Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

viernes, 27 de noviembre de 2015

Por la paz, cierre de la exposición blasfema

OPINIÓN

EL RESPETO, FUNDAMENTAL PARA LA PAZ. 
El respeto como bien y fundamento irrenunciable.

Pedimos respeto.
Recordemos lo que se dijo ayer en la concentración realizada en la plaza consistorial de Pamplona a las 7 de la tarde. Lo recordamos y comentamos (con permiso).
A algunos les molesta que se pida, que se exija respeto. Pues bien: no tendrán más remedio que aguantarse.
Les molesta que muchos católicos hayan salido a la calle a reclamar sus derechos. A reclamar respeto. Les molesta que la calle no sea sólo de ellos. Les molesta que los católicos no quieran ser ciudadanos de segunda o tercera clase, y que se resistan a ser machacados por los que esconden las profanaciones sacrílegas, insultos, revanchismo y su violencia habitual bajo en bello nombre de una libertad que en ellos ya suena a una cantinela más que falsa.
Cruces en Pamplona llamando a las puertas
del  Ayuntamiento. Foto:JFG2015
Los que se molestan porque los católicos pamploneses salgan a la plaza consistorial y la llenen, es que no quieren las libertades y la democracia para otros. Son tan negativos que sólo les place estar a la contra de todo lo que no sea ellos mismos. No; no cacareen que aman la libertad y la democracia, porque no saben qué es el respeto y las libertades ajenas.
Ellos hasta tenían que haber estado con nosotros en la plaza. Pero no, se molestan y cabrean porque muchos cientos de pamploneses se manifestaron delante de su Ayuntamiento exigiendo respeto, exigiendo responsabilidades por la profanación sacrílega de una exposición pública, exigiéndolas a la concejala de cultura (¡oh paradoja!) Maider Beloki y al señor alcalde Joseba Asirón.
Entre los que se molestan, los hay que mienten y difaman a los que se manifestaron ayer por el respeto, las libertades, y el debido uso de los edificios administrados por el Ayuntamiento.
Mienten abiertamente y difaman conscientemente cuando dicen que se gritó “Asirón ejecución”. Así hace “Diario de Noticias”, tan acostumbrado a la prepotencia y las provocaciones. Difama que algo queda. Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, que era la técnica utilizada por el conocido marxista Lenin y por el también conocido nazi Goebbels, que –diremos- eran del mismo pelaje ateo, antiteo y totalitario. Claro es que ambos  crearon sus propios ídolos, e ídolos voraces.
Llamamos voraz a lo antirreligiosa y totalitaria, antidivina e incívica, abusiva y cutre que es la profanación sacrílega denunciada, realizada además en una exposición pública y en un edificio público municipal como es el monumento de Navarra.
La hipocresía de este Ayuntamiento cuando se engalana para las Navidades.
Quizás quieran celebrar paganamente la nieve aunque sin nevar hoy seguramente tampoco vaya a nevar.
Foto:JFG2015

Deben respetarse los usos del edificio Navarra a sus muertos en la Cruzada según la cesión del mismo al Ayuntamiento en 1997-1998. Si les “pica”, que sepan que “no hay cosa más rica que arrascarse donde pica”, aunque aquí lo que se ventila es otra cosa. 
Pero mucho más todavía deben respetarse las personas. Esto son palabras mayores. Debe respetarse a los católicos en y por la religión que profesan. 
Y, sobre todo, debe respetarse al mismo Dios por ser Él quien es. Si han profanado sacrílegamente la Sagrada Eucaristía, a Jesucristo rey del universo en la pequeñez de lo sencillo y escondido, ¿profanarán también el Nacimiento de Cristo estas Navidades? No me extraña que toleren y apoyen la profanación quienes ya antes han profanado al mismo hombre, los abortistas que profanan al niño escondido y aún no nacido, quienes profanan a la mujer, la familia, las costumbres de los jóvenes y un largo etc. por no hablar del terrorismo. Pero, claro, hay algunos que no saben qué es el respeto ajeno, mientras quieren imponer a todos su propio planteamiento subjetivista y, al final, su personal gustirrinín.
“Asirón, dimisión”, “Asirón, retira, cierra exposición”: esto ya suena distinto, es otra cosa. Esto es lo que se gritó, se clamó, y está avalado por cien mil firmas.
No, no se entera quien no quiere enterarse.
No diremos más (por hoy). 
Por la paz, cierren la exposición blasfema.
Errespetua!
Respeto por Navarra

R. de A.

Pamplona/Iruña 27-XI-2015

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