Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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domingo, 18 de septiembre de 2016

El TIMO del CARTEL para una dramatización sobre 1835

AGENDA


Dramatización y recreación histórica, 1835
Preguntemos sobre un CARTEL

Nos preguntamos varias cosas:
PRIMERO. ¿A qué hablar tanto del pasado -en este caso los carlistas- si durante décadas y décadas se prescindió de las lecciones de la vida, del heroísmo y sacrificio de tantísimos antepasados, si los libros de texto escolares dicen mentiras sobre el Carlismo, y si ahora hay una crisis tremenda que nos exige potenciar el presente para preparar el futuro
¿Sólo por turismo? 
¿Para decir qué brutos y piratillas eran los carlistas? ¿Para utilizarlos, ya que el reverso del cartel está todo en vascuence -pero batúa y no del bueno-? ¿Para decir que la violencia de ETA en tiempos de nuestra Democracia ha sido una constante como violencia -aunque lógicamente no como ETA-?
¿Por qué no ponen la bandera Generalísima, u otras con los colores nacionales...?
De vergüenza.


Detalle central del cartel. OJO con las "banderas" y con identificar Carlismo y violencia.
Insista que algo queda. 

SEGUNDO. Fijémonos en las BANDERAS y ACLAREMOS:
En la Primera Guerra, que es lo que se pretende recrear aquí, la bandera negra con la calavera la usó Ramón Cabrera, el "Trigre del maestrazgo", allá en Morella (Levante), pero no con las tibias cruzada ni con ese lema. Error garrafal por su parte.

Más: han copiado la bandera que Tuduri puso al guipuzcoano cura Santa Cruz en la Tercera guerra, que tampoco se ajustaba a la verdad. Un timo.


TERCERO.
¿A qué viene tanta dramatización sobre el tema del Carlismo? Aquí y allá, Lácar... Estella...
¿Por qué no son los agentes de la guerra los revolucionarios liberales del golpe de mano de la Granja, de los chanchullos de 1833, de la desamortización contra la iglesia y los pobres, de la matanza de frailes, de la septembrina, de la pérdida de la unidad católica conforme a la unidad de la sociedad española en 1869, de las trampas electorales...? Guerras carlistas, sí, pero también y por el mismo motivo guerras liberales. 
Si los carlistas -hombres de todas las clases sociales y muchos del pueblo llano- tomaron las Armas en pie de guerra en legítima defensa, los liberales fueran amigos de tomarlas también, de revoluciones,de trampas electorales, de pronunciamientos militares... (Luego les imitará los socialistas, los nacionalistas separatistas, los anarquistas etc.)

CUARTO.
¿No se dan cuenta que hablando siempre de las guerras así distorsionan el Carlismo? Yo creía que nuestra sociedad estaba cansada de violencia. 
Los carlistas no eran unos tipos raros ni unos piratillas, sino que eran la sociedad tradicional española, viva y activa. Estuvieron casi siempre en pie de paz -hasta que ya no pudieron más-, y tuvieron asociaciones de todo tipo, cooperativas, sindicatos libres, periódicos, escritores, cargos públicos, se presentaron a elecciones municipales, a Cortes y al Senado, ocuparon cargos públicos a pesar de las trampas electorales... mientras reconocían al rey de España en el exilio. 

17 y 18 de septiembre de 2016. Por medios que no falte. 

Ramón de Argonz y de la Urrutia
Pamplona/Iruña 18-IX-2016

Fotos: derechos de autor. Cartel tomado de la avenida Carlos III de Pamplona el día 15 de este mes

miércoles, 30 de abril de 2014

Nuevo libro sobre el Carlismo de ayer en Tierra Estella

CULTURA
ATENCIÓN: nuevo libro de gran interés sobre la Historia de Navarra.
No es fácil que nuestra sociedad agradezca debidamente el enorme esfuerzo y renuncias que supone la iniciativa particular realizada como se dice "por amor al arte" en el ámbito de la cultura, o mejor por amor al saber y vocación de servicio.
Portada y acto de presentación

Nos ha llegado la información siguiente, que completamos.

'Las Guerras Carlistas en Tierra Estella'. Así se titula el libro de divulgación que acaban de publicar como coautores los estelleses Joaquín Ansorena Casaus y José María Ocáriz Basarte
Un prólogo del conocido historiador de la Universidad de Navarra Francisco Javier Caspistegui, introduce 168 páginas que repasan los principales hitos del Carlismo.
La publicación, diseñada y editada desde Calle Mayor Comunicación y Publicidad, está disponible en las librerías con el precio de 12 euros. 
La iniciativa particular de los autores cuenta con la colaboración de los Ayuntamientos de Estella y del Valle de Yerri, y el patrocinio de la Fundación Ignacio Larramendi.

"Tierra Estella ha sido protagonista principal de una historia reciente con la que estamos en deuda: la de las Guerras Carlistas. A pesar de que Estella y Montejurra han estado siempre estrechamente relacionados con esos pasajes, otros lugares como Los Arcos, Arróniz, Viana, Eulate, Mendaza, Arquijas, San Fausto, Artaza, Muez, Nazar, Asarta, Lapoblación, Abárzuza, Arizala, Dicastillo, Eraul, Urbiola, Morentin, Oteiza, Lácar, Arellano, y muchos otros, han pasado desapercibidos como testigo y escenario de los numerosos sucesos acontecidos durante esos largos años de contienda.
Sirva este libro, junto a la escenificación de la batalla de Lácar y la apertura del Museo del Carlismo, además de un buen número de jornadas, conferencias, exposiciones y publicaciones relacionadas, para refrescarnos la curiosidad y despertar la memoria histórica que merecen todas estas localidades y lugares de nuestra comarca."

Si desea más información o realizar un pedido de ejemplares, por favor escriba a guerrascarlistas@callemayor.es

   Creemos que el Carlismo se muestra como un movimiento social renovador y legitimista, conforme al conocido  lema de Dios, Patria, Fueros y Rey, que recogía la vivencia y tradición de Navarra y resto de España, en este caso en la comarca de Tierra Estella. Superando cualquier romanticismo que afectó especialmente a la ideología liberal, el Carlismo era más un clasicismo arraigado en la familia y entorno de pertenencia, que sobrepasaba la limitación temporal subjetiva, que suponía la vivencia universal de la religión católica, y que pretendía dar respuesta a las realidades y problemas de la comunidad concreta con una proyección global. RdeA