Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

jueves, 2 de abril de 2026

El nuevo bolchevismo y la nueva violencia política comunista

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Este 27 de marzo se ha celebrado en Pamplona la presentación del reciente libro de Fernando José Vaquero Oroquieta, titulado Bolcheviques. De ETA a movimiento socialista: el rearme del comunismo, Pamplona, Ed. Pompaelo, 2025, 343 pp.
 
El acto ha sido en el local de Unión Seglar San Francisco Javier de Navarra, quien ha prestado generosamente su salón en pro de la cultura y defensa de una sociedad en paz y concordia -que no por ello pacifista ni dormida-.
 
En esta ocasión y por el tema tratado, recordamos a don Carlos Etayo Elizondo, marino y carlista de la CTC de Navarra, que fue miembro activo de dicha Unión Seglar, y que tanto investigó y escribió sobre la revolución marxista y el comunismo. Sus artículos de prensa en El Pensamiento Navarro y luego Siempre P'alante, en hojas volanderas y sus folletos, son abundantísimos. El y otros dieron la voz. Hemos visto que tuvieron razón. Y hoy el marxismo amoral ha triunfado con el aborregamiento de toda la sociedad -incluidos sus propios seguidores-, para volverse ahora a los primeros planteamientos comunistas de acción, enfrentamiento y Revolución descarnada y total, no sólo Revolución psicológica y del adormecimiento, que ha ganado con la complicidad de los liberales conservadores de todo pelaje.

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Vayamos al libro presentado por éste conocido estudioso de tales temas, que son complejos e ignorados. Ha sido un privilegio escucharle. Vaquero Oroquieta, como el mismo libro, hizo un análisis detallado sobre el actual rebrote, muy relevante e inesperado, de ciertos movimientos minoritarios comunistas en España, de naturaleza internacionalista y ortodoxa, como nuevos bolcheviques, que movilizan principalmente a jóvenes. Su exposición tuvo un talante objetivo, como todos sus numerosos  libros.
 
Estos movimientos juveniles se distancian rotundamente de los partidos políticos actuales aunque se hubiesen  inspirado en el marxismo. Según los nuevos bolcheviques, tales partidos se han aburguesado, incluso cuando se hacen nacionalistas. El nacionalismo es, para el marxismo, un vicio burgués; otra cosa es que lo utilicen tácticamente como forma de lucha y conquista del poder. No en vano -añado- el centralista Stalin fue ministro de las nacionalidades.
 
Según el autor, estos movimientos incipientes, aparentemente aislados entre sí, se localizan en diferentes comunidades autónomas españolas, y suponen una ruptura generacional con la socialdemocracia, el revisionismo y los partidos políticos actuales. Dicha crítica y ruptura no significa que tales movimientos se marchen de estos últimos partidos, sino que se aprovechen de ellos, generando una quiebra interna en Sumar, Podemos, el conglomerado Bildu etc., con el objeto de dar forma al futuro partido comunista europeo, quizás añorando la III Internacional. Se están preparando para lo que creen va a venir o bien -añado- para hacer juego en las nuevas circunstancias de una nueva derecha liberal.
 
Además de rechazar lo que llaman aburguesamiento de los sectores de origen marxista, estos movimientos incipientes pretenden responder a la actual crisis social y económica, y al pasotismo y decadencia generalizada  que impide cualquier movilización.
 
El gran capitalismo transnacional, que está arruinando las sociedades para su mejor y definitivo control, pudiera ser reprobado por una sociedad conversa con un corazón nuevo, que es por lo que trabaja el catolicismo de veras. Pero también pudiera serlo -aunque en falso- por el mito revolucionario que se quiere hacer renacer, que tantísimo daño y destrucción ha causado en la historia contemporánea. En realidad, este mito nos retrotraerá a los orígenes radicales o bolcheviques de los males, de los que el Liberalismo y Socialismo "revisionista" son tan responsables.
 
Esta nueva fuerza juvenil está conmocionando la escena comunista-revolucionaria en España. Es disciplinada, está organizada, es muy activa y hasta sacrificada. Se expresa en Ikasle Abertzaleak, Gazte Koordinadora Sozialista, las mujeres socialistas de Itaia, el Consejo Socialista de Euskal Herria, la Organització Juvenil Socialista, la Coordinadora Juvenil Socialista, la Coordinadora da Mocidade Socialista etc. Aunque rechazan el revisionismo aburguesado de la socialdemocracia, quizás la terminología no es en castellano, para así mantenerse dentro del bloque de la izquierda nacional-separatista desde donde corregir el rumbo de ésta. Los nuevos bolcheviques están detrás de muchas iniciativas que parecen ser de otros, pero ellos las dirigen desde dentro. Otras veces son actuaciones sólo suyas, y siguen los mismos patrones y estética no al uso.
 
(A esto añadiré que Santiago Arellano nos decía siendo jóvenes que del nacionalismo separatista sólo quedará a la larga la banderita y el tamboril, una vez utilizado a fondo por el marxismo. Ahora, este nuevo movimiento se muestra sobre todo internacionalista, después que el nacionalismo separatista ha desguazado España.
 
Según el ponente, su libro es una guía sobre la actual resurgir de la extrema izquierda (tendencias, siglas, personajes...), ofrece los objetivos estratégicos de las nuevas organizaciones -de naturaleza vertical y central-, y recoge sus documentos programáticos y líneas de acción.
 
Vaquero Oroquieta fue muy aplaudido por su conocimiento de un tema tan complejo con éste, y por la claridad y precisión de su exposición. El turno de preguntas resultó muy animado. Al final, los asistentes pudieron adquirir el nuevo libro del autor, experto en todos estos temas.
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Como comentario personal de quien esto reseña, es comprensible que los sectores radicales, rígidos u ortodoxos, que buscan retomar e impulsar la lucha de clases, el conflicto social, y a quienes la paz social y del mundo no es objetivo a perseguir, estén sociológicamente formados por jóvenes, quizás porque el marxismo actúa como una "nueva religión atea", aparenta llenar la vida del joven con un mesianismo irrealizable, y estimula el amoralismo. Es una pena que la juventud no haya aprendido y tropiece en la misma piedra; más, ¿ quién le ha enseñado ?
 
Este falso mesianismo es heredero lógico del Liberalismo y el marxismo anterior, porque ambos han traído la mayor inmoralidad imaginable (que genera amoralismo), unos enormes problemas sociales, el descreimiento religioso, los desequilibrios psicológicos de una sociedad enferma, y la ruina económica general salvo de las oligarquías económicas y políticas que manejan peones ad hoc etc.
 
Tales jóvenes mesiánicos se han equivocado de camino, porque vuelven al origen de los males provocados por los que les precedieron. También cuando abrazan el materialismo dialéctico e histórico, mantienen la amoralidad social, parten de un ateísmo práctico y militante esclavizador, y se alejan del encuentro personal con Dios en su paternidad inagotable. ¿Será porque el marxismo presenta grandes ideales aunque irrealizables, porque sustancia el amoralismo, y sustituye a Dios por una ideología convertida de nuevo en ídolo con pies de barro ? A todas luces este nuevo bolchevismo no soluciona los problemas, sino que los encona, cae en un dogmatismo que reacciona  equivocadamente contra el relativismo, y mantiene el amoralismo hoy reinante.
 

Así -repetimos-, más que abrirse a la única solución que es el encuentro personal con Cristo, la  juventud sigue el fácil y cautivador mito revolucionario, que nada ha solucionado y sí enconado, y que ha sumido a países enteros en la esclavitud y la ruina de todo tipo. Ni el Liberalismo es la alternativa para salir del infierno comunista pues de nuevo se suele caer en él si no se pone el verdadero remedio, ni el Socialismo aburguesado ofrece otra cosa que el crecimiento de un Estado arruinado, ni el Socialismo rearmado ideológicamente permite solventar los dos escollos anteriores, ni solucionar los males provocados por ellos, sino volver y revolcarse en el vómito. Es una enorme pena que tales jóvenes luchen por una  situación peor que la primera, y respondan a los enormes problemas con los mismos mitos que los originaron.
 
Está claro que con esta inesperada y relevante reacción juvenil todo se complica, y los males se ahondan. El bolchevismo emergente interpela a una generación, ya mayor, culpable de conducir a la sociedad a un relativismo amoral y a ser la nueva esclava de las oligarquías. Una generación ésta que ha generado el enorme desconcierto de los jóvenes, tan necesitados de una verdadera formación, de interiorización y comunitarismo, y de una apertura a lo trascendente -a Dios y la religión-, en vez del vacío existencial, y consignas y esquemas fáciles que funcionan como una evasión temporal.

Por José Fermín Garralda

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