Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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jueves, 28 de enero de 2016

Es hora del espabilar. A los "bienpensantes" que nada hacen

OPINIÓN

La era de la vergüenza y la paralización social

Partimos de un hecho: la pancarta mensual de denuncia. El pasado 25 de enero a las ocho de la noche tuvo lugar una concentración silenciosa enfrente del Parlamento de Navarra. Más que el número de gente agrupada, importa la pancarta en la que se lee: "ABORTO NO. Dios ama al embrión.CTC". Pero, claro, toda pancarta debe presentarse con dignidad: si el mensaje es básico y universal no puede haber cuatro gatos –es un decir-.
Estas líneas pretenden CONVENCER de la necesidad de AGRUPARSE alrededor de breves eslóganes y explicaciones al público.
* * *
Lo ocurrido. Cualquiera puede llevar su pancarta en dicha concentración, con el logo de su iniciativa, siempre que mantenga la idea nuclear, marcada por la misma pancarta que durante años se está exhibiendo enfrente del Parlamento de Navarra. 
Han sido muchos los llamados por e mail a concentrarse. (Quizás estamos tan comunicados que el e-mail ya no se lee). Los que no estaban presentes... han sido muy flojos, aunque algunos hayan excusado su presencia por motivos laborales, familiares, de distancia y hasta de salud. Como la vida no es fácil ni sencilla, tenemos que poner una jerarquía, en la que la expresión en la calle en un tema tan importante y social como la defensa de la vida humana, no puede quedar arrinconada de hecho. 
* * *
¿Qué decir a los reacios a salir de sus casas y a confiar todo en la vida privada y las instituciones sociales creadas por ellos?
Tanto el mencionado acto mensual de PROTESTA que se mantiene sin interrupcón durante años, y el cómo se ha llevado a cabo últimamente, sugiere cinco consideraciones relacionadas entre sí. 
Estas consideraciones implican tanto varios principios como ciertas situaciones de hecho, principios y actuaciones vinculadas entre sí y que no sistematizamos por separado porque el propósito de estas líneas no es una clase de filosofía social o política. 
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Primera. Ésta es la única pancarta pro vida -“ABORTO NO. Dios ama al embrión”- que de forma constante ser despliega en las calles de España. Hoy y durante años. No hay otras pancartas ni siquiera intermitentes -aunque sí las haya esporádicas-. 

Segunda. Las personas aburguesadas y comodonas, reacias a sumarse a esta concentración alegando el estrés y las obligaciones de la vida cotidiana, ya no podrán quejarse por lo que vaya a venir en adelante. Las consecuencias derivadas de la actual situación legal y social van a suponer un estallido, iniciado en silencio y que ya comienza a ser tormentoso. 
Tales personas -siento decirlo- están moral y psicológicamente adormecidas, paralizadas y son impotentes y nada recias. ¿La causa de tal calamidad?: al causa es una sistemática y total subordinación a la legalidad liberal. Ocurre que la voluntad de los hombres es hoy el nuevo ÍDOLO: un ídolo sin rostro, sin responsables a la vista, genérico, y un "porque sí" voluntarista.... Se habla de mayorías que ni lo son, y además son muy influenciables y hasta manipulables.  
La legalidad liberal es una legalidad amoral y en apariencia “indiferente” ante Dios y el derecho natural primario. Pero tiene otros defectos muy graves: confunde legalidad y legitimidad, niega el derecho natural como límite del derecho positivo, identifica la "elección" y la "opción" ignorando que sólo la segunda es exigida por la libertad esencial, y de hecho –no podía ser de otra manera- sobre todo favorece a los pícaros, a los agitadores profesionales, y a quienes hacen de la algarabía su costumbre y fuerza. ¿No son estos últimos los que están ganando y modelando una nueva legalidad desde los hechos? ¿No son ellos los que están ganando según las últimas elecciones Forales y nacionales, mientras observamos la forma de gobernar de estos arribistas -y con qué artes- en el poder? 
Importa mucho expresarse en la calle. ¿O es que el ambiente social trabajado día a día no influye en la sociedad? ¿O es que vamos a protestar por los euros y las subvenciones -el cochino dinero-, y no por la aniquilación de vidas humanas que supone el aborto voluntario?
Aterrizemos sobre el caso de la pancarta de PROTESTA del comienzo de este caso ejemplificador. 
La verdadera legalidad excluye metafísicamente la protesta sistemática, mientras que la falsa legalidad tiende –por reflejo de lo anterior- a paralizar la protesta de los buenos. De ahí la importancia que tienen las leyes y las normas legales y de gobierno. Antes, los comodones y quienes se alejaban de la política entregándola a los políticos profesionales (mal llamados franquistas, luego liberales, socialistas, separatistas, ahora hasta pro etarras...), decían que la legalidad y la política eran algo secundario, como si el hombre no fuese sociable por naturaleza y como si la labor del Gobierno se redujese sólo al ámbito administrativo.... Pues bien, es ahora cuando ahora ven lo mucho que se equivocaron sobre esto, aunque ya es tarde. (- Se creían muy listos). En realidad, lo que deseaban era no mancharse ni dividirse en discusiones políticas, no distraer las energías de los suyos en otros temas, hacer su labor individual y social para desde ahí llegar al todo. Sí, fueron tan torpes que ellos abandonaron el todo mientras estimularon su abandono a otros más preocupados por él -y tontos por dejarse engatusar-.
Si la verdadera legalidad (que en cuanto tal se subordina a la moralidad objetiva) excluye la protesta sistemática, se comprende que quienes equivocadamente abstraen la moralidad de la actual legalidad (ayer los “sillonistas”, luego la “democracia cristiana” y similares), y lo hacen por “salirse del mundo”, por creer que la última instancia de la política es la “voluntad popular” per se, por estrategia y táctica… se sientan desanimados a acudir a la concentración ABORTO NO, que es una PROTESTA incisiva, radical y continua. En realidad, acudiendo a una concentración así, protestarían contra ellos mismos, pues otorgan a la legalidad liberal una dignidad y verdad que no tiene ni como principio ni de hecho.
El unionismo de todos los ciudadanos indistintamente bajo la legalidad liberal es una farsa, va contra el bien y la verdad que inicuamente iguala, arrincona a los buenos, da alas a los más que pillos, machaca a los buenicos que arrinconados en su vida privada e individualismo van quedado paralizados,  y al final los más atrevidos  transforman en la legalidad con los hechos haciéndola absolutamente aberrante. 
Todo esto genera impotencia. 
Más. La impotencia individual y grupal generada por el actual sistema político, tan ensalzado y a su vez tan mentiroso, se agudiza con la incongruencia, el supuesto elitismo y el intelectualismo de algunos bienpensantes. 
Porque vivimos en la política de la mentira y en la impotencia, en la división y subdivisión con enfrentamientos constantes –los partidos llevan luchando por el poder hace más de un mes tras las elecciones-, y en la actual tendencia estatista y totalitaria del poder, nuestra sociedad se arruga y paraliza. 

Tercero. Se ha creado un gran vacío social. Hay un excesivo individualismo –una cosa es el individuo pensado y otra el individuo aislado o individualismo teórico-práctico-. 
El individualismo impide y aún prohíbe la paternidad -no la generación-, el tradere, la Patria. Es decir, el individualismo impide la existencia de principios y valores verdaderamente comunes salvo la existencia de los individuos, valores hoy sistemáticamente vulnerados mientras se van inventando nuevas formas para vulnerar los que aún quedan. En Navarra, el derecho público individualista ha intervenido y ha "hecho saltar" el derecho privado (promulgado en el BOE en 1973), y ha suprimido el valor de la casa y la familia. En el individualismo no hay cuerpos intermedios activos e influyentes –independientes y reconocidos como interlocutores y hasta agentes de la política- pues sus funciones han sido absorbidas por la política, la partitocracia, y el estatismo. Además, si por una feliz contradicción los hubiere, simplemente están, no se entienden como parte de un todo social, están lejos de ser tenidos en cuenta por toda la sociedad y no pueden acceder a la política. El individualismo desvertebra la sociedad. En consecuencia, el sufragio es individual y no por instituciones. Se ha olvidado qué es el bien común, que es mucho más que la suma de bienes individuales: es como el ambiente que se genera entre los alumnos además de lo que cada uno de ellos aporta y aprovecha. Este individualismo -siempre que se entienda por él lo que realmente es y no se utilicen caprichosamente los términos- es simultáneo a la soberanía individual, ambos se suponen y retroalimentan, y ambos generan el estatismo fruto inmediato de la llamada soberanía nacional. Este estatismo puede ser mayor o menor según las circunstancias y temperamento de cada país. 
Pues bien, ambas soberanías son una ficción, suponen una hipóstasis del individuo aislado, y suponen un gran engaño que engatusa a cualquiera: ¡decidir un día los destinos de la nación! Pues bien, ¿qué persona es soberana en esta vida?, esto es, en su vida, en su familia y su casa, en su trabajo. En efecto, la persona tiene una configuración, es un ser en sí y ad alium, goza de relaciones necesarias y hasta anteriores a la voluntad, y básicamente su naturaleza abierta es para el servicio y el olvido de sí mismo… Más, ¿por qué la soberanía nacional de Rousseau recibe la voluntad y derechos individuales para devolvérselos pero matizados por dicha voluntad general, hasta el punto de poder anular los derechos fundamentales de la persona? Así, soberanía contra soberanía. Por no hablar de cómo se engaña con la información, los medios de comunicación, los programas electorales, la compra de votos, el amiguismo y un largo etc. (Nos salimos del tema).  
Desde el individualismo y el estatismo, los lazos comunitarios y hasta los lazos sociales, quedan arruinados. Ambos -seré breve- han paralizado a los llamados buenos que si ya se sentían impotentes, ahora se refugian en focalizar su actividad en los ámbitos familiares y sociales, como si estos estuviesen reñidos con la buena política y como si la participación social fuese lo único posible. 

Cuarto. Si el vacío social es un imposible, el vacío político también lo es: lo que Vd. no aporte al ámbito político lo aportará otro. 
El vacío social y político producido por el individualismo y el estatismo, se puede pretender cubrir de dos maneras.
Primera. Los hay que quieren preservar lo propio y las sanas instituciones sociales que aún quedan mediante una paulatina negociación social y un previo entreguismo sociopolítico . Este toma y daca es totalmente ajeno a la política. Tales personas podrían desear el modelo de los EEUU e Inglaterra donde los derechos individuales están más a salvo que en el ámbito europeo continental. Sin embargo,  no pueden ignorar que el modelo anglosajón tiene unas felices incongruencias, con las cuales no se puede fundar nada y menos de una forma duradera en el continente. Incluso en el mundo anglosajón tomado como modelo, tales incongruencias no evitarán una lenta disolución, frenada por los intereses económicos, una tecnocracia estructural y constitutiva, y un liderazgo mundial ya presente ya pasado. 
Segunda. En otros, el vacío social se querrá cubrir un nuevo colectivismo presentado en falso para huir de la globalización y del gran capitalismo sin rostro. Dicho colectivismo será absorbente y plano, totalitario, y no penetrante o liberador como la religión cristiana. Es más, supondrá una obediencia impulsiva y ciega, utópica. La nueva masificación neo jacobina se convertirá en EMBLEMA y PASIÓN como vía de escape a la soledad del individuo y la opresión de otros individuos, y sustituirá a la sociedad organizada, al ideal del bien común, a un principio y vertebración espiritual –en España configurado por la religión católica-, social y hasta nacional en su sentido más lato ("nacido en"). La nueva colectividad se formará con la argamasa de la manipulación de las palabras y la supuesta valentía de llamar héroe al esclavo. Y así todos contentos. 
Hablamos de un nuevo poder estatista (la soberanía nacional) y totalitario (que cubre el vacío social y político dejado por dicha soberanía) sin Dios y contra Dios, sin el hombre y contra el hombre. 
* * *

España anestesiada por la “voluntad mayoritaria” aunque machaque al embrión.
Hay que desvelar el error y la hipocresía de los nuevos ÍDOLOS. El ídolo principal es el mito del hombre básicamente autónomo, cerrado en sí mismo, y contrario a cualquier tipo de autoridad (Thomas Molnar), que lógicamente desconoce qué sea ésta. 
Un individuo que utiliza a los demás estableciendo acuerdos mutuos, y que si sale de sí no es como exigencia propia sino en el ejercicio de cierto altruismo o compasión, mucho más como una gracia que como una obligación propia. Vinculado a ello se encuentra el MITO de la voluntad mayoritaria sin límite alguno, y la creación de un "ser colectivo" (fruto de la soberanía nacional), magnificado, hipostasiado, absoluto (más que los reyes absolutistas), que dinamice y sea el centro de la persona y sus creaciones con la intensidad de quien es absorbido por él. 
"Ser colectivo" que hoy puede ser, con mayor o menor acierto, la clase (burguesa y/o proletaria), la nación (la lengua), la ecología (la naturaleza contra el hombre), el Estado (estatismo), la administración pública, la ley civil (legalismo yankee), el celo por el poder único y centralizado de la ley positiva, la separación entre Ley y Derecho, la tecnocracia (Vallet de Goytisolo), el humanitarismo (necesariamente sentimental y no por "obligación" o constitución interna del hombre) y hasta la suma de individuos aislados en sus realizaciones. Este "ser colectivo" tenderá a ser ilimitado, aunque quizás exista una feliz contradicción o incoherencia cuando la economía o el celo por el individuo se sitúe como principal valor en el mundo yankee, o bien sean la grandeza del pasado común y la figura decorativa de la monarquía en el ámbito inglés. 
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Así pues, YA ES HORA DE ESPABILAR y de decir EN LA CALLE, en las plazas y los espacios públicos, lo que se piensa, cómo se es y mostrar cómo se vive. Ya es hora de poner en entredicho las causas y no sólo las consecuencias. No pongamos tronos a las premisas y cadalsos a las consecuencias de aquellas. Ya es hora de unirse con pancartas –de fácil exposición, cómodo traslado físico, y breve y cautivador mensaje- que expresen la realidad de las cosas, que venga a expresar de una u otra manera que allá donde muere Dios en la conciencia del hombre se sigue la muerte del hombre imagen de Dios. El NADA SIN DIOS es constitutivo de la persona y por ello de la comunidad humana.
Creo que nuestra generación va a ser juzgada duramente por sus hijos. En nuestra mano está que dicho juicio sea benévolo: se trata de ser VERDADERO, como consecuencia y unido a ellos de ser COHERENTE, de salir de uno mismo, de mostrar la realidad de las cosas y la necesidad de un bien común, y de reconocer de una vez que somos sociables por naturaleza. ¿O no nos necesitamos mutuamente?
Ya avisó el carlista don Álvaro D’Ors hacia la década de los ochenta que, tarde o temprano, iba a llegar una reacción social frente a la disgregación (social y de las naciones), al egoísmo antisocial (el individualismo más o menos radical), al materialismo (capitalista o socialista, todos economicistas)… Si no la dirigen los que se saben redimidos, los bienpensantes y la gente de rectas costumbres, la dirigirán quienes, aún sin quererlo, parten de los mismos principios que provocaron la crisis: tales como la ultraderecha nacionalista en Francia y el neo comunismo igualitario en España. ¿No están los españoles totalmente desorientados hoy? ¿No son los programas electorales un total vacío y una huída hacia adelante y en mal plan? ¿No han salido nuevos líderes radicales (Podemos) o conservadores (Ciudadanos) que pretenden cubrir los vacíos provocados por el liberalismo (UCD, PP) y la socialdemocracia –de origen y corte marxista demodé- (PSOE)?
José Fermín de Musquilda
Pamplona 30-I-2016 
(corregida)

miércoles, 13 de mayo de 2015

FALSA SOLUCIÓN Y TROPEZAR EN LA MISMA PIEDRA

OPINIÓN


ANTE LA CAÍDA "DE TOBOGÁN", ALGO DEBE CAMBIAR EN LA FORMA DE HACER POLÍTICA.
Deseos nobles y necesidades desviadas al favor del sistema.
Una falsa solución que pervierte el verdadero camino.

UNA PRUEBA de que la sociedad como tal, al margen de partidos, puede y debe participar activamente en política, incluso en el período electoral, es la actual y repentina movilización social en materia política sin siglas partitocráticas. 

En el ámbito de la izquierda esto siempre ha sido habitual, fuera o dentro de los períodos electorales. Es la movilización social. 

Ahora, cuando UPN, PP y PSOE, ven las "orejas al lobo", y comprenden el abandono que han hecho de la sociedad que les ha mantenido artificialmente, resulta que APARECEN ORGANIZACIONES SOCIALES O CÍVICAS como medios mediáticos de difusión y hasta -quién sabe- de presión, que actúan incluso en pleno período electoral.

¿No significa esto que el sistema partitocrático se desmiente a sí mismo?


Concretemos. Así ocurre con organizaciones -por otra parte beneméritas- como Think Tank Civismo, que bajo el título 'Desde la libertad y la sociedad civil: Los populismos en la encrucijada',  ha organizado un encuentro en el teatro Gayarre, invitando nada más y nada menos que al escritor peruano Mario Vargas Llosa y al periodista Carlos Herrera. El objetivo era desvelar las limitaciones, insuficiencias y peligros de los nacionalismos y los populismos. Es decir, el objeto intermedio sería unir a UPN-PP-PSOE dejando fuera a los populistas (creo que no llegan
a eso) Ciudadanos y Podemos, y crear un nuevo bipartidismo. 

Según la prensa, Vargas Llosa elogió la Transición española, que trajo "grandes beneficios y sirvió de ejemplo para otros países" Dice que el resultado de las elecciones dependerá de la participación y advierte del "peligro" que supone "el desencanto con la política". Por su parte, Carlos Herrera advirtió del riesgo que supone que tras las elecciones forales "quede un Parlamento tan sumamente fragmentado que en lugar de ser una rica expresión de la diversidad, se parezca a una tribu ingobernable".

Por un lado UPN, PP y PSOE (faltaría el partitocrático Vox que no se presenta a las elecciones al menos por debilidad) y por otro la sopa de letras nacional-separatista y populista. 

Nuestra crítica a este planteamiento de 
movilización social en materia política sin siglas partitocráticas es la siguiente:

1º Esta forma de hacer pone de manifiesto que la partitocracia ha afectado especialmente a la derecha sociológica, la que fue desvertebrada para ser dirigida por Adolfo Suárez en la llamada transición-ruptura, y por Aznar y Rajoy después. 
En la ruptura de 1976-78 se puso a la sociedad española en situación de igualdad a UCD y PSOE y después al PP-PSOE. Para eso, desvertebremos, masifiquemos y modelemos desde el Estado una nueva sociedad. Se desfondó a los españoles de todos los principios, costumbres y valores que les habían configurado como tales y como pueblo.

2º Pone de manifiesto que la partitocracia es la voz política de algo que debe conservar su propia voz, y ese "algo" es la sociedad.

3º Pero Civismo, Societat Civil Catalana, Societat Civil Navarra, crean asociaciones de opinión que mantienen el sistema partitocrático y, sobre todo, se reafirman en la representación individualista e inorgánica, en vez de por instituciones sociales.

Potencian el sistema partitocrático como si eso mejorase la representación social. Esta perversión confunde y aleja más de la verdadera representación social.

Pues miren: la sociedad se compone de intereses reales en el desarrollo expreso de la vida social. En intereses del hombre en relación, y de las instituciones que crea. 

Pongamos un ejemplo. Los problemas de los médicos lo solucionarán los médicos en lo que a ellos competa, y ente ellos y el gobernante que les reconozca y reúna. Los médicos ya estarían unidos previamente en su Colegio profesional. Ese gobernante podría ser de hecho un Parlamento -yo creo que debiera de ser una persona o grupos reducido de personas), pero la decisión de el gobernante en cuestión  estaría subordinada a tratar con los médicos su problema concreto. Y si el problema afecta a más instituciones asistenciales, lo resolverán con todas estas a la vez. Otra cosa; el ámbito de decisión del gobernante debería de ser mucho más limitado que el actual, precisamente en aplicación del principio de subsidiariedad del más sociedad y menos Estado -o administración pública-. 

Lógicamente, la administración tiene una doble importancia en el caso del problema médico porque, por una parte, el poder civil debe ejercer alguna regulación, lo que justifica su intervención normativa, y, por otra, Hospitales de Navarra es un Servicio público, mientras que la Clínica Universitaria y otras son un servicio al público pero de iniciativa social o privada. 

OTRA PRUEBA de que la gente quiere otra forma de hacer política es que los vecinos de los barrios (por ej. la Asocicación de Vecinos del Ensanche el día 14)  llaman a los políticos para que ofrezcan su soluciones a los problemas concretos que se les presentan. La mesa redonda en el instituto Plaza de la Cruz estuvo muy bien preparada y duró más de dos horas, aunque hubo poco público.

Da la casualidad que el entrevistador de la sesión del 14 de mayo en el Instituto (IES) Plaza de la Cruz terminó diciendo: "Están Vd. de acuerdo en muchas cosas. Discutan en privado sobre las que no están... y venga". 

Simplemente, ante el hecho de las elecciones, los vecinos del Ensanche preguntan a los políticos que se presentan (faltaban algunos como Podemos y Ciudadanos, lo que la organización dio a ello una respuesta satisfactoria) sobre cuestiones reales, prácticas y nada utópicas o ideológicas. Lo que no sé es qué hacen los partidos políticos -ideológicos y de un sistema ideológico- tratando sobre cuestiones que no son ideológicas.

El Joven Observador
Pamplona, 14-V-2015



Vista del salón de actos del instituto Plaza de la Cruz, 14-V-2015. Foto:JFG215