supresión de las autonomías la Comunión Tradicionalista Carlista se ve obligada a decir algo a los españoles.

Con el lema “Fueros”, mencionado expresamente o incluido en el concepto “Patria”, el Carlismo viene defendiendo las autonomías desde su aparición en la política, en 1833.

En el curso de la primera guerra, las potencias del norte preguntaron a D. Carlos V si restauraría los Fueros y la Inquisición. La contestación fue positiva para los primeros y negativa para la segunda.

En su Carta-Manifiesto a su hermano D. Alfonso de fecha 30 de junio de 1869, dice D. Carlos VII:

Ama el pueblo español la descentralización, y siempre la amó; bien sabes hermano mío, que si cumpliera mi deseo, así como el espíritu revolucionario pretende igualar las Provincias Vascas a las restantes de España, todas éstas semejarían o se igualarían en su régimen interior con aquellas afortunadas y nobles provincias.

Esta fue su línea política durante toda su vida que remató en su Testamento Político:

Encárgole igualmente (a su Sucesor D. Jaime) que no olvide cuán ligado se halla por mis solemnes juramentos a respetar y defender las franquicias tradicionales de nuestros pueblos. En las importantes juras de Guernica y Villafranca, entendí empeñarme, en presencia de Dios y a la faz de los hombres, por mí y por todos los míos.

El mismo sagrado compromiso hubiera contraído con cada una de las regiones de la patria española, una e indivisible, según ofrecí a Cataluña, Aragón y Valencia, si materialmente me hubiera sido posible. De esta suerte, identificados y confundidos en todos los españoles dignos de este nombre, su deber de vasallos leales con su dignidad de ciudadanos libres, compenetrados en mí la potestad Real y el alto magisterio de primer custodio de las libertades patrias…

Los tradicionalistas seguimos defendiendo la descentralización, teniendo en cuenta que la centralización excesiva ha sido una consecuencia del “espíritu revolucionario” que mencionaba y combatía D. Carlos.

Este “espíritu revolucionario” convirtió al Estado en un dios que se entrometía en todas las facetas de la vida de los españoles. Frente a ello el Carlismo ha venido defendiendo el lema: “Más sociedad, menos estado”.

Las actuales autonomías se han establecido con ese mismo “espíritu revolucionario” y hoy tenemos en vez de uno, diecisiete miniestados que siguen privando a la sociedad de sus atribuciones. Los problemas, que ya veníamos denunciando, de un estado absorbente se han multiplicado por el número de autonomías. Los carlistas queremos autonomías. Pero no como una multiplicación de naciones liberales que tiene que terminar en la ruptura de España. Las deseamos como una libertad de las regiones, provincias y municipios para resolver los problemas que les son propios.

         Y no podemos olvidar que España es el conjunto de hombres y tierras unidos por la Fe en el mismo Dios y la lealtad al mismo Rey. Eliminados, como ocurre hoy, ambos valores de nuestra vida política, no nos queda como elemento de unión más que la necesidad de la vida común. Necesario pero insuficiente para una vida exenta de conflictos.

El Estado liberal, hijo de la Constitución de Cádiz que tan alabada es hoy, oprime con su centralismo a los pueblos. Cuando establece autonomías, se convierten en caos, separatismo y ruina económica. Es el Estado liberal el que hay que sustituir por una Monarquía Cristiana acorde a nuestras tradiciones milenarias.