Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

Mostrando entradas con la etiqueta Confesión católica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Confesión católica. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de mayo de 2019

Elecciones 2019: ¿sabemos de quién nos fiamos?

OPINIÓN

¿Sabemos de quién nos fiamos? 
BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS

AQUÍ todo el mundo es confesional. También los que dicen que no lo son. Se es confesional de ideas como las que tiene la Constitución española de 1978, por otra parte vagas y entendibles de mil maneras. La Constitución de 1978 no es confesional de una religión positiva (Art. 16), pero sí es confesional de no tener ninguna religión como Norte, base, y por no querer tener a Dios alguno a quien adorar. Todo esto es contradictorio y por ello peligroso. Es confesional porque en dicho Artículo 16  lo dice o confiesa, y porque niega el principio básico religioso en casi todas las Constituciones españolas, que o bien lo afirman (casi todas) o bien lo niegan (1931, 1978). Pero sobre todo es confesional porque niega expresamente el deber ser. ¿Y cuál es éste deber ser? Que también los Estados o poderes civiles deben reconocer a Dios, y no un Dios vago y deísta sino como Él quiere ser reconocido. 

Así estamos, perdidos, porque allá donde muere Dios en la conciencia el hombre, las sociedades y las instituciones políticas, se sigue la muerte del hombre imagen de Dios en cada uno de estos tres ámbitos, por otra parte tan relacionados. No en vano, expulsado Dios, y N.S. Jesucristo de la Constitución, el Estado va perjudicando Sus intereses, incluidos los de toda persona, los de la Iglesia católica que también protege las  personas, y la conciencia de los católicos. Hay más de un observatorio de la libertad religiosa en España,que afirma que las agresiones sufridas por la Iglesia son numerosas, ya físicas ya morales.

Pues bien: el Fuero saber corregir a ésta Constitución. 

Más aún. Católicos se profesan una gran mayoría de españoles, católicos son quienes conforman buena parte de la vida social -ya se planteó expulsar sistemáticamente todo signo externo religioso de ella-, católicos los que viven su vida familiar aunque la familia y el matrimonio hayan sido dinamitados  por el Estado -incluso sufrimos la podredumbre del asesinato del nasciturus-, y católicos son los que ven reducidas sus libertades a la vida  individual e íntima, sufriendo no obstante las leyes totalitarias en materia de educación (EpC, Skolae, ciertos ejes transversales...). Nos preocupa mucho desde tiempo atrás que pudiendo orientar a estos católicos para que sean sal y fermento de la sociedad española, el alto clero les haya dejado paso para meterse en todos los partidos aún cuando casi todos atentan contra el derecho natural más básico. ¿Qué puede hacer los católicos si no pueden agruparse -dicho clero lo desaconsejó hace tiempo- con profesión de tales? ¿No se ve en abocados a meterse en otros partidos que de hecho tienen crasos errores? Así hemos llegado a la pésima situación en la que estamos. Luego, que no se proteste, pues el error estuvo en el origen. 

Los nacionalistas-separatistas son confesionales de su Nación -y de qué manera-. Los comunistas y sus amigos lo son de sus ideas -y también de qué manera-. Los liberales son confesionales del no hacer nada en favor del bien moral y religioso, mientras nos asan a impuestos para crear un Estado benéfico -eso dicen-. Y se consideran modernos y moderados. La masonería es confesional del laicismo -positivo, negativo y a medias-. Los republicanos lo son de su República. Los monárquicos liberales son de su monarquía constitucional. Aquí todo el mundo es confesional menos los católicos, quizás porque siendo católico-liberales (es decir, de ideología liberal) dicen que el católico puede estar en todos los partidos de hoy  -¿si...?- y que las instituciones políticas nada tiene que ver con Dios, precisamente para que así tales instituciones puedan ser de cualquier manera e incluso antiteas. Este puritanismo ideológico liberal -confunden la  libertad con el no optar- ha desnortado la sociedad y ha impulsado el mayor relativismo y ateísmo entre los españoles. Incluso alguno tiene la bobada de decir: ¿no somos tan maravillosos que llenamos todos los partidos del candelero partitocrático? Pues ya, pues ya se nota -habrá que responderles-. 

De otros países ni que hablar. Son confesionales los laicistas franceses, la Inglaterra anglicana, los países protestantes del desmadre moral -Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega...-, Alemania nombra a Dios, también los USA, y otros países están espabilando para bien como Polonia, Hungría... Hay políticos que han consagrado su país al Corazón de Jesús como el de Perú -aunque luego se contradiga-, otros políticos afirman a Cristo Rey como en Brasil. 

Pues bien, las instituciones política de Navarra siempre fueron confesionales, y confesionales católicas, salvo con la ruptura de la Constitución de 1978. Todavía hay gestos de confesionalidad, que tan poco gustan a los Bildu, podemitas y otra fauna foral. 

Para las próximas elecciones, debiera estar en el frontispicio de todo buen navarro, también en política, el:

BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS (Leyenda del antiguo escudo del Reino). Así, los más débiles, los concebidos y aún no nacidos, y los que nada tienen... estarían protegidos de verdad, el poder político se autolimitaría, y las libertades brillarían en la sociedad. 



PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE (Divisa  de los Infanzones de Obanos), para que todos los navarros están unidos por el Bien Común, de manera que si discuten lo sea en cuestiones subordinadas a él. 


Ambas inscripciones están en el palacio de la Diputación Foral.

Se han dicho muchas tonterías sobre la confesión pública religiosa de las instituciones políticas. Se dijeron en 1978 por quienes nos han hecho caer en el mayor relativismo e indiferentismo moral. Aún recuerdo a Joaquín Ruiz Giménez. Mal está éste relativismo en la vida privada, pero es catastrófico en la vida política y las instituciones. 


Que un partido sea confesional -todos lo son de algo- no significa que esté dirigido por los obispos. Mejor, no, además porque políticamente los señores obispos suelen ser un desastre. También podría haber varios partidos católicos. Incluso -en principio- que un partido sea confesional no significa que el Estado deba serlo. Nos parecería bien que hubiese varios partidos que confiesen aceptar la doctrina de la Iglesia, y que quisieran que ésta se proyectase en las instituciones públicas no sólo de hecho sino de derecho, dando así seguridad de que va a ser,sobre todo por el culto debido a Dios desde las mismas instituciones. 

Pasemos al caso del poder civil supremo confesional católico. 

La legislación confesional obliga a quienes la aceptan. No significa que el poder civil se entrometa en la vida individual, ni en las entidades sociales inmediatas a dichos individuos. El término nacional-catolicismo puesto por el sr. Ruiz Giménez es rechazable por ser excesivamente tendencioso. Acéptese la religión católica por los poderes civiles, o el poder civil supremo -suprema potestas- y ya está.


Como la política formula muchas leyes de proyección moral, la legislación confesional protege a la población de hoy que, por mucho que voten, desconfía de los políticos partitocráticos. Cada vez es más conveniente que las leyes sujeten a los políticos a que cumplan lo acordado y lo bueno que en principio quieren cumplir. También es conveniente que haya una instancia superior de prestigio y clarificadora -en España lo es la Iglesia católica de quien nos fiamos-, que ante el desarrollo de la ley defina las dudas sobre el derecho natural más básico y establezca una continuidad ante los nuevos problemas o propuestas. 

Las leyes confesionales aseguran a la sociedad y permiten a ésta reclamar al político que las incumpla.

Las leyes confesionales dan honra a Dios y aseguran un culto público de las máximas instituciones políticas, en aquellos que las representan. Esto es lo más importante, y éste es el verdadero norte, faro y guía. Todo lo demás viene por añadidura. 

Quien adora al Dios verdadero no quiere adorar a la nación, al Estado, al partido, ni a los propios vicios y manías, ni los de otros. Es la única manera de respetar verdaderamente a los demás. Cuando no hay confesión católica en las instituciones, aparecen con fuerza leyes contra el derecho natural más básico -recuerden las del divorcio, el aborto...-; las minorías confesionales del liberalismo, nacionalismo, o de clase, imponen a todos sus opciones particulares, y además de forma excluyente y pre totalitaria; y la desorientación anuncia a la corta o a la larga el relativismo más brutal, para que se imponga a todos -brutalmente incluso- cualquier barbaridad. 

Si se quiere ser verdaderamente libre hay que optar abiertamente, y no la opción vergonzante del liberalismo de "no meterse en nada", aunque luego y a raíz de ello, el Estado se meta en todo y en además en mal plan. Si se quiere ver libre de veras es necesario optar, optar bien y saber por Quién y por quiénes se opta. 

J.F.G.

viernes, 17 de abril de 2015

Una Navarra que vive por reconocer a Dios Jaungoikoa

NOTICIA

Esta noticia viene desde Inglaterra. 

Aquí siempre hemos dicho: "Benedictus dominus Deus meus", que significa: "Bendito (sea) el Señor, Dios mío".  Esta es la Leyenda del antiguo escudo del Reino, que responde al Salmo 144, de David contra Goliath, y que concluye: "¡Feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor!".

Lamentamos que el "señor" de no pocos sea la "opinionitis", el "se dice", la moda, el dinerillo, el "qué dirán", el vientre y el placer,el mangoneo, el afán de poder y de dominio. 

Los carlistas somos felices porque sabemos que la salvación no viene de los hombres mundanos y cambiantes, ni de las estructuras inventadas por ellos, sino porque sabemos que la salvación sólo viene de Dios Jaungoikoa.

Por eso sabemos qué queremos, a Quién y a quiénes amamos, y a Quién y a quiénes servimos. 

Aquí, en Navarra, los actuales políticos tiran por la borda el indicado lema de honor y reconocimiento a Dios, lema secular del Reino. Allá ellos. Luego, resulta que los derechos de la persona son en la práctica desconocidos, y hasta negados. Por eso sufrimos las consecuencias. No es suficiente, no, que las autoridades de Pamplona, municipales y de Navarra asistan a las procesiones -lo que está requetebien-, sino que necesitamos distinguir los motivos sociológicos  de dicha asistencia con el verdadero culto a Dios por ser El quien es, también en las instituciones políticas.

A diferencia de Navarra, en Reino Unido hay políticos que recuerdan, actualizan y precisan el "Benedictus dominus Deus meus" como Fe cristiana.

Repito: viene desde Inglaterra. 
Un amigo me transmite la siguiente: Felicitación pascual del primer ministro británico.
(Y añade: como nuestros políticos locales no parecen estar en esta onda, habrá que echar mano de los foráneos para felicitarnos los cristianos por lo que significa la Pascua y animarnos en la vivencia pública de nuestra fe y en reclamar de las instituciones internacionales la defensa eficaz de los cristianos en Próximo Oriente).

La dirección
RdeA



La traducción del mensaje grabado en video de Cameron a la nación, con ocasión de la Pascua y que tomamos de "Navarra Confidencial" del 24-IV-2015, dice así:
“La Pascua es la ocasión para los cristiano de celebrar el triunfo definitivo del amor sobre la muerte, con ocasión de la resurrección de Jesús.
Y para todos vosotros es una ocasión de reflexionar sobre el papel del cristianismo en la vida de nuestra nación.
La Iglesia no es una colección de edificios antiguos de gran belleza, es una fuerza viva y activa que realiza obras admirables a lo largo y ancho de nuestro país: cuando la gente carece de hogar, allí está la Iglesia proporcionando alimentos calientes y cobijo: cuando la gente es aplastada por la adicción o esta desahuciada, cuando la gente sufre o está desolada, ahí esta la Iglesia.
Personalmente he experimentado en los momentos más difíciles de mi vida el gran consuelo que representa la misericordia de la Iglesia, en toda Gran Bretaña la Iglesia no solamente predica “ama a tú prójimo” sino que lo vive constantemente en los centros de fe, en las cárceles, en la asociaciones ciudadanas: Y es por todas estas razones por las cuales debemos sentirnos orgullosos de proclamar que este país es un país cristiano.
Así es: somos una nación que abraza, recibe y acepta todas las fes y también la falta de fe, pero somos aun así un país cristiano. Y esa es la razón por la cual el gobierno que yo dirijo ha realizado algunas acciones importantes: desde invertir decenas de millones de libras para el mantenimiento de iglesias y catedrales, hasta aprobar leyes que reafirman el derecho de los consistorios municipales a recitar oraciones en sus ayuntamientos.
Y como país cristiano nuestra responsabilidad no termina aquí: tenemos el debe de levantar nuestras voces contra la persecución de los cristianos en el mundo. Es realmente dramático el hecho que en 2015 todavía hay cristianos amenazados, torturados e incluso asesinados por causa de su fe, desde Egipto a Nigeria, de Libia a Corea del Norte. En Oriente Medio, los cristianos se han visto asediados hasta ser expulsados de sus hogares, forzados a huir de una población a otra, verse forzados a renunciar de su fe o asesinados brutalmente.
A todos los cristianos en Irak o en Siria que practican su fe o que dan cobijo a otros debemos decirles. “Estamos a vuestro lado” Este gobierno ha convertido estas palabra en obras, bien haciendo llegar ayuda humanitaria a todos aquellos abandonados en el Monte Sinjar, bien aportando fondos a los grupos de reconciliación de base en Irak. Y en los meses venideros deberemos continuar hablando con una sola voz en defensa de la libertad de fe.
Así en este tiempo de Pascua deberíamos tener en nuestro pensamiento a toso esos cristianos en países distintos al nuestro que se enfrentan a la persecución, y a la vez agradecer a todos los cristianos que marcan una diferenta aquí en nuestro hogar. Y con esto, quiero desear a todos vosotros y a vuestras familias, una muy Buena Pascua