Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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sábado, 20 de julio de 2019

Requetés en el ayer

HEMEROTECA

Se ha trabajado con detalle la configuración, actuación y heroísmo de los Tercios de requetés en el Frente de 1936 por historiadores como Julio Aróstegui, Sálas Larrazábal, Larraz y Sierra-Sesúmaga, del Burgo Torres y otros autores serios como Nagore, Blázquez, Redondo y Zavala, López Sanz, Emilio Herrera etc. Este tema es único, cuna de profundidad de vida y trascendencia, naturalidad y heroísmo. Por ejemplo los requetés han llegado al periodismo con López-Sanz, a la narración con Is-Orval y Mikel Azurmendi, a la novela con  Goñi Apesteguía, al dibujo de Sáenz de Tejada, a la pintura de Ferrer Dalmau, a la literatura de Pemán y a la poesía de Martín Garrido...  

Para salvar la Religión y la Patria del caos, la anarquía y el comunismo, los carlistas navarros y el Requeté pactaron con parte del Ejército. Y los pactos entre caballeros se cumplen. 

Durante varios días, el presidente Regional del Carlismo, don Joaquín Baleztena, publicó esta Orden en "El Pensamiento Navarro". Recogemos dos muestras de ello:




Además de ésta Orden de la Jefatura Regional, limpia y explícita, hay otra de la Junta de Guerra en un sentido semejante. Como este último tema no es para tratar aquí, nos remitimos a las publicaciones de del Burgo Torres (1970), Salas Larrazábal, y sobre todo y recientemente de Martorell (2010) y Miralles (2018) al respecto.


La Junta Central Carlista de Guerra de Navarra se centró en labores cotidianas del Frente relativas al equipamiento, bagajes, medicinas, correos, envíos, quejas etc. Sobre los aspectos de policía, denuncias y contradenuncias, represiones siempre angustiosas, intercesiones etc. véase MARTORELL, Manuel, "Los papeles de la Junta", en Rev. "Aportes. Revista de Historia contemporánea", nº 72 (1/2010),136 pp., pág. 82-94. A él me remito. 

Hoy día, es frecuente en algunos, y sin duda intencionado para arrebatar el heroísmo de los requetés en el Frente de batalla, denigrar al requeté alegando actividades de retaguardia,  clarificadas por Martorell. Pues bien, ambas realidades, Frente y retaguardia, son totalmente diferentes, aunque las milicias populares -en este caso anarquistas, comunistas y socialistas-, que sitiaban el alcázar de Toledo, descansasen y durmiesen en Madrid debido a su  proximidad. Con esto queremos decir que se equivocan lamentablemente al "mezclar" Frente de guerra y retaguardia en Navarra, así como en el alcance y perfil de lo que algunos dicen sobre ésta. 

Tales intencionados también olvidan la represión de baja intensidad que sufrirán los carlistas por parte del nuevo Estado nacional desde el minuto cero. Esto último lo explica Josep Miralles en su último libro. 






Hace tiempo nosotros dejamos de insistir -a diferencia de lo que ahora  otros hacen- sobre el dramático tema de la guerra, la postguerra y el Régimen posterior, dejándolo a historiadores monográficos serios, pues siempre faltan temas que estudiar y clarificar. Por ejemplo, algunos ellos como Casanova Nuez han analizado de alguna manera la "Memoria colectiva en la sociedad navarra de postguerra..." ("Gerónimo de Uztariz", nº 16, 2000).

Nos hemos quedado con el ejemplo de los buenos y de todo lo bueno a imitar, con las profundas enseñanzas del pasado, solidarizándonos con el dolor de los más próximos y de los españoles de uno y otro lado, sin buscar reabrir o causar nuevas heridas ni guerracivilismos, con nuestro especial reconocimiento a los carlistas y requetés, recordando el incomprensible olvido de una persecución religiosa sistemática, aceptando la verdad completa y no sesgada del ayer histórico, y sobre todo con la obligación de encomendar al Altísimo, a todos los que vivieron y sufrieron tales acontecimientos así como a sus parientes de ambos lados. 

Lo hemos hecho con mucho amor y sin odio, lo que -así creo- contrasta con la visceralidad de algunos escritores documentados e ideologizados de hoy y la brutalidad de otros de su entorno. Personalmente a mí, como a otros, un grupito de escritores me ha  querido hacer daño

Con mucha frecuencia se sigue encontrando la bonita estampa que adjuntamos, pues, para los sencillos y anónimos en este mundo, "Ante Dios nunca serás héroe anónimo". Esto es mucho más que un consuelo: es la realidad del hombre configurado para la eternidad. A los 4.709 navarros muertos en el Frente, en los Tercios carlistas, banderas falangistas y unidades del Ejército, se dedicó el monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada. Se dedicó a su esfuerzo y heroísmo, expresión y síntesis del de los 42.937 hombres en pie de guerra (Salas Larrazábal). Este fue un reconocimiento de Navarra, de sus instituciones públicas y la Diputación Foral, a su heroísmo, y seguirá siéndolo para nosotros. Reconocer represiones en Navarra -no olvidemos las de navarros fuera de ella- no puede significar olvidar ni soslayar este heroísmo, máxime cuando son asuntos absolutamente diferentes. Esta estampa sigue siendo el gran consuelo de las muchas familias anónimas. 




Fermín de Musquilda





martes, 17 de julio de 2018

18 de julio. ¿Por qué lucharon en la guerra de 1936?




1.Razones de 1936 con mandato de Alfonso Carlos I. 
Nos referiremos a los carlistas o requetés, pero salvo las concreciones a la monarquía y el espíritu foral, las razones son extensibles a casi toda la zona nacional. 

Lucharon porque no había más remedio. Les costaba mucho abandonar sus hogares, a sus familias y su trabajo, pero lo hicieron para evitar males horrendos y lograr bienes mayores.

Podían ganar y ganaron con la ayuda de Dios.

No odiaban sino que por amor y obligación salieron a defender sus familias, sus hogares, su pueblo y España entera. "Tirad, pero tirad sin odio", decía el ángel del alcázar".

Mucho se podía escribir sobre ellos y mucho bueno se ha escrito. Por ejemplo, el libro Requetés de recopilación de testimonios y hermosas fotografías escrito por Pablo Larraz y Victor Sierra-Sesúmaga. Por eso no seremos pesados en estas líneas. Lo que sí duele -y mucho- es que se calle la verdad y se propaguen sistemáticamente mentiras sobre ellos, los voluntarios requetés y los sublevados en general. Todos ellos, requetés, falangistas, y soldados, eran el brazo de la España que no se resignaba a morir ni a ser perseguida y eliminada. 

Mucho se escribió también justificando el alzamiento. He ahí la obra de A. de Castro Albarrán o de Ignacio G. Menéndez-Reigada, entre otros muchos. 

La defensa de la religión católica fue el elemento fundamental de todos o casi todos los combatientes, sobre todo si eran voluntarios. Lo realizado durante y por los Gobiernos de la República, por la Constitución de 1931 y las leyes que la desarrollaron, era una pura persecución desde la llamada legalidad. Luego estaban los estallidos violentos de las masas debidamente azuzadas. Lo peor vendrá después. El comunista José Díaz proclamó que la Iglesia debía de ser destruida. Recordemos la sistemática persecución desde comienzos de la guerra, y el exterminio de todo lo católico y a cualquier persona por el mero hecho de ser católica. Recordemos que Stalin envió asesores soviéticos -de los que poco se ha hablado y mucho se ha ocultado-, lo que explica muchas cosas antes y durante la guerra. ¡Qué más da eliminar en masa a la clase burguesa! ¡Ahí la carnicería en Paracuellos del Jarama con Carrillo como uno de los resposables! Y tantas otras cosas que omitimos. Por eso fue una Cuzada, y así lo espresaron los Obispos españoles en su Carta Colectiva que es necesario leer y releer. ¿Es que hoy se lee algo? Sólo se hace caso al primer pinta de TV y al primer manifestante que dice barbaridades. 

Nor Jaungoikoa aña? ¡Quién como Dios!

Junto a la religión católica, defendían la comunidad cívica de España frente al desorden radical, la división interna provocada por la lucha de clases y la aparición de autonomías separatistas, la impunidad de crimen, el camino inexorable hacia la revolución, y hacia el marxismo. Para no pocos, los líderes eran Lenin y Stalin -el amo de Rusia- y había que imitar a Moscú. 




También querían evitar la ruptura de España en pedazos, retrocediendo así a la división congénita de las tribus anteriores a la romanización. Querían una España libre de la influencia, seguidismo y presencia  de Moscú y Stalin. 

España, sí, más ¿qué España? En Navarra querían la España Foral, lo mismo los carlistas o requetés de toda España. Fueros para quienes los tenían y querían recuperarlos, y Fueros para todos. Gobierno propio sobre lo propio o lo que se tiene jurisdicción; burujabetza.


Lejos del estatismo, opuestos a los totalitarismos nacionalistas, enemigos de las revoluciones populares hegelianas de derechas, los carlistas eran monárquicos defensores de la dinastía legítima. Los jóvenes alfonsinos en armas -muchos procedentes de las JAP que se alistaron donde pudieron- no abrían la boca, y  los republicanos sublevados -Mola, Cabanellas etc.- se plegaron a la bandera roja y gualda. 

Es deleznable que se haya mentido tanto y durante tanto tiempo sobre el pronunciamiento militar -que fracasó al fracasar en las ciudades más importantes- prolongado luego alzamiento de 1936, así como sobre la República. Los que se cargaron la República eran los revolucionarios que la utilizaban para hacer la Revolución -anarquistas, socialistas marxistas, comunistas, separatistas-. Los carlistas pactaron con el Ejército de Mola a través de Sanjurjo, poniendo varias condiciones para sumarse a la sublevación; ellos pensaban sublevarse solos pero al final pactaron con los mandos militares que adelantaron la sublevación tras el asesinato de Calvo Sotelo y con el objeto de prevenir el estallido revolucionario que estaba programado para poco después. Todos los sectores políticos, unos y otros, de derechas e izquierdas, y los que no eran una cosa ni otra, se estaban preparando. Las milicias revoucionarias desfilaban por Madrid y otras ciudades en formación y con el puño en alto. 

Hoy día, como ayer, los comunistas y marxistas en general, e incluso los separatistas que les apoyan y dejan hacer, se esconden tras el sillón de la República. Eso explica todo lo que está ocurriendo. Si fascistas, ellos lo son. Incluso hay mucho eusko-nazi. Si revolucionarios, ellos lo son. Son todo menos amantes de España, monárquica o bien republicana. 

Venga aquí uno de los muchos testimonios anónimos. He aquí un caso. Quien se llamaba Aita T. decía que él salió al frente desde Lesaca sólo por Dios Jaungoikoa. Salió en el Tercio de Lesaca, denominación que después se cambió por la de San Fermín, cambio al que él primero se opuso (así lo refleja también Aróstegui en su libro sobre los Combatientes requetés) y luego admitió como el que más. Él no podía fallar a San Fermín. Salió al frente bajo su exclusiva responsabilidad y no por disposición del clero y sus obispos, ni por mandato de aitás. Ya se habían sublevado los carlistas, y él no soportó que los nacionalistas vascos se fuesen con los comunistas. Su tío Demetrio, que era maestro republicano le dijo: "Vas a luchar contra tus hermanos". Su familia era toda ella carlista, emparentada con el general Argonz -marques de la Fidelidad nombrado por Carlos VII justo tras 1876- y estudió interno en los Maristas de Pamplona donde había un hermano marista que era nacionalista. Después estudió sus carreras en las universidades de Zaragoza y Madrid, en un ambiente lejano y hostil. Su padre era "navarro pero que muy navarro",  escritor en dialecto salacenco y promotor de la cultura vasca, de la que él era muy amante y a su vez algo idealista. Sabía, nada más salir al frente de guerra, que estaban seguros de la victoria. Fue herido en el brazo, a la altura del corazón, en el monte Arrate, siendo cabo, cuando un voluntario requeté que estaba a su lado se desplomó de repente víctima del impacto de una granada. Una vez les dijeron que eliminasen a un prisionero (éste era nacionalista) porque no podían llevarlo consigo ni dejarlo libre, y él no quiso (se negó). Se le hacía un nudo al gritar Viva España porque la España que él había visto era la del liberalismo y la República, pero aprendió a gritar al viento "Viva España" con los requetés. Ellos le mostraron el verdadero rostro de España, la España siempre será de sus amores. Éntró en la guerra como requeté y salió como carlista. Su primo Jaime Garralda e Iribarren, carlista -no llegó a ejercer de cabo de requetés- y ayudante de Víctor Pradera, fue asesinado a los 21 años de edad por la "canalla marxista" ("El Pensamiento Navarro",11-X-1036) en San Sebastián el 23-VII-1936. No está mencionado en las lápidas -torpemente tapadas- del Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, porque aquí tan sólo están los nombres de los navarros muertos en el frente. 

Según las hojas de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz murieron 4.699 navarros  por heridas en el frente, y en 1962 se entregaron 4.335 medallas conmemorativas de la Cruzada a sus familiares. 

Los que se alzaron en Armas, con mucha más razón y más "estilo" que los zapatistas, que los partisanos, y que los sublevados en Cataluña y Asturias contra el Gobierno legítimo de la República en 1934, querían una sociedad y una España vivible, muchísimo mejor que la de aquella leyes que les excluían y condenaban, una comunidad de hombres libres en vivo contraste con la ruina, la miseria, el dolor y la pérdida de libertades fundamentales que les esperaba de seguir todo como empezó en febrero de 1936. 

2.Conexión con la Tercera guerra carlista con mandato de Carlos VII. En la guerra de 1936 estuvieron codo con codo las tres generaciones: el muchacho, el padre y el abuelo, esto es, mutil, aitá y aitaborce. Para los carlistas los principios eran los mismos: Dios, Patria, Fueros y Rey tradicional -ni constitucional ni absoluto-. 


Los carlistas se preparaban para hacer frente al Desastre. Su raíz era la tradición española, y nada tenían que ver con los movimientos nacionalistas y totalitarios del siglo XX. Su espíritu procedía del de sus mayores y lo expresaban los pocos supervivientes de la guerra de 1872-1876. Los revolucionarios de "derechas" les menospreciaban y apodaban de "románticos". No, no eran románticos sino que tenían padres a los que amar, continuar y prolongar, y no por historicismo sino porque sabían que, además de motivaciones de amor filial, sus padres tenían razón. La Tradición es más un "clasicismo" con alma. 

En el Archivo de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cuz vienen el nombre de doce de ellos así como sus circunstancias. Pasamos a enumerarlos.

Nombre / edad /natural de /provincia /residente / empleo /dónde sirvió / fecha de solicitud de ingreso en la HCVC / firma


  1. DÍAZ DEL RÍO Y LOYOLA, Gaspar, 84, Pamplona, Navarra, Puente la Reina, Carlista Real Cuerpo de Guardias a caballo 1872 y terminó 1876, Puente la Reina 13-IV-1942, Gaspar Díaz del Río
  2. ECHÁVARRI EGUILLOR, Pedro, 88, Bearin, Navarra, Estella, Las filas carlistas, Estella 5-IV-1942, Pedro Echávarri
  3. GORRICHO SAINZ, Román, 85, Lácar, Navarra, Estella, Teniente honorario, Estella 5-III-1941, Román Gorricho
  4. LÓPEZ Y LEZÁUN, Francisco, 84, Miranda de Arga, Navarra, Estella, Las filas carlistas donde era teniente, Estella 5-IV-2942, Fco. López
  5. LORENTE Y ULÍBARRI, Marcelino, 88, Estella, Navarra, Estella, La guerra carlista, Estella 5-IV-1942, Marcelino Lorente y Ulibarri
  6. REMIREZ, Manuel, 80 años, Lodosa, Navarra, casa de misericordia, excombatiente requeté y veterano carlista, sirvió en el Ier BON de Voluntarios navarros, Pamplona 2-IV-1942, P. O. Juan Urra, pbro.
  7. SARRIÉS EXPÓSITO, Natalio, 86, Maternidad-Pamplona, Navarra, Aoiz, Veterano, Don Carlos VII, Aoiz 4-IV-1942, Natalio Sarriés
  8. SEGORBE EXPÓSITO, Tomás, 86, Pamplona, Navarra, Estella, Carlista, Ier BON de Navarra 4ª Cía, Estella 6-IV-1942, Tomás Segorbe
  9. UNCITI Y VIDONDO, Críspulo, 79, Aoiz, Navarra, Aoiz, Requeté, La fábrica de hacer cartuchos de Urdax, Aoiz 5-IV-1942, Críspulo Unciti
  10. UNICITI Y VIDONDO, Félix, 83, Aoiz, Navarra, Aoiz, Requeté, 9º BON de Navarra, Aoiz 5-IV-1942, Félix Unciti
  11. VILLANUEVA CABODEVILLA, José, 86, Ercuaz, Navarra, Pamplona calle San Antón nº 31 (tienda), veterano, Pamplona 25-I-1943, José Villanueva
  12. ZUGASTI ANTÚNEZ, Marcos, 83, Abárzuza, Navarra, Puente la Reina, Carlista, 10º BON de Navarra, 1872 y terminó en 1876, Puente la Reina 10-IV-1942, Marcos Zuasti
Fuente: Archivo de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz



Y nueve imágenes más similares a estas; estas tres con derechos de autor.

Ello no impide sino que ayuda a comprender el choque de los carlistas con la configuración del Régimen posterior, que no es el mismo que salió o pudo salir de la Victoria. Serrano Súñer -el "cuñadísimo"- duró un breve espacio de tiempo, y el estatismo inicial fue cambiante. Más de un amigo me ha recordado: los carlistas ganásteis la guerra y perdisteis en la paz. Mal está lo segundo, pero así la responsabilidad de los males heredados de ciertos graves errores políticos no es de ellos. 



Galería de fotos (tomadas de la red):






José Fermín Garralda

lunes, 18 de julio de 2016

In Memoriam: por Dios Jaungoikoa y por España

IN MEMORIAM

          CADA FAMILIA, cada comunidad, cada Patria chica o grande, tiene sus hijos que dieron todo sin pedir nada a cambio. Miles y miles de REQUETÉS salieron al Campo del Honor por Dios y España, por los Fueros y a las órdenes del rey Alfonso Carlos I en 1936-1939. Ellos lo consideraron una Cruzada y así fue.
          Aita Teodoro -de familia carlista- decía que él sólo salió a la guerra por Dios Jaungoikoa en el Tercio de Lesaca y después Tercio de San Fermín. Decía -tras estudiar en Zaragoza y Madrid, en donde España perdía su esencia- que aprendió a gritar Viva España con los requetés. Otros salieron por Dios y los principios fundamentales señalados.
          También salieron de los hogares navarros muchos soldados y falangistas, ya porque les tocaba ir de quintos, ya porque querían ir a Falange que parecía ser "moderna", o bien porque la autoridad militar se resistió a que cada vez más mozos se alistasen al REQUETÉ y desvió su alistamiento hacia dicha milicia y el Ejército. Así fue.


Hombres de toda edad, clase y condición, de ciudad y de pueblo, y de cualquier oficio. La defensa de Dios y España fue su querer, su ilusión, su mandato. La situación era límite. El régimen había fracasado rotundamente. Eligieron entre: O el estalinismo y la persecución religiosa y el separatismo, 
o Dios y España, esto es, su religión, familias, sociedad y Patria. Era la media España que no se resignaba a morir. 
Estos semblantes son algunos entre otros miles y miles. Nuestra oración, nuestro íntimo homenaje y nuestro agradecimiento a todos ellos. 
Por todos ellos, por todos con quienes combatieron, y también -no podían faltar- por aquellos a quienes todos juntos combatieron, Requiescant in pace



Según Salas Larrazábal: (1980).
 Combatientes navarros en la guerra de España (cifras totales):
Ejército 23.966, Falange 7.245, Requeté 11.726.
Total de combatientes: 42.937. Población de hecho: 345.883. 
Los pueblos quedaron vacíos de mozos. 
Navarros muertos en combate: Ejército 1.820; Falange 1.084, Requeté 1.800. 
Total: 4.704. 

Para todos los fallecidos en la contienda. Oremus. Absolve, quaesumus, Domine, animas famulorum tuorum ab omni vinculo delictorum, ut in rexurrectionis gloria inter sanctos et electos tuos rexuscitati respirent. Per Christum Dominum nostrum. Amen. 

Fermín de Musquilda
Pamplona/Iruña 19-VII-2016

miércoles, 15 de enero de 2014

PRESENTACIÓN en Pamplona (31-I-2014) de un libro de Julio Aróstegui sobre los voluntarios carlistas en 1936-1939

AGENDA 
Aunque este Blog es de actualidad social y política, incluimos la  presentación de un libro de Historia a celebrar próximamente en Pamplona, porque creemos que será del interés de nuestros lectores. 

Organizan la presentación la Fundación Ignacio Larramendi y la editorial La Esfra de los Libros

Además, hay constancia que el tema desarrollado en dicho libro ha tenido un gran éxito editorial y, sobre todo, social, como demuestran las varias ediciones del título Requetés escrito por nuestros amigos don Pablo Larraz y don Víctor Sierra-Sesúmaga. 

En el caso presente, la reedición del libro de Julio Aróstegui (q.e.p.d.) sobre los combatientes requetés en 1936-1939 es un magnífico complemento a  libro Requetés ya citado. 

Animamos a todos a asistir a la presentación de este libro a las 7'30 horas de la tarde del VIERNES, 31 de ENERO de 2014, en el Casino de Pamplona (Plaza del Castillo sobre el café Iruña): 

 La Redacción