Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

domingo, 14 de junio de 2026

Monumento de Navarra: presentación pública de los dos proyectos seleccionados

  

Acto de presentación pública de los dos proyectos seleccionados para la mutilación y el uso para el adoctrinamiento, de un templo y un lugar de culto católicos.

 


(Por la imagen: éste es el objetivo de la arremetida: la Navarra milenaria. De la humillación y tapado, a la critica ideológica y fuertemente politizada. Es el reino del cinismo y la revancha, del blanqueo de unos y la demonización de otros, de la paralización social y del entreguismo culpable).

 

ESTE pasado miércoles 10 de junio de 2026, se realizó la presentación de los dos proyectos para modificar con dinero público el monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, conocido más popularmente para abreviar como de los Caídos, que preside el Segundo Ensanche de Pamplona. La presentación la realizaron sucesivamente el arquitecto y los arquitectos (dos hombres y una mujer) que presentaron los respectivos proyectos. A continuación, respondieron también sucesivamente a las preguntas que el público realizó por escrito, salvo aquellas que no se hicieron a tiempo o fueron consideradas impertinentes, a decir de la presentadora del acto. En el acto estuvo presente el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron (pronunciado Yoseba Asirón).

Ambas propuestas tuvieron en común varias cosas. Básicamente, se trataba de modificar el parque que hay frente al monumento; retirar o modificar la zona de las arquerías laterales o bajo ellas; añadir o cambiar algunos elementos dentro y en algún caso fuera de la cúpula; quitar las dos torres gemelas que acompañan a la cúpulas; y, muy importantemente, retirar las cruces que presiden la cúpula y las mencionadas torres y acabar con el culto católico que se da periódicamente en la cripta que hay bajo el monumento. Las ideas alrededor de los cambios tienen que ver con la conectividad y con la impugnación de ciertos significados, reales y/o pretendidos, del monumento; monumento del que se conservará algunas partes (cúpula, etc.), dado el grado de protección legal mayor que otras, y, de acuerdo con los arquitectos, para recordar lo que representa, pero bajo una interpretación crítica -digamos  bajo censura ideológica-.

Ante todo esto, cualquier pamplonica cabal y no ideologizado, inmediatamente objetará varias cosas obvias.

* * *

 La objeción más práctica y fácil es que los en torno a diez millones de euros que se manejan como presupuesto para las modificaciones parecen mucho más necesarios en muchas otra cosas, dada la situación deficiente y siempre declinante del país en general; cosas que cada cual podrá concretar más en función de sus experiencia y conocimientos y capacidades. Sólo por mencionar algunas de competencia municipal, se me ocurren la promoción de vivienda de protección social para trabajadores de aquí; el medio ambiente (retirada de especies exóticas invasoras de jardines, lagos urbanos y medio natural, por ejemplo, como son los grandes ailantos de las murallas); o la seguridad (los crímenes violentos perpetrados por foráneos cada ocupan más titulares). La situación del país mencionada comprende problemas tales como una enorme deuda pública; un desempleo muy importante y crónico desde hace décadas; el gran aumento de los precios de casi todo; la insostenibilidad del sistema de pensiones; perspectivas nada halagüeñas de calentamiento global e invasiones de cada vez más especies exóticas; la reproducción de la población nacional muy por debajo de la tasa de reemplazo; y a su vez inmigración masiva de otros países a menudo no muy afines, económicamente deficitaria y precarizadora, e incluso desproporcionadamente delincuencial.

* * *


Las objeciones más obvias son el gran valor del monumento tal y como está, obra conjunta de cuatro académicos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y una de las piezas más señaladas del arte de la época en toda Navarra y España; y el obvio carácter ideológico anticatólico con que se pretende modificarlo. Todas las razones esgrimidas para estos proyectos no deben distraernos de una de las cosas más esenciales, que es que lo que aquí se pretende es mutilar una basílica católica desacralizada (tristemente) y magnífica tanto en su arquitectura (es la segunda cúpula más grande de España, siendo en general notable todo el conjunto por su belleza proporciones y localización, presidiendo la avenida de Carlos III y visible a lo largo de dicha avenida), como en su pintura (fresco magistral de la cúpula, que se conservaría para interpretaciones «críticas», y que resume la historia religiosa de Navarra) y en sus vidrieras (la que preside la nave, tapada en su gran mayoría durante el evento con desconozco qué pretexto, aunque lo visible parecía magnífico; y otras apedreadas en su momento por extremistas de izquierda y nunca reemplazadas a pesar de estar a partir de entonces protegidas por sendas rejas, en alto triunfo de los hechos consumados).

Se pretende impedir forzosamente el culto en su también notable cripta, que no está desacralizada hasta donde yo sé, y donde actualmente se encuentra la excelente gran escultura del Christus triumphans de Eduardo Adsuara –un crucificado agonizante de 3 metros de altura- que antes presidía la basílica del monumento. No en vano, la retirada de las tres cruces sobre las torres y cúpulas es un elemento común a los dos proyectos, aunque ninguno de los ponentes o presentadora incidieran explícitamente en ello ni aclararan bien qué tienen las cruces de fascista o similar, como se acusa al monumento. Respecto al culto en la cripta, de entrada lateral, subterránea y totalmente discreta, este consiste actualmente en un precioso Vía Crucis rezado  cada mes por los miembros de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz, a quienes he acompañado en varias ocasiones. La proyectada modificación o eliminación de la cripta y el cese forzoso del culto constituiría, pues, una grave violación de nuestros derechos religiosos. Cabe recordar al respecto también el precedente de las presiones que condujeron a la exhumación de los restos mortales que allí descansaban; habiendo sufrido ya de forma reciente, pues, una implacable persecución incluso los muertos.

Es este elemento de rechazo a la Religión y a la España tradicional católica obviamente lo principal en los cambios propuestos, más o menos enmascarado en forma de oposición a una atemorizante y negra opresión franquista o afín; aunque también se podrían hacer algunas objeciones adicionales de detalle respecto a los argumentos dados.

* * *

Pasemos a ellas. Así, el primer ponente, el primer arquitecto, comparó conservar una parte del monumento con conservar las pirámides de Egipto, el coliseo romano o los campos de concentración (esta última comparación la repitió después), a pesar de que no aprobemos ya nadie las posibles condiciones de construcción o el uso a que se destinaban. Sin embargo, hasta donde yo sé, dichas edificaciones no han sido modificadas por las instituciones. Los segundos ponentes -los otros tres arquitectos- compararon lo propuesto con el cambio de posición del teatro Gayarre para abrir la plaza del Castillo a la avenida Carlos III, o el desplazamiento también de la antigua plaza de toros por motivos similares; sin embargo, el monumento se pretende modificar y no desplazar.

Otra incongruencia llamativa es que, al contrario que los campos de concentración mencionados -supongo que referentes a los construidos por los nazis antes y durante la Segunda Guerra Mundial-, este edificio fue erigido únicamente para honrar a los voluntarios y soldados muertos en el Frente contra el comunismo y Stalin. No se levantó contra nadie. Muertos, mientras estallaba uno de los principales desencadenantes de la guerra del 36, lo que dio efectivamente a ésta un fuerte cariz de Cruzada, esto es, la sistemática persecución genocida contra la Iglesia Católica, con datos tan llamativos como el asesinato de 12 obispos de sendas diócesis en el año 1936 (dos de ellos obispos auxiliares y uno de ellos administrador apostólico) y miles de sacerdotes y religiosos.

Otra cuestión que se podría plantear, si bien mucho menor en cuanto al daño en el patrimonio de la ciudad, es la aparente (no se comentó explícitamente, aunque se mostró) retirada de parte de los árboles de gran porte de la plaza Conde de Rodezno en al menos uno de los dos proyectos propuestos, si mal no he interpretado, que, aunque alóctonos (plátanos) han tardado muchos años en crecer y van a ser cada vez más necesarios dados los pronósticos existentes de calentamiento en los años venideros. En relación con este tema tenemos varios precedentes recientes en la pérdida de arbolado de carácter no exótico invasor en la ciudad. 

El más reciente que recuerdo, también con Joseba Asirón, del partido Bildu, como alcalde, fue la eliminación de los árboles de la cuesta de Beloso para colocar un carril bici ante la escasez de espacio para dicho carril debido al relieve, sustituyendo dichos árboles sombreadores de porte ya considerable por árboles pequeños y exóticos en creo que todos los casos; y, de paso y de forma inesperada, al parecer el agrietado del pavimento por la desestabilización del terreno debido a la desaparición de las raíces que lo sujetaban. Antes de eso, tenemos la finalización de la notablemente desarbolada (y con árboles alóctonos al menos parte de ellos) y ampliamente pavimentada nueva plaza de salesianos en el Segundo Ensanche, además con estanque artificial a pleno sol; si bien la construcción de la plaza y sus edificios se inició con Enrique Maya, del partido UPN, como alcalde. Por otro lado, a su vez, con Enrique Maya tuvimos también la tala de muy dudosa necesidad de unos 120 chopos en Mendillorri en 2021, que se adujo que fue por causa de las obras de añadido de un carril extra (más otro adicional de cebreado) para conectar con una nueva salida de la ronda PA-30; y la amenaza que se cernió esos años sobre al menos algunos árboles de la plaza de la Cruz, con la idea de realizar un aparcamiento subterráneo de 300 plazas, que no se llevó a cabo posiblemente por oposición popular. Recientemente, por otro lado, con Joseba Asirón como alcalde, se han retirado 254 de aparcamientos en las aceras del barrio de Iturrama, aunque parte ha sido debido a la adición de espacios naturalizados, si no lo tengo mal entendido.

* * *

(Arquerías, torre inspirada en las de la catedral de Pamplona, y jardines. Foto: JFG2026)

Por todos estos motivos, sumados al valor sentimental que tiene el monumento y su espacio acompañante para el pamplonica de toda la vida que este artículo escribe, y seguramente para muchos más que hayan vivido en torno a él o simplemente lo conozcan y admiren su belleza, no podemos permitir complacientemente y sin gran movilización y resistencia ninguna,  modificación significativa del monumento en el sentido que desde ciertas instituciones y los sectores y grupos de presión que las secundan se propone; pues dichas modificaciones serían un grave crimen contra el patrimonio navarro (se trata de lo mejor de la arquitectura navarra del siglo XX que ahora pueda pensar), y además que se llevaría a cabo mediante una malversación millonaria de fondos públicos, en una situación como la que estamos. El monumento, su cripta y su parque acompañante deben seguir como están, y ese dinero debe invertirse en cosas que redunden en el bienestar de los ciudadanos trabajadores y honrados de Pamplona, que están en muchos casos cada vez más empobrecidos, al igual que pasa con los del resto de España; aunque esas cosas consistieran sólo en un alivio de la carga fiscal.

Las instituciones públicas no deben estar para mantener a los ciudadanos en tensión, obligándoles a sustraer un tiempo significativo, del que a menudo no les sobra en sus en muchos casos cada vez más tensionadas vidas, para intentar evitar que demuelan ideológicamente su patrimonio e historia (véase también la reciente retirada de los reyes del paseo Sarasate, con la que me topé al volver a Pamplona de trabajar un tiempo fuera), reavivando además viejos conflictos (dudo que muchos de los residentes de Pamplona tuvieran consciencia siquiera de la historia del monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, dado que su nombre lleva años tapado, su interior toda la vida tristemente cerrado, ha pasado casi un siglo desde la Cruzada y el primer Franquismo, y es cada vez más desproporcionada la alta cantidad de residentes de origen extranjero).

* * *

Asimismo, quiero decir que a mí sí me agradaría mucho un cambio concreto a futuro en el monumento, que fuera en consonancia y armonía con un cambio en el mismo sentido en la sociedad; y este cambio no es otro que su resacralización y apertura al culto para todos, con unos horarios tan amplios como lo son los de cualquier otra iglesia. Sería maravilloso volver a celebrar los Sacramentos en ese espacio, en el que por cierto se casaron dos de mis abuelos; y permitiría a todo el mundo poder disfrutar de su espectacular interior (interior que, de hecho, el primero de los arquitectos ponentes reconoció también como espectacular o algo similar) con la libertad de cualquier otra iglesia. Hace tiempo me di cuenta, y desde entonces lo he dicho muchas veces, que lo más bonito de Pamplona es el interior de sus iglesias, y esta no es una excepción. 

Alternativamente, debería al menos abrirse siempre el monumento de forma habitual y con amplios horarios, como un espacio histórico o museístico más (como, por ejemplo, es el caso del Palacio Real de Pamplona, ahora Archivo Real y General de Navarra, con salas de exposiciones), con algunos paneles explicativos neutros, para que la gente pudiera contemplarlo libremente en su totalidad tal y como es, sin modificación alguna, y que cada cual sacara sus propias valoraciones como adultos informados. O incluso no sé si decir que se podrían dejar los carteles adoctrinadores tan del gusto del Ayuntamiento actual, en el peor de los casos, pero permitiéndonos disfrutarlo en su integridad y nos ahorraría los graves daños en el patrimonio y el gasto público que supondría su modificación.

Posiblemente, las alternativas que propongo, más allá de la mera conservación del monumento y su entorno como hasta ahora, sean por el momento inviables por el eventual boicot y vandalismo de ciertos grupos de presión transmitidos a la sociedad, y mucho más inviable aun en el caso de la resacralización debido además a una posible falta amplia de apoyo entre la gente. Pero no deja de ser lamentable que, por ejemplo, yo no conociera su espectacular interior, y por fotos de prensa o internet, hasta que empezara a coger fuerza toda la polémica respecto de sus exhumaciones (por no decir profanaciones) y de los intentos de modificarlo; y que nunca lo hubiera visitado por dentro, habiendo pasado por delante muchos cientos de veces, hasta finalmente ir sin otro quehacer a verlo aprovechando precisamente una exposición de proyectos que hubo con propuestas para destruirlo en mayor o menor medida, y dentro de los horarios y fechas en que se pudo, asombrándome entonces ante la belleza que descubrí, oculta toda mi vida frente a mis ojos.

He visitado el monumento por dentro, durante el acto reseñado en éste artículo. Por muchos años hemos estado los pamplonicas y navarros (y demás españoles y otros visitantes) privados de disfrutar del interior de este monumento; pues no ha sido hasta los últimos tiempos, para bien o para mal, con los ataques que está sufriendo, al igual que con los que está sufriendo el Valle de los Caídos de Madrid, que también desconocía en gran medida y que visité hace unos años informado y alertado por sus exhumaciones y ataques que ha ido recibiendo, cuando muchos de las generaciones posteriores al Franquismo hemos conocido realmente estos conjuntos arquitectónicos, respecto a los cuales vivíamos ignorantes, más centrados en los problemas reales de nuestro presente y con los viejos odios cada vez más olvidados o desconocidos, aunque también posiblemente cada vez más ignorantes de nuestra historia, geografía y otros muchos temas (además de con cada vez mayor número y proporción de foráneos).

De cualquier forma, a todo aquel que quiera conocer en detalle nuestro monumento de Pamplona, le recomiendo sobre todo entrar en su nave principal, si puede; también leer el «Informe-llamada a los navarros y el resto de españoles. Año 2015», el blog Amigos del monumento de “Navarra a sus muertos en la Cruzada”, disponible libremente en internet en formato de PDF y de entrada web, así como otras informaciones e imágenes relativas al monumento. Cuando lo lean, apreciarán mejor su gran valor.

* * *


Por concluir, quiero hacer una llamada de atención a la sociedad navarra y a la Iglesia, tanto al pueblo «fiel» como a sus pastores, por su aparente casi total inacción en defender esta pieza tan señalada de su patrimonio histórico; máxime cuando hay un arzobispado que cedió el monumento al Ayuntamiento en 1997 pero sólo con unas rigurosas condiciones que creo no se están cumpliendo. A los arzobispos de los últimos tiempos seguramente les faltara mucho del apoyo necesario para enfrentarse solos al Mundo con este tema. Y ya ni hablemos, por tanto, de la inacción en luchar por recuperar su culto y extender la verdadera Fe más y más en esta y en todas las tierras. Parece que estuviéramos lejos del tiempo de los santos mártires o confesores y otros héroes, y hasta pareciera que la sociedad e Iglesia pamplonica actual de este mundo fuera cada vez más un cascarón vacío, indiferenciado de lo demás y descoordinado. Una de las principales causas de esto en lo tocante directamente a la Iglesia sospecho fuertemente cuál es o cuándo se originó (en los años 1960), aunque sería excesivo entrar mucho más en ese tema en este ya de por sí muy extenso artículo. Sólo añadir, por último, que, si probablemente podría considerarse triste la aconfesionalidad actual del Estado, lo que desde luego es muy a lamentar es la aconfesionalidad de la Iglesia.

Un saludo en Cristo Jesús, ¡y todo el mundo a conocer y defender al monumento, o que Dios nos lo reclame!

Firmado: Un pamplonica.


Fotos 3, 4 y 5: JFG2026

domingo, 24 de mayo de 2026

HOY 25 de mayo: "ABORTO NO. Dios ama al embrión" en Pamplona

  Agenda

CONCENTRACIÓN-DENUNCIA
 
Lunes 25 de mayo de 2026,
 
con la pancarta
 
"ABORTO NO. Dios ama al embrión"
 
Plaza del Baluarte
(junto al monumento a las víctimas del terrorismo)
Pamplona
a las 8 de la tarde (media hora).
 

Testimonio público y rezo del Santo Rosario.

Hay que estar presentes este día 25.

Las presencias son necesarias. No nos salvaremos con WhatsApp y marcando distancias.

Desde luego, no podemos callar, junto al Parlamento de Navarra,
por este genocidio silencioso. ¿Pero qué se creen que son?
 
Vocalía de Actos Navarra
25-05-2026
 Comunión Tradicionalista Carlista
 

sábado, 23 de mayo de 2026

Javier Urcelay como historiador y museólogo

 Agenda

Hemos disfrutado mucho en la exposición - charla de don Javier Urcelay Alonso, fundador del Museo Carlista de Madrid (El Escorial) y autor de 18 libros de historia y pensamiento. El aco ha sido en el pabellón de Libros con historia de Urroz-villa (Navarra). 

Biólogo y gestor de una empresa multinacional, y de un temperamento naturalmente riguroso, en cuanto historiador y coleccionista se muestra disciplinado y meticuloso, selectivo, amigo del dato, con el sentido del saber contar, nada aburrido, y buscando siempre una amplia audiencia. Carece de los tics de escuela y de una vana  erudición. 

El largo y esmerado cultivo de sus aficiones museísticas durante treinta y cinco años, que ha dado origen al museo más pedagógico del Carlismo de España situado en El Escorial, se vincula a su ejercicio como historiador, al viajero que disfruta con placidez de la huella del hombre -los carlistas- en el paisaje, a su capacidad de recoger retazos de vidas harto olvidadas, lo que discurre en paralelo a una sincera búsqueda de la verdad externa e interna de los protagonistas del pasado histórico. Hubiéramos seguido escuchándole en su extensa y vivida disertación si no es porque el tiempo se echaba encima.

Para hacer historia, lo de menos son las ideas previas y personales del autor, y lo más importante es el dato, las fuentes, disfrutar en la búsqueda de las huellas humanas fijas en el paisaje por recóndito que sea, cultivar cada objeto y documento como imagen y realidad que habla por sí sola, y saber para quién y para qué se escribe y expone. 

Conocedor del Maestrazgo y de la vida del general Cabrera como nadie, Javier Urcelay se pregunta por el impulso creativo innato en las obras del hombre, que desde luego sobrepasa la influencia economicista -algo que la historiografía marxista no comprende porque no lo quiere admitir-. Se pregunta por la dimensión de la necesidad humana del arraigo, por el diálogo y reciprocidad entre las obras del hombre y su entorno de pertenencia, y cómo cada persona se expresa en sus propias coordenadas espaciotemporales sin caer por ello en el historicismo. 

Comprender y transmitir el pasado conectándolo con el presente, le ha hecho recorrer miles de kilómetros por caminos y veredas, abrir archivos, salvar objetos, abordar temas desconocidos como el de reinas, escritores, y pintores carlistas,  muchos de ellos escondidos u olvidados.

En su amenísima exposición, que ha sido biográfica, ha hecho desfilar y ubicado sus trabajos e investigaciones en las distintas etapas de su vida. Cuando explicaba el origen y naturaleza de su obra escrita y museística, aparecería y reaparecería el humanista, la persona preocupada por salvaguardar el tradicionalismo o Carlismo, la advertencia de las actuales manipulaciones de la historia, la preocupación por el paso del tiempo, la fugacidad y sentido de la propia vida.

Así pues, don Javier Urcelay no sólo ha hablado de los temas recogidos en sus libros, sino también de sus motivaciones personales, su metodología que puede dar ideas a otros, cuál cree que es el sentido de su obra histórica y la utilidad de crear  un interesantísimo museo del Carlismo, entendiendo todo ello como caballero español, filósofo cristiano y hombre de profunda fe religiosa que es. Muchas gracias, Javier.




José Fermín Garralda





jueves, 21 de mayo de 2026

Testimonio y aprendizaje: en el 40 aniversario del Congreso de la Unión de los carlistas en 1986

 Agenda

Hoy, viernes, 22 de mayo de 2026, a las 19:00 horas:


El Círculo Carlista Navarro Villoslada  de Pamplona ofrece el testimonio de un afiliado que estuvo presente y participó activamente en el Congreso de El Escorial de 1986, cuando se reconstituyó la Comunión Tradicionalista Carlista.  

Nuestro testigo tenía 27 años en 1986, desde esa fecha fue consejero de la Comunión, y le acompaña un archivo de lo que ocurrió en esas fechas hasta la actualidad.

Tras 40 años de andadura con muchas más luces que sombras, es momento de hacer memoria sobre cómo se hacen las grandes cosas. Que el éxito de 1986 sirva nuevamente de ejemplo para el nuevo despertar político.

El salón anfitrión que tan amablemente se cede para esta charla, es de la Unión Seglar San Francisco Javier de Navarra, calle Doctor Huarte nº 6 - 1º izda. (próxima a la Plaza de la Cruz, junto al colegio Vedruna).

Organización de Actos 
CTC de Navarra