Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra
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domingo, 10 de noviembre de 2019
O Cristo reina en España, o a luchar para tener los mismos derechos que el lince ibérico
SE HAN CERRADO los colegios electorales. No sabemos en qué va a terminar esta jornada. Hay gente con familia, exigente con la defensa de la vida humana, amante de la patria a la que pertenece, amante también de sus Fueros en Navarra.... que ha votado a una forma de mal menor-según dicen-.
Pero ya no se sabe qué es eso del mal menor, aunque éste exista puntualmente.
Desde luego la táctica malminorista es otra cosa, y es corrosiva en teoría y en la práctica española. Conforme a dicha táctica, de mal menor en mal menor, como de oca a oca, se ha caído cada vez en mayores males, en males mayores que son una vergüenza para todos. Una vergüenza para nuestra civilización que hace agua por todas las partes. Como el Titanic. España y los españoles gritan y rezan hoy como las últimas escenas del hundimiento de semejante paquebot.
Tan abajo estamos, que algunos ya no piensan en defender la vida humana desde la concepción en las Leyes y la Seguridad Social, sino que se conforman en que no les eutanasien a ellos el día de mañana -¡viva la solidaridad!-, esto es, en ser tan importantes al menos como los linces y las pachamamas... .
Ante el llamado mal menor y el malminorismo, el mal mayor es que se diga que en las elecciones no conviene hablar de nada de esto: del aborto, de las uniones homosexuales, de la adopción de niños a familias que no son tales, del divorcio y del matrimonio civil entre bautizados, del derecho de los padres a la educación moral y afectiva de sus hijos, de la epidemia de la droga y la peste de la inmoralidad, del puterío en las carreteras de España, de la defensa de lo cristiano frente al anticlericalismo etc. Si no se puede hablar de estas cosas "para no perder votos", es que ya no interesa la persona humana. Tampoco interesaría la religión que se involucre en todo ello. Si no se puede hablar de estas cosas, da lo mismo decir que España existe o no existe, que somos Rusia o Marruecos... Si no se puede, sólo queda pensar en el "pucherazo" en el recuento de los votos.
Ciertamente, hay mucha gente enfadada con lo anterior señalado, con el paro y el derroche del dinero, con los privilegios de los etarras, con la inmigración descontrolada, con el intervencionismo del extranjero con dinero a ciertos colectivos etc. etc. Estaría bien mostrar que los enfadados son muchos, para ver si entre ellos se abren otras vías adecuadas y precisas para poner solución a estos y otros temas, como es la vía tradicionalista. Si muchos protesten contra el actual hundimiento y trampas en que está inmersa España, que llegan a ser estructurales gracias a la Constitución de 1978, en principio podría haber más posibilidades para que quienes tienen verdaderas soluciones, como la tradicionalista, se abran camino en la opinión pública.
Por eso, digamos que, sea lo que fuere, no habrá solución a los problemas nucleares si no se reconoce lisa, llana y expresamente el reinado social de N.S. Jesucristo (que nada tiene de clericalismo) en las constituciones, las leyes y la acción, pues sólo Él garantiza las obligaciones y derechos recogidos en el Decálogo, que son de derecho natural y absolutamente necesarios en la sociedad. Más todavía, sólo en dicho reinado las familias y sociedades gozarán de los medios adecuados para poder abrirse al mundo sobrenatural al que estamos llamados. Sólo reconociendo distintos derechos a la religión católica de los españoles y a las otras religiones -muchas de ellas contraria al Decálogo-, la mente de los españoles se liberará del "todo vale", del "todo es igual", del imperio del "número" -muchas veces tan aleatorio y manipulado-, del indiferentismo, de la soledad en la defensa de lo más noble frente a la corrupción de la ley civil.
Así lo admitiría sin duda la mayoría que en España se declara católica, así puede pensar ésta, aunque sin duda deje de pensarlo -duele decirlo- cuando se le distorsiona aquella necesidad y cuando le dicen que el sistema exige que no sea así. ¿Pero por qué? ¿No podemos mirar a otros países como Hungría y Polonia? La conversión se hace en un momento y hay que proponerla siempre.
Si ponemos la aspiración en que el votante nos vote, en la subordinación al cálculo de las mayorías, en el olvido de la objeción de conciencia, en el becerro de oro de la ley como expresión de la mayoría en temas esenciales de la vida, en conformarnos con la total falta de representatividad del actual sistema, entonces sólo podremos luchar para valer tanto como el lince ibérico.
Fermín de Musquilda
10-XI-2019
Diez y media de la noche
sábado, 11 de mayo de 2019
Elecciones 2019: ¿sabemos de quién nos fiamos?
OPINIÓN
AQUÍ todo el mundo es confesional. También los que dicen que no lo son. Se es confesional de ideas como las que tiene la Constitución española de 1978, por otra parte vagas y entendibles de mil maneras. La Constitución de 1978 no es confesional de una religión positiva (Art. 16), pero sí es confesional de no tener ninguna religión como Norte, base, y por no querer tener a Dios alguno a quien adorar. Todo esto es contradictorio y por ello peligroso. Es confesional porque en dicho Artículo 16 lo dice o confiesa, y porque niega el principio básico religioso en casi todas las Constituciones españolas, que o bien lo afirman (casi todas) o bien lo niegan (1931, 1978). Pero sobre todo es confesional porque niega expresamente el deber ser. ¿Y cuál es éste deber ser? Que también los Estados o poderes civiles deben reconocer a Dios, y no un Dios vago y deísta sino como Él quiere ser reconocido.
Así estamos, perdidos, porque allá donde muere Dios en la conciencia el hombre, las sociedades y las instituciones políticas, se sigue la muerte del hombre imagen de Dios en cada uno de estos tres ámbitos, por otra parte tan relacionados. No en vano, expulsado Dios, y N.S. Jesucristo de la Constitución, el Estado va perjudicando Sus intereses, incluidos los de toda persona, los de la Iglesia católica que también protege las personas, y la conciencia de los católicos. Hay más de un observatorio de la libertad religiosa en España,que afirma que las agresiones sufridas por la Iglesia son numerosas, ya físicas ya morales.
Pues bien: el Fuero saber corregir a ésta Constitución.
Más aún. Católicos se profesan una gran mayoría de españoles, católicos son quienes conforman buena parte de la vida social -ya se planteó expulsar sistemáticamente todo signo externo religioso de ella-, católicos los que viven su vida familiar aunque la familia y el matrimonio hayan sido dinamitados por el Estado -incluso sufrimos la podredumbre del asesinato del nasciturus-, y católicos son los que ven reducidas sus libertades a la vida individual e íntima, sufriendo no obstante las leyes totalitarias en materia de educación (EpC, Skolae, ciertos ejes transversales...). Nos preocupa mucho desde tiempo atrás que pudiendo orientar a estos católicos para que sean sal y fermento de la sociedad española, el alto clero les haya dejado paso para meterse en todos los partidos aún cuando casi todos atentan contra el derecho natural más básico. ¿Qué puede hacer los católicos si no pueden agruparse -dicho clero lo desaconsejó hace tiempo- con profesión de tales? ¿No se ve en abocados a meterse en otros partidos que de hecho tienen crasos errores? Así hemos llegado a la pésima situación en la que estamos. Luego, que no se proteste, pues el error estuvo en el origen.
Los nacionalistas-separatistas son confesionales de su Nación -y de qué manera-. Los comunistas y sus amigos lo son de sus ideas -y también de qué manera-. Los liberales son confesionales del no hacer nada en favor del bien moral y religioso, mientras nos asan a impuestos para crear un Estado benéfico -eso dicen-. Y se consideran modernos y moderados. La masonería es confesional del laicismo -positivo, negativo y a medias-. Los republicanos lo son de su República. Los monárquicos liberales son de su monarquía constitucional. Aquí todo el mundo es confesional menos los católicos, quizás porque siendo católico-liberales (es decir, de ideología liberal) dicen que el católico puede estar en todos los partidos de hoy -¿si...?- y que las instituciones políticas nada tiene que ver con Dios, precisamente para que así tales instituciones puedan ser de cualquier manera e incluso antiteas. Este puritanismo ideológico liberal -confunden la libertad con el no optar- ha desnortado la sociedad y ha impulsado el mayor relativismo y ateísmo entre los españoles. Incluso alguno tiene la bobada de decir: ¿no somos tan maravillosos que llenamos todos los partidos del candelero partitocrático? Pues ya, pues ya se nota -habrá que responderles-.
De otros países ni que hablar. Son confesionales los laicistas franceses, la Inglaterra anglicana, los países protestantes del desmadre moral -Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega...-, Alemania nombra a Dios, también los USA, y otros países están espabilando para bien como Polonia, Hungría... Hay políticos que han consagrado su país al Corazón de Jesús como el de Perú -aunque luego se contradiga-, otros políticos afirman a Cristo Rey como en Brasil.
Pues bien, las instituciones política de Navarra siempre fueron confesionales, y confesionales católicas, salvo con la ruptura de la Constitución de 1978. Todavía hay gestos de confesionalidad, que tan poco gustan a los Bildu, podemitas y otra fauna foral.
Para las próximas elecciones, debiera estar en el frontispicio de todo buen navarro, también en política, el:
BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS (Leyenda del antiguo escudo del Reino). Así, los más débiles, los concebidos y aún no nacidos, y los que nada tienen... estarían protegidos de verdad, el poder político se autolimitaría, y las libertades brillarían en la sociedad.
PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE (Divisa de los Infanzones de Obanos), para que todos los navarros están unidos por el Bien Común, de manera que si discuten lo sea en cuestiones subordinadas a él.
Ambas inscripciones están en el palacio de la Diputación Foral.
Se han dicho muchas tonterías sobre la confesión pública religiosa de las instituciones políticas. Se dijeron en 1978 por quienes nos han hecho caer en el mayor relativismo e indiferentismo moral. Aún recuerdo a Joaquín Ruiz Giménez. Mal está éste relativismo en la vida privada, pero es catastrófico en la vida política y las instituciones.
Que un partido sea confesional -todos lo son de algo- no significa que esté dirigido por los obispos. Mejor, no, además porque políticamente los señores obispos suelen ser un desastre. También podría haber varios partidos católicos. Incluso -en principio- que un partido sea confesional no significa que el Estado deba serlo. Nos parecería bien que hubiese varios partidos que confiesen aceptar la doctrina de la Iglesia, y que quisieran que ésta se proyectase en las instituciones públicas no sólo de hecho sino de derecho, dando así seguridad de que va a ser,sobre todo por el culto debido a Dios desde las mismas instituciones.
Pasemos al caso del poder civil supremo confesional católico.
La legislación confesional obliga a quienes la aceptan. No significa que el poder civil se entrometa en la vida individual, ni en las entidades sociales inmediatas a dichos individuos. El término nacional-catolicismo puesto por el sr. Ruiz Giménez es rechazable por ser excesivamente tendencioso. Acéptese la religión católica por los poderes civiles, o el poder civil supremo -suprema potestas- y ya está.
Como la política formula muchas leyes de proyección moral, la legislación confesional protege a la población de hoy que, por mucho que voten, desconfía de los políticos partitocráticos. Cada vez es más conveniente que las leyes sujeten a los políticos a que cumplan lo acordado y lo bueno que en principio quieren cumplir. También es conveniente que haya una instancia superior de prestigio y clarificadora -en España lo es la Iglesia católica de quien nos fiamos-, que ante el desarrollo de la ley defina las dudas sobre el derecho natural más básico y establezca una continuidad ante los nuevos problemas o propuestas.
Las leyes confesionales aseguran a la sociedad y permiten a ésta reclamar al político que las incumpla.
Las leyes confesionales dan honra a Dios y aseguran un culto público de las máximas instituciones políticas, en aquellos que las representan. Esto es lo más importante, y éste es el verdadero norte, faro y guía. Todo lo demás viene por añadidura.
Quien adora al Dios verdadero no quiere adorar a la nación, al Estado, al partido, ni a los propios vicios y manías, ni los de otros. Es la única manera de respetar verdaderamente a los demás. Cuando no hay confesión católica en las instituciones, aparecen con fuerza leyes contra el derecho natural más básico -recuerden las del divorcio, el aborto...-; las minorías confesionales del liberalismo, nacionalismo, o de clase, imponen a todos sus opciones particulares, y además de forma excluyente y pre totalitaria; y la desorientación anuncia a la corta o a la larga el relativismo más brutal, para que se imponga a todos -brutalmente incluso- cualquier barbaridad.
Si se quiere ser verdaderamente libre hay que optar abiertamente, y no la opción vergonzante del liberalismo de "no meterse en nada", aunque luego y a raíz de ello, el Estado se meta en todo y en además en mal plan. Si se quiere ver libre de veras es necesario optar, optar bien y saber por Quién y por quiénes se opta.
J.F.G.
¿Sabemos de quién nos fiamos?
BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS
Así estamos, perdidos, porque allá donde muere Dios en la conciencia el hombre, las sociedades y las instituciones políticas, se sigue la muerte del hombre imagen de Dios en cada uno de estos tres ámbitos, por otra parte tan relacionados. No en vano, expulsado Dios, y N.S. Jesucristo de la Constitución, el Estado va perjudicando Sus intereses, incluidos los de toda persona, los de la Iglesia católica que también protege las personas, y la conciencia de los católicos. Hay más de un observatorio de la libertad religiosa en España,que afirma que las agresiones sufridas por la Iglesia son numerosas, ya físicas ya morales.
Pues bien: el Fuero saber corregir a ésta Constitución.
Más aún. Católicos se profesan una gran mayoría de españoles, católicos son quienes conforman buena parte de la vida social -ya se planteó expulsar sistemáticamente todo signo externo religioso de ella-, católicos los que viven su vida familiar aunque la familia y el matrimonio hayan sido dinamitados por el Estado -incluso sufrimos la podredumbre del asesinato del nasciturus-, y católicos son los que ven reducidas sus libertades a la vida individual e íntima, sufriendo no obstante las leyes totalitarias en materia de educación (EpC, Skolae, ciertos ejes transversales...). Nos preocupa mucho desde tiempo atrás que pudiendo orientar a estos católicos para que sean sal y fermento de la sociedad española, el alto clero les haya dejado paso para meterse en todos los partidos aún cuando casi todos atentan contra el derecho natural más básico. ¿Qué puede hacer los católicos si no pueden agruparse -dicho clero lo desaconsejó hace tiempo- con profesión de tales? ¿No se ve en abocados a meterse en otros partidos que de hecho tienen crasos errores? Así hemos llegado a la pésima situación en la que estamos. Luego, que no se proteste, pues el error estuvo en el origen.
Los nacionalistas-separatistas son confesionales de su Nación -y de qué manera-. Los comunistas y sus amigos lo son de sus ideas -y también de qué manera-. Los liberales son confesionales del no hacer nada en favor del bien moral y religioso, mientras nos asan a impuestos para crear un Estado benéfico -eso dicen-. Y se consideran modernos y moderados. La masonería es confesional del laicismo -positivo, negativo y a medias-. Los republicanos lo son de su República. Los monárquicos liberales son de su monarquía constitucional. Aquí todo el mundo es confesional menos los católicos, quizás porque siendo católico-liberales (es decir, de ideología liberal) dicen que el católico puede estar en todos los partidos de hoy -¿si...?- y que las instituciones políticas nada tiene que ver con Dios, precisamente para que así tales instituciones puedan ser de cualquier manera e incluso antiteas. Este puritanismo ideológico liberal -confunden la libertad con el no optar- ha desnortado la sociedad y ha impulsado el mayor relativismo y ateísmo entre los españoles. Incluso alguno tiene la bobada de decir: ¿no somos tan maravillosos que llenamos todos los partidos del candelero partitocrático? Pues ya, pues ya se nota -habrá que responderles-.
De otros países ni que hablar. Son confesionales los laicistas franceses, la Inglaterra anglicana, los países protestantes del desmadre moral -Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega...-, Alemania nombra a Dios, también los USA, y otros países están espabilando para bien como Polonia, Hungría... Hay políticos que han consagrado su país al Corazón de Jesús como el de Perú -aunque luego se contradiga-, otros políticos afirman a Cristo Rey como en Brasil.
Pues bien, las instituciones política de Navarra siempre fueron confesionales, y confesionales católicas, salvo con la ruptura de la Constitución de 1978. Todavía hay gestos de confesionalidad, que tan poco gustan a los Bildu, podemitas y otra fauna foral.
Para las próximas elecciones, debiera estar en el frontispicio de todo buen navarro, también en política, el:
BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS (Leyenda del antiguo escudo del Reino). Así, los más débiles, los concebidos y aún no nacidos, y los que nada tienen... estarían protegidos de verdad, el poder político se autolimitaría, y las libertades brillarían en la sociedad.
Que un partido sea confesional -todos lo son de algo- no significa que esté dirigido por los obispos. Mejor, no, además porque políticamente los señores obispos suelen ser un desastre. También podría haber varios partidos católicos. Incluso -en principio- que un partido sea confesional no significa que el Estado deba serlo. Nos parecería bien que hubiese varios partidos que confiesen aceptar la doctrina de la Iglesia, y que quisieran que ésta se proyectase en las instituciones públicas no sólo de hecho sino de derecho, dando así seguridad de que va a ser,sobre todo por el culto debido a Dios desde las mismas instituciones.
La legislación confesional obliga a quienes la aceptan. No significa que el poder civil se entrometa en la vida individual, ni en las entidades sociales inmediatas a dichos individuos. El término nacional-catolicismo puesto por el sr. Ruiz Giménez es rechazable por ser excesivamente tendencioso. Acéptese la religión católica por los poderes civiles, o el poder civil supremo -suprema potestas- y ya está.
Como la política formula muchas leyes de proyección moral, la legislación confesional protege a la población de hoy que, por mucho que voten, desconfía de los políticos partitocráticos. Cada vez es más conveniente que las leyes sujeten a los políticos a que cumplan lo acordado y lo bueno que en principio quieren cumplir. También es conveniente que haya una instancia superior de prestigio y clarificadora -en España lo es la Iglesia católica de quien nos fiamos-, que ante el desarrollo de la ley defina las dudas sobre el derecho natural más básico y establezca una continuidad ante los nuevos problemas o propuestas.
Las leyes confesionales aseguran a la sociedad y permiten a ésta reclamar al político que las incumpla.
Las leyes confesionales dan honra a Dios y aseguran un culto público de las máximas instituciones políticas, en aquellos que las representan. Esto es lo más importante, y éste es el verdadero norte, faro y guía. Todo lo demás viene por añadidura.
Quien adora al Dios verdadero no quiere adorar a la nación, al Estado, al partido, ni a los propios vicios y manías, ni los de otros. Es la única manera de respetar verdaderamente a los demás. Cuando no hay confesión católica en las instituciones, aparecen con fuerza leyes contra el derecho natural más básico -recuerden las del divorcio, el aborto...-; las minorías confesionales del liberalismo, nacionalismo, o de clase, imponen a todos sus opciones particulares, y además de forma excluyente y pre totalitaria; y la desorientación anuncia a la corta o a la larga el relativismo más brutal, para que se imponga a todos -brutalmente incluso- cualquier barbaridad.
Si se quiere ser verdaderamente libre hay que optar abiertamente, y no la opción vergonzante del liberalismo de "no meterse en nada", aunque luego y a raíz de ello, el Estado se meta en todo y en además en mal plan. Si se quiere ver libre de veras es necesario optar, optar bien y saber por Quién y por quiénes se opta.
J.F.G.
lunes, 15 de agosto de 2016
Felicidades
AGENDA
ESTAMOS todos muy contentos. Hoy celebramos la fiesta de la Asunción en muchísimas familias, en muchos pueblos y ciudades de España. La Tierra de María no se deja ganar en amor a Nuestra Señora. Y esto desde hace pero que muchos siglos.
A alguno le parecerá extraño que en un blog político, que desde un partido político se elogie directamente a la Santísima Virgen. Dirán que esto está requetebien en el fuero interno, en la familia y en la sociedad. Pero nada má, y que en el fuero público sólo cabe lo directamente social.
Tales no entienden que somos una Comunión política, que la política es la expresión institucional y jurídica de la misma sociedad, que los españoles estamos pero que muy contentos celebrando este día, y, sobre todo, que como políticos rendimos tributo debido a Dios, a Su Madre y a los amigos de Dios nuestros santos patronos. Nada más y nada menos. De esta manera tan fácil y natural expresamos nuestra confesión religiosa. Ya se dijo: "Si Dios no existe todo está permitido". Y en un pueblo de cristianos: "Sin Cristo y la religión católica todo está permitido". Cuando aquí uno reniega, lo hace del todo. ¿No ha pasado esto en nuestras sociedades, en nuestra amada España?
No somos los clásicos meapilas se sacristía -con perdón-, ni los liberales de antaño que están más perdidos que Carracuca y que nos han traído lo que sufrimos, ni los laicistas positivos o negativos de hoy que quieren ignoran a Dios y a los hombres y, todo lo más, quedarse con el compromiso y el qué dirán. Somos españoles consecuentes con todo lo bueno, así de fácil.
Nuestra felicitación a las que se llaman Asunción (Asun) y a todos sus familiares y amigos, de lo ancho y largo de la piel de toro.
Nuestra felicitación al concejal de Leiza (Navarra), don Silvestre Zubitur Goñi y a otro concejal del Consistorio leizarra, por mantener la presencia religiosa del Ayuntamiento en las fiestas de San Tiburcio, expresando lo que Leiza siempre fue durante siglos: una población amante de Dios y de sus tradiciones más arraigadas. Si algunos hoy -un suspiro o catarro en la historia de los pueblos- no respetan a Dios, respeten a los que Le ven más que necesario y tienen sus tradiciones como carne y uña. Desde luego, no todos tienen lo mismo que perder; ni lo mismo que ganar porque muchos ya lo tienen en su haber. ¡Aurrerá!
Ramón de Argonz
15 de agosto de 2016
Fiesta de la Asunción de Nuestra Señora
ESTAMOS todos muy contentos. Hoy celebramos la fiesta de la Asunción en muchísimas familias, en muchos pueblos y ciudades de España. La Tierra de María no se deja ganar en amor a Nuestra Señora. Y esto desde hace pero que muchos siglos.
A alguno le parecerá extraño que en un blog político, que desde un partido político se elogie directamente a la Santísima Virgen. Dirán que esto está requetebien en el fuero interno, en la familia y en la sociedad. Pero nada má, y que en el fuero público sólo cabe lo directamente social.
Tales no entienden que somos una Comunión política, que la política es la expresión institucional y jurídica de la misma sociedad, que los españoles estamos pero que muy contentos celebrando este día, y, sobre todo, que como políticos rendimos tributo debido a Dios, a Su Madre y a los amigos de Dios nuestros santos patronos. Nada más y nada menos. De esta manera tan fácil y natural expresamos nuestra confesión religiosa. Ya se dijo: "Si Dios no existe todo está permitido". Y en un pueblo de cristianos: "Sin Cristo y la religión católica todo está permitido". Cuando aquí uno reniega, lo hace del todo. ¿No ha pasado esto en nuestras sociedades, en nuestra amada España?
No somos los clásicos meapilas se sacristía -con perdón-, ni los liberales de antaño que están más perdidos que Carracuca y que nos han traído lo que sufrimos, ni los laicistas positivos o negativos de hoy que quieren ignoran a Dios y a los hombres y, todo lo más, quedarse con el compromiso y el qué dirán. Somos españoles consecuentes con todo lo bueno, así de fácil.
Nuestra felicitación a las que se llaman Asunción (Asun) y a todos sus familiares y amigos, de lo ancho y largo de la piel de toro.
Nuestra felicitación al concejal de Leiza (Navarra), don Silvestre Zubitur Goñi y a otro concejal del Consistorio leizarra, por mantener la presencia religiosa del Ayuntamiento en las fiestas de San Tiburcio, expresando lo que Leiza siempre fue durante siglos: una población amante de Dios y de sus tradiciones más arraigadas. Si algunos hoy -un suspiro o catarro en la historia de los pueblos- no respetan a Dios, respeten a los que Le ven más que necesario y tienen sus tradiciones como carne y uña. Desde luego, no todos tienen lo mismo que perder; ni lo mismo que ganar porque muchos ya lo tienen en su haber. ¡Aurrerá!
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| La Asunción, de Ticiano. Cuadro renacentista del s. XVI |
Ramón de Argonz
15 de agosto de 2016
viernes, 12 de febrero de 2016
¿Vds. merecen esto? Creo que no. Los carlistas se lo avisaron
NOTICIA
UN GRAN RETO: POR UNA REPRESENTACIÓN VERDADERA
Y NO PARTITOCRÁTICA
EL NUEVO DESENCUENTRO entre Rajoy y Sánchez en el Congreso de los Diputados ha sido tal que, Rajoy, se ha negado a estrechar la mano de su contrincante. Razones tendrá el primero desde el famoso y triste debate electoral en TV1, en el que Sánchez espetó y agredió una y otra vez a Rajoy diciéndole: "Vd. no es decente". Como si en el PSOE no hubiese cuantiosos casos de corrupción y escándalo casi universal.
Si la corrupción es sobre todo de la persona que cae en ella, los políticos tienen su responsabilidad por no cortar por lo sano a los trepas y la corrupción en sus partidos, por convertirse en partitocracia, por aceptar tantísimo poder político, y por atribuirse la elección de un sinfín de nombramientos discrecionales para altos puestos. El sistema estatista e irresponsable actual favorece expresamente la corrupción.
Sí; ambos partidos -PSOE, PP- y otros - Pujol junior...- tienen corrupción a raudales. También es cierto que, en eso de estrechar la mano, lo cortés no quita lo valiente.
España y los españoles no se merecen este espectáculo en la imagen. Este es el espectáculo que ofrecen los políticos a los que se les llena la boca de la palabra "pueblo"-es sólo una palabra, ¿eh?-. Esto es culpa de dos. Dentro del sistema, este desencuentro está muy mal visto, pero se ha repetido con guante blanco todos los días desde que hace décadas empezó el falso sistema representativo. Luego no nos quejemos de que el simplón y demagogo Iglesias se lleve a la gente de calle.
Económicamente, este desencuentro Rajoy-Sánchez perjudica la esperanza que los economistas han puesto en España. Para lograr que salgamos de la crisis defienden un gran pacto -imposible por varios motivos- entre PP, PSOE, y Ciudadanos (Juergen Donges, 4-II-2016). pues bien, a este paso, lo conseguido en la economía con mil esfuerzos del sufrido pueblo, se tirará por la borda y vendrán problemas gravísimos. Así que estamos avisados de las consecuencias que ha traído la partitocracia y de lo que se nos viene encima.
Vendrá lo de Grecia pero a lo grande, y España pasará a ser una simple colonia de otros. Vendrá la protesta, y no sabrán contra quién: ¿contra los que ellos mismos encumbraron en las elecciones? No, que el "pueblo" (que no es tal si resulta manipulado) nunca se equivoca. Al no saber contra quién, los habrá que arremeterán, desesperados, contra el débil, en este caso la Iglesia de la que formamos parte todos los católicos. La demagogia se ensañará con la Iglesia acusándole de lo que precisamente tienen que responder los políticos sin excepción.
¿Veremos un gigante que es España, colonizado por fuera y destrozado por dentro?
Todos vemos que los políticos -cargados de personalismo- anteponen su persona y su partido al bien común. Ya nadie sabe qué es eso del Bien Común. Los periodistas independientes están viendo más que los políticos, pues dicen que los partidos políticos son máquinas de poder, y, diciéndolo, tienen razón. Dicen que la política está muy enferma, y vuelven a tener razón por lo mismo que nosotros añadimos que está hasta podrida. Dicen que aquí nadie dimite, aunque la concejala de cultura -es un ejemplo- del Ayuntamiento de Madrid -de Podemos- caiga en un continuo despropósito: el tema de los titiriteros, la memoria histórica y el callejero, la cabalgata de SS.MM. los Reyes Magos...
Pero no vamos a repetir lo que otros dicen. Ya lo sabíamos y las soluciones se plantean en nuestro Programa carlista. Mejor sería a los periodistas haberlo dicho mucho antes, pues ahora es muy tarde. Mejor sería también que se acertase en detectar las causas de nuestros males, sin que sea aceptable poner tronos a las premisas y cadalsos a las consecuencias. ¡Cuántos critican todo, cuántos son vagos y nada hacen, y cuántos no si plantean ir a las causas de nuestros males! Claro, claro... es que ya ellos forman parte de dichas causas.
Los carlistas, que tenemos mucha memoria histórica y saber político acumulado, siempre -desde 1940- hemos denunciado la partitocracia (un partido o muchos), la falsa representación (inorgánica o la orgánica intervenida), la carencia de resortes de control en el sistema, el individualismo y totalitarismo electoral, la falta de instituciones sociales, el excesivo poder de la administración pública y el Estado, la facilidad del sistema liberal para la corrupción, el materialismo imperante, el mal ejemplo social que dan las élites muchas de ellas corruptas... Una y otra vez hemos anunciado y planteado con contundencia la alternativa a una crisis que se ha ido gestando poco a poco para estallar hoy.
Cada día es mayor el abismo que separa la España oficial de la España real. Esto nos preocupa mucho porque ahora se han lanzado unos y otros a pensar en una segunda transición (ruptura), ¿hacia dónde?: seguramente que hacia nada bueno. La primera transición (ruptura) se hizo sin reunir Cortes constituyentes y dió gato por liebre, convenciendo al pueblo que era lo que tenía que ser. ¿Y ahora de qué serán capaces? Como la palabra talismán es la de "cambio... por el cambio", hemos vuelto atrás varias decenas de años hasta soñar con Suárez, González, Aznar, ZP... hasta ahora. Cambio incluso constitucional pero sin decir bien en qué consiste. Con engaño. Con pasotismo y desencanto en el pueblo. Este pueblo que es guiado y conducido como menor de edad. Sin duda, un segundo cambio-ruptura alejará todavía más la política de la sociedad.
Sin Dios, al que se ha echado de las constituciones y leyes, ¿qué esperábamos? Estamos convencidos que, sobre todo en España, la expulsión de Dios y los Diez Mandamientos de las instituciones desde 1978, ha perjudicado gravemente la verdadera representación cuando se dijo y ahora se desearía decir de nuevo: "habla, pueblo, habla". Un inciso, digamos que la representación anterior a 1976 no era tal porque estaba mediatizada por el partido único y además no era verdaderamente orgánica. Pues bien, cuando se podía abrir la puerta de la esperanza -aunque al ser "en contra" estaba viciada de antemano, sobre todo por convertirse inmediatamente en partitocracia y de partidos poco o nada demócratas como el PCE etc.- no pasamos del umbral. Por algo en 1976 el despotismo ilustrtado organizó la trampa de Montejurra-76 para hundir a la úinica política que podría oponerse a la desintegración social y de España.
Sin la limitación y orientación del poder civil hacia Dios, sin la confesionalidad católica de las leyes -y no un mero humanismo antropocéntrico-, se crean nuevos ÍDOLOS que sueltan la caja de los truenos y conducen a la corrupción. ¿Qué queríamos? Más: sin Patria y sin Fueros.... ¿qué hacer?
Se ha roto la tradición hasta el punto que hoy las personas mayores son rechazadas como trastos viejos, perdiendo la sociedad muchísimo con eso: alma, saberes, paciencia y calma, solidez, raigambre, y religiosidad... El culto a la juventud (efebocracia), irresponsable en cuanto tal culto, produce una sociedad enferma, envejecida, truncada y capaz de todos los males.
Limitación del poder del Estado, culto a Dios como Señor, más sociedad y menos Estado, fortalecer la sociedad, principios de subsidiariedad y totalidad o unidad, Patria -que son los padres- y Fueros -que son derechos propios-, una verdadera representación, fortalecer las propias tradiciones y completar el impulso juvenil con el saber de la vejez... son puntales para una regeneración que nunca llega.
Sin esto no habrá regeneración alguna. ¡Ya está bien de hundir España y a los españoles, y, los causantes del hundimiento, querer redimirse pidiendo, por favor, una regeneración! Ya no queremos hipócritas entre nosotros.
La única salida es reconocer la causas de los males, las causas podridas,volver a Dios, descubrir la base estable y común a una gran parte de la sociedad española en su unidad y variedad, y la tradición renovadora.
José Fermín de Musquilda
Pamplona / Iruña, 12-II-2016
UN GRAN RETO: POR UNA REPRESENTACIÓN VERDADERA
Y NO PARTITOCRÁTICA
Si la corrupción es sobre todo de la persona que cae en ella, los políticos tienen su responsabilidad por no cortar por lo sano a los trepas y la corrupción en sus partidos, por convertirse en partitocracia, por aceptar tantísimo poder político, y por atribuirse la elección de un sinfín de nombramientos discrecionales para altos puestos. El sistema estatista e irresponsable actual favorece expresamente la corrupción.
Sí; ambos partidos -PSOE, PP- y otros - Pujol junior...- tienen corrupción a raudales. También es cierto que, en eso de estrechar la mano, lo cortés no quita lo valiente.
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| Mariano Rajoy, presidente de Gobierno en funciones, y Pedro Sánchez. Foto: Red |
Económicamente, este desencuentro Rajoy-Sánchez perjudica la esperanza que los economistas han puesto en España. Para lograr que salgamos de la crisis defienden un gran pacto -imposible por varios motivos- entre PP, PSOE, y Ciudadanos (Juergen Donges, 4-II-2016). pues bien, a este paso, lo conseguido en la economía con mil esfuerzos del sufrido pueblo, se tirará por la borda y vendrán problemas gravísimos. Así que estamos avisados de las consecuencias que ha traído la partitocracia y de lo que se nos viene encima.
Vendrá lo de Grecia pero a lo grande, y España pasará a ser una simple colonia de otros. Vendrá la protesta, y no sabrán contra quién: ¿contra los que ellos mismos encumbraron en las elecciones? No, que el "pueblo" (que no es tal si resulta manipulado) nunca se equivoca. Al no saber contra quién, los habrá que arremeterán, desesperados, contra el débil, en este caso la Iglesia de la que formamos parte todos los católicos. La demagogia se ensañará con la Iglesia acusándole de lo que precisamente tienen que responder los políticos sin excepción.
¿Veremos un gigante que es España, colonizado por fuera y destrozado por dentro?
Todos vemos que los políticos -cargados de personalismo- anteponen su persona y su partido al bien común. Ya nadie sabe qué es eso del Bien Común. Los periodistas independientes están viendo más que los políticos, pues dicen que los partidos políticos son máquinas de poder, y, diciéndolo, tienen razón. Dicen que la política está muy enferma, y vuelven a tener razón por lo mismo que nosotros añadimos que está hasta podrida. Dicen que aquí nadie dimite, aunque la concejala de cultura -es un ejemplo- del Ayuntamiento de Madrid -de Podemos- caiga en un continuo despropósito: el tema de los titiriteros, la memoria histórica y el callejero, la cabalgata de SS.MM. los Reyes Magos...
Pero no vamos a repetir lo que otros dicen. Ya lo sabíamos y las soluciones se plantean en nuestro Programa carlista. Mejor sería a los periodistas haberlo dicho mucho antes, pues ahora es muy tarde. Mejor sería también que se acertase en detectar las causas de nuestros males, sin que sea aceptable poner tronos a las premisas y cadalsos a las consecuencias. ¡Cuántos critican todo, cuántos son vagos y nada hacen, y cuántos no si plantean ir a las causas de nuestros males! Claro, claro... es que ya ellos forman parte de dichas causas.
Los carlistas, que tenemos mucha memoria histórica y saber político acumulado, siempre -desde 1940- hemos denunciado la partitocracia (un partido o muchos), la falsa representación (inorgánica o la orgánica intervenida), la carencia de resortes de control en el sistema, el individualismo y totalitarismo electoral, la falta de instituciones sociales, el excesivo poder de la administración pública y el Estado, la facilidad del sistema liberal para la corrupción, el materialismo imperante, el mal ejemplo social que dan las élites muchas de ellas corruptas... Una y otra vez hemos anunciado y planteado con contundencia la alternativa a una crisis que se ha ido gestando poco a poco para estallar hoy.
Cada día es mayor el abismo que separa la España oficial de la España real. Esto nos preocupa mucho porque ahora se han lanzado unos y otros a pensar en una segunda transición (ruptura), ¿hacia dónde?: seguramente que hacia nada bueno. La primera transición (ruptura) se hizo sin reunir Cortes constituyentes y dió gato por liebre, convenciendo al pueblo que era lo que tenía que ser. ¿Y ahora de qué serán capaces? Como la palabra talismán es la de "cambio... por el cambio", hemos vuelto atrás varias decenas de años hasta soñar con Suárez, González, Aznar, ZP... hasta ahora. Cambio incluso constitucional pero sin decir bien en qué consiste. Con engaño. Con pasotismo y desencanto en el pueblo. Este pueblo que es guiado y conducido como menor de edad. Sin duda, un segundo cambio-ruptura alejará todavía más la política de la sociedad.
Sin Dios, al que se ha echado de las constituciones y leyes, ¿qué esperábamos? Estamos convencidos que, sobre todo en España, la expulsión de Dios y los Diez Mandamientos de las instituciones desde 1978, ha perjudicado gravemente la verdadera representación cuando se dijo y ahora se desearía decir de nuevo: "habla, pueblo, habla". Un inciso, digamos que la representación anterior a 1976 no era tal porque estaba mediatizada por el partido único y además no era verdaderamente orgánica. Pues bien, cuando se podía abrir la puerta de la esperanza -aunque al ser "en contra" estaba viciada de antemano, sobre todo por convertirse inmediatamente en partitocracia y de partidos poco o nada demócratas como el PCE etc.- no pasamos del umbral. Por algo en 1976 el despotismo ilustrtado organizó la trampa de Montejurra-76 para hundir a la úinica política que podría oponerse a la desintegración social y de España.
Sin la limitación y orientación del poder civil hacia Dios, sin la confesionalidad católica de las leyes -y no un mero humanismo antropocéntrico-, se crean nuevos ÍDOLOS que sueltan la caja de los truenos y conducen a la corrupción. ¿Qué queríamos? Más: sin Patria y sin Fueros.... ¿qué hacer?
Se ha roto la tradición hasta el punto que hoy las personas mayores son rechazadas como trastos viejos, perdiendo la sociedad muchísimo con eso: alma, saberes, paciencia y calma, solidez, raigambre, y religiosidad... El culto a la juventud (efebocracia), irresponsable en cuanto tal culto, produce una sociedad enferma, envejecida, truncada y capaz de todos los males.
Limitación del poder del Estado, culto a Dios como Señor, más sociedad y menos Estado, fortalecer la sociedad, principios de subsidiariedad y totalidad o unidad, Patria -que son los padres- y Fueros -que son derechos propios-, una verdadera representación, fortalecer las propias tradiciones y completar el impulso juvenil con el saber de la vejez... son puntales para una regeneración que nunca llega.
Sin esto no habrá regeneración alguna. ¡Ya está bien de hundir España y a los españoles, y, los causantes del hundimiento, querer redimirse pidiendo, por favor, una regeneración! Ya no queremos hipócritas entre nosotros.
La única salida es reconocer la causas de los males, las causas podridas,volver a Dios, descubrir la base estable y común a una gran parte de la sociedad española en su unidad y variedad, y la tradición renovadora.
José Fermín de Musquilda
Pamplona / Iruña, 12-II-2016
viernes, 29 de noviembre de 2013
SAN SATURNINO, PATRONO DE PAMPLONA: FELICIDADES A TODOS
CRÓNICA
Si aquellos eran tiempos duros por el paganismo imperante, descorazonador y desencantado, también hoy, en una sociedad que durante décadas la han estado descristianizando desde las instituciones políticas, los medios de comunicación y unas costumbres basadas en el "todo vale", existen muchos corazones acartonados que, cansados de muchas cosas, ansían en secreto abrirse al Dios-Padre, mostrado por algunos de nuestros hermanos más aventajados como son, por ejemplo, San Saturnino, San Fermín, San Honesto o San Fco. Javier.
Tras la procesión mañanera por el Casco Viejo de Pamplona, a las 11' 30 horas el Excmo. Ayuntamiento de Pamplona ha asistido a la Santa Misa en la parroquia de San Cernin, concelebrada por el sr. Arzobispo y su obispo auxiliar de las Diócesis de Pamplona-Tudela.
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| San Saturnino. Imagen tomada de la Web |
ESTAMOS DE ENHORABUENA. Hoy celebramos a nuestro santo patrón de Pamplona. Los hay que, a fuerza de celebrar a San Fermín en el mes de julio (su fiesta de martirologio es el 25 de septiembre), ya no se enteran de quien es el patrono de Pamplona: pues bien, sepan que dicho patrono es San Saturnino.
Él, según la tradición, bautizó a los primeros cristianos con el agua del pozo que hay junto a la actual iglesia parroquial de San Cernin o San Saturnino, entre ellos al que será San Fermín con su familia.
Él, según la tradición, bautizó a los primeros cristianos con el agua del pozo que hay junto a la actual iglesia parroquial de San Cernin o San Saturnino, entre ellos al que será San Fermín con su familia.
Si aquellos eran tiempos duros por el paganismo imperante, descorazonador y desencantado, también hoy, en una sociedad que durante décadas la han estado descristianizando desde las instituciones políticas, los medios de comunicación y unas costumbres basadas en el "todo vale", existen muchos corazones acartonados que, cansados de muchas cosas, ansían en secreto abrirse al Dios-Padre, mostrado por algunos de nuestros hermanos más aventajados como son, por ejemplo, San Saturnino, San Fermín, San Honesto o San Fco. Javier.
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| Confluencia de las calles Mayor, Pellejerías y antigua Bolserías. Foto: JFG2013 |
En su afán misionero, San Saturnino vino a Pamplona desde las Galias (Toulouse), a donde regresará para ser más tarde martirizado por los paganos, quienes le ataron a un toro dedicado a los sacrificios para que lo arrastrase, como así ocurrió, por las gradas del foro hasta su muerte .
Tras la procesión mañanera por el Casco Viejo de Pamplona, a las 11' 30 horas el Excmo. Ayuntamiento de Pamplona ha asistido a la Santa Misa en la parroquia de San Cernin, concelebrada por el sr. Arzobispo y su obispo auxiliar de las Diócesis de Pamplona-Tudela.
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| Interior de la parroquia de San Cernin, Sta. Misa 29-XI-2013 Foto: JFG2013 |
Fuera de templo, quedaban los gigantes y cabezudos. La rondalla mantenía, en la travesía de Fco. Seminario, la animación de las calles a pesar del frío otoñal. El ambiente festivo nos ha reconfortado el alma y nos ha permitido reconocernos a modo de tripulantes del mismo barco de nuestra ciudad. Esto nos recuerda la necesidad de basar nuestra actuación pública en ese principio básico que es el bien común.
* * *
También los hay que no se enteran cómo vive la Comunión Tradicionalista el tema religioso. Lo decimos porque se extrañan por nuestras felicitaciones en esta importante fiesta religiosa. Aclarar esto es importante para nosotros. ¿No tiene que ser todo sector socio-político una realidad "neutra" para atraer a todos y velar por lo común? Pues no señor, precisamente porque lo "neutro" es de nadie, en realidad lo "neutral" no existe -desde hace tiempo lo estamos viendo en España-, y porque lo que llamamos "lo común" debe basarse en el bien considerado como objetivo. La CTC es confesión católica como sociedad mayoritaria y propiamente dicha y como sociedad que no puede dejar de ser política. ![]() |
| La comparsa de gigantes y cabezudos. Foto:JFG2013 |
Unos dicen que los carlistas son un partido más al uso, es decir, que son partitocracia, lucha o enfrentamiento entre partidos, y totalitarismo del partido gobernante. Claro es que entonces quitan a los carlistas toda posibilidad política, siendo reducidos al ridículo mediante vulgares chascarrillos en cuanto que todos sabemos que los carlistas explícitos son minoritarios. Pero como resulta que los partidos con máxima representación son minoritarios, algo hay que justifica esta reflexión Otros dicen que los tradicionalistas no son un partido político y que no les interesa la política. Pues también se equivocan, sobre todo en lo último. Sí les interesa, y mucho, pues buscan al hombre completo y no sólo metido en ONGs y en sacristías. En realidad, como piensan en el bien común, la política -con mayúsculas- les interesa mucho más que a los liberales y socialistas, quienes han demostrado que politizan todo -hasta lo pre político y no social-, que se extralimitan en su quehacer y planteamientos, y que además lo hacen para mangonear o decidir sobre ello aunque no sea parte de su vida sino de la vida de otros.
En realidad, unos y otros no se enteran por qué San Saturnino aparece en este Blog, que es una voz política en cuanto que voz social.
En primer lugar, este Blog es una voz política en sentido amplio, como sociedad configurada y, como tal, con verdaderas respuestas a los problemas reales y cotidianos. Queramos o no, somos realmente sociables por naturaleza, creamos instituciones especializadas (laborales, educación, profesionales, empresariales, de piedad, culturales, recreativas...), y no somos individuos aislados, soberanos no sabemos de qué, y super listos que todo lo saben y controlan. Los hechos no lo demuestran que sepamos tanto y seamos tan prudentes, mientras que sí demuestran que los políticos profesionales se aprovechan de todo este bla-bla-bla para hacer lo que les da la gana, manipulando el cuasi cheque en blanco que son sus programas electorales.
En segundo lugar, este Blog es una voz política en un sentido estricto, como vehículo para que esa sociedad, sin dejar de ser ella misma en su plenitud, tenga voz -a esto se le llama voz política- ante y en las actuales instituciones. No hay que dejar la política a los políticos -hoy profesionales- sino que es preciso devolverla a la sociedad organizada. La política es mucho más compleja e interesante de lo que se nos quiere hacer creer cuando se nos alegan los simplones parámetros que tiene hoy día.
En realidad, unos y otros no se enteran por qué San Saturnino aparece en este Blog, que es una voz política en cuanto que voz social.
En primer lugar, este Blog es una voz política en sentido amplio, como sociedad configurada y, como tal, con verdaderas respuestas a los problemas reales y cotidianos. Queramos o no, somos realmente sociables por naturaleza, creamos instituciones especializadas (laborales, educación, profesionales, empresariales, de piedad, culturales, recreativas...), y no somos individuos aislados, soberanos no sabemos de qué, y super listos que todo lo saben y controlan. Los hechos no lo demuestran que sepamos tanto y seamos tan prudentes, mientras que sí demuestran que los políticos profesionales se aprovechan de todo este bla-bla-bla para hacer lo que les da la gana, manipulando el cuasi cheque en blanco que son sus programas electorales.
En segundo lugar, este Blog es una voz política en un sentido estricto, como vehículo para que esa sociedad, sin dejar de ser ella misma en su plenitud, tenga voz -a esto se le llama voz política- ante y en las actuales instituciones. No hay que dejar la política a los políticos -hoy profesionales- sino que es preciso devolverla a la sociedad organizada. La política es mucho más compleja e interesante de lo que se nos quiere hacer creer cuando se nos alegan los simplones parámetros que tiene hoy día.
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| Foto:JFG2013 |
Por imperativo legal si es que se quiere existir, tener hoy día voz política, hacer propaganda, manifestarse, y presentarse a las elecciones para decir "las verdades del barquero"..., la CTC está registrada como partido político; pero es un partido-antipartido.
En efecto, se propone transmitir a las instancias políticas la voz de la sociedad organizada, o, mejor, quiere que dichas instituciones sociales sean reconocidas incluso en su derecho a participar directamente en el Gobierno municipal, así como -en Navarra y España- a participar junto a los representantes directos de la más alta magistratura que debiera ser un rey que reine porque gobierne. No en vano, en España sólo hay una institución que tiene crédito: es la monarquía independientemente de quien de hecho dice ostentar la corona.
Para acabar digamos que por tres motivos la Comunión Tradicionalista Carlista de Pamplona, la CTC de esta capital cuya concepción supera en mucho a los partidos políticos, confiesa a San Saturnino. Primero, como sociedad que es y quiere ser. Segundo, como voz que defiende que sean las instituciones sociales las que tengan presencia en la política -desde el municipio a las Cortes-, siendo así que es cierto que nuestra sociedad está absolutamente desorientada cuando se aleja de su fe cristiana. En tercer lugar, como voz que reconoce las obligaciones de toda política e institución política.
En consecuencia, el culto del Ayuntamiento de Pamplona a San Saturnino no es folclore, ni un mero estar presente cuando la sociedad se manifiesta, sino que también responde a esa realidad por la que las instituciones sociales y políticas deben dar culto a Dios por ser El quien es.
Felicidades a todos en el día de San Saturnino. Y felicidades también a nuestro ilustre Ayuntamiento.
Ramón de Argonz y de la Urrutia
Pamplona/Iruña 29-XI-2013
En efecto, se propone transmitir a las instancias políticas la voz de la sociedad organizada, o, mejor, quiere que dichas instituciones sociales sean reconocidas incluso en su derecho a participar directamente en el Gobierno municipal, así como -en Navarra y España- a participar junto a los representantes directos de la más alta magistratura que debiera ser un rey que reine porque gobierne. No en vano, en España sólo hay una institución que tiene crédito: es la monarquía independientemente de quien de hecho dice ostentar la corona.
Para acabar digamos que por tres motivos la Comunión Tradicionalista Carlista de Pamplona, la CTC de esta capital cuya concepción supera en mucho a los partidos políticos, confiesa a San Saturnino. Primero, como sociedad que es y quiere ser. Segundo, como voz que defiende que sean las instituciones sociales las que tengan presencia en la política -desde el municipio a las Cortes-, siendo así que es cierto que nuestra sociedad está absolutamente desorientada cuando se aleja de su fe cristiana. En tercer lugar, como voz que reconoce las obligaciones de toda política e institución política.
En consecuencia, el culto del Ayuntamiento de Pamplona a San Saturnino no es folclore, ni un mero estar presente cuando la sociedad se manifiesta, sino que también responde a esa realidad por la que las instituciones sociales y políticas deben dar culto a Dios por ser El quien es.
Felicidades a todos en el día de San Saturnino. Y felicidades también a nuestro ilustre Ayuntamiento.
Ramón de Argonz y de la Urrutia
Pamplona/Iruña 29-XI-2013
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