Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

martes, 17 de julio de 2018

18 de julio. ¿Por qué lucharon en la guerra de 1936?




1.Razones de 1936 con mandato de Alfonso Carlos I. 
Nos referiremos a los carlistas o requetés, pero salvo las concreciones a la monarquía y el espíritu foral, las razones son extensibles a casi toda la zona nacional. 

Lucharon porque no había más remedio. Les costaba mucho abandonar sus hogares, a sus familias y su trabajo, pero lo hicieron para evitar males horrendos y lograr bienes mayores.

Podían ganar y ganaron con la ayuda de Dios.

No odiaban sino que por amor y obligación salieron a defender sus familias, sus hogares, su pueblo y España entera. "Tirad, pero tirad sin odio", decía el ángel del alcázar".

Mucho se podía escribir sobre ellos y mucho bueno se ha escrito. Por ejemplo, el libro Requetés de recopilación de testimonios y hermosas fotografías escrito por Pablo Larraz y Victor Sierra-Sesúmaga. Por eso no seremos pesados en estas líneas. Lo que sí duele -y mucho- es que se calle la verdad y se propaguen sistemáticamente mentiras sobre ellos, los voluntarios requetés y los sublevados en general. Todos ellos, requetés, falangistas, y soldados, eran el brazo de la España que no se resignaba a morir ni a ser perseguida y eliminada. 

Mucho se escribió también justificando el alzamiento. He ahí la obra de A. de Castro Albarrán o de Ignacio G. Menéndez-Reigada, entre otros muchos. 

La defensa de la religión católica fue el elemento fundamental de todos o casi todos los combatientes, sobre todo si eran voluntarios. Lo realizado durante y por los Gobiernos de la República, por la Constitución de 1931 y las leyes que la desarrollaron, era una pura persecución desde la llamada legalidad. Luego estaban los estallidos violentos de las masas debidamente azuzadas. Lo peor vendrá después. El comunista José Díaz proclamó que la Iglesia debía de ser destruida. Recordemos la sistemática persecución desde comienzos de la guerra, y el exterminio de todo lo católico y a cualquier persona por el mero hecho de ser católica. Recordemos que Stalin envió asesores soviéticos -de los que poco se ha hablado y mucho se ha ocultado-, lo que explica muchas cosas antes y durante la guerra. ¡Qué más da eliminar en masa a la clase burguesa! ¡Ahí la carnicería en Paracuellos del Jarama con Carrillo como uno de los resposables! Y tantas otras cosas que omitimos. Por eso fue una Cuzada, y así lo espresaron los Obispos españoles en su Carta Colectiva que es necesario leer y releer. ¿Es que hoy se lee algo? Sólo se hace caso al primer pinta de TV y al primer manifestante que dice barbaridades. 

Nor Jaungoikoa aña? ¡Quién como Dios!

Junto a la religión católica, defendían la comunidad cívica de España frente al desorden radical, la división interna provocada por la lucha de clases y la aparición de autonomías separatistas, la impunidad de crimen, el camino inexorable hacia la revolución, y hacia el marxismo. Para no pocos, los líderes eran Lenin y Stalin -el amo de Rusia- y había que imitar a Moscú. 




También querían evitar la ruptura de España en pedazos, retrocediendo así a la división congénita de las tribus anteriores a la romanización. Querían una España libre de la influencia, seguidismo y presencia  de Moscú y Stalin. 

España, sí, más ¿qué España? En Navarra querían la España Foral, lo mismo los carlistas o requetés de toda España. Fueros para quienes los tenían y querían recuperarlos, y Fueros para todos. Gobierno propio sobre lo propio o lo que se tiene jurisdicción; burujabetza.


Lejos del estatismo, opuestos a los totalitarismos nacionalistas, enemigos de las revoluciones populares hegelianas de derechas, los carlistas eran monárquicos defensores de la dinastía legítima. Los jóvenes alfonsinos en armas -muchos procedentes de las JAP que se alistaron donde pudieron- no abrían la boca, y  los republicanos sublevados -Mola, Cabanellas etc.- se plegaron a la bandera roja y gualda. 

Es deleznable que se haya mentido tanto y durante tanto tiempo sobre el pronunciamiento militar -que fracasó al fracasar en las ciudades más importantes- prolongado luego alzamiento de 1936, así como sobre la República. Los que se cargaron la República eran los revolucionarios que la utilizaban para hacer la Revolución -anarquistas, socialistas marxistas, comunistas, separatistas-. Los carlistas pactaron con el Ejército de Mola a través de Sanjurjo, poniendo varias condiciones para sumarse a la sublevación; ellos pensaban sublevarse solos pero al final pactaron con los mandos militares que adelantaron la sublevación tras el asesinato de Calvo Sotelo y con el objeto de prevenir el estallido revolucionario que estaba programado para poco después. Todos los sectores políticos, unos y otros, de derechas e izquierdas, y los que no eran una cosa ni otra, se estaban preparando. Las milicias revoucionarias desfilaban por Madrid y otras ciudades en formación y con el puño en alto. 

Hoy día, como ayer, los comunistas y marxistas en general, e incluso los separatistas que les apoyan y dejan hacer, se esconden tras el sillón de la República. Eso explica todo lo que está ocurriendo. Si fascistas, ellos lo son. Incluso hay mucho eusko-nazi. Si revolucionarios, ellos lo son. Son todo menos amantes de España, monárquica o bien republicana. 

Venga aquí uno de los muchos testimonios anónimos. He aquí un caso. Quien se llamaba Aita T. decía que él salió al frente desde Lesaca sólo por Dios Jaungoikoa. Salió en el Tercio de Lesaca, denominación que después se cambió por la de San Fermín, cambio al que él primero se opuso (así lo refleja también Aróstegui en su libro sobre los Combatientes requetés) y luego admitió como el que más. Él no podía fallar a San Fermín. Salió al frente bajo su exclusiva responsabilidad y no por disposición del clero y sus obispos, ni por mandato de aitás. Ya se habían sublevado los carlistas, y él no soportó que los nacionalistas vascos se fuesen con los comunistas. Su tío Demetrio, que era maestro republicano le dijo: "Vas a luchar contra tus hermanos". Su familia era toda ella carlista, emparentada con el general Argonz -marques de la Fidelidad nombrado por Carlos VII justo tras 1876- y estudió interno en los Maristas de Pamplona donde había un hermano marista que era nacionalista. Después estudió sus carreras en las universidades de Zaragoza y Madrid, en un ambiente lejano y hostil. Su padre era "navarro pero que muy navarro",  escritor en dialecto salacenco y promotor de la cultura vasca, de la que él era muy amante y a su vez algo idealista. Sabía, nada más salir al frente de guerra, que estaban seguros de la victoria. Fue herido en el brazo, a la altura del corazón, en el monte Arrate, siendo cabo, cuando un voluntario requeté que estaba a su lado se desplomó de repente víctima del impacto de una granada. Una vez les dijeron que eliminasen a un prisionero (éste era nacionalista) porque no podían llevarlo consigo ni dejarlo libre, y él no quiso (se negó). Se le hacía un nudo al gritar Viva España porque la España que él había visto era la del liberalismo y la República, pero aprendió a gritar al viento "Viva España" con los requetés. Ellos le mostraron el verdadero rostro de España, la España siempre será de sus amores. Éntró en la guerra como requeté y salió como carlista. Su primo Jaime Garralda e Iribarren, carlista -no llegó a ejercer de cabo de requetés- y ayudante de Víctor Pradera, fue asesinado a los 21 años de edad por la "canalla marxista" ("El Pensamiento Navarro",11-X-1036) en San Sebastián el 23-VII-1936. No está mencionado en las lápidas -torpemente tapadas- del Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, porque aquí tan sólo están los nombres de los navarros muertos en el frente. 

Los que se alzaron en Armas, con mucha más razón y más "estilo" que los zapatistas, que los partisanos, y que los sublevados en Cataluña y Asturias contra el Gobierno legítimo de la República en 1934, querían una sociedad y una España vivible, muchísimo mejor que la de aquella leyes que les excluían y condenaban, una comunidad de hombres libres en vivo contraste con la ruina, la miseria, el dolor y la pérdida de libertades fundamentales que les esperaba de seguir todo como empezó en febrero de 1936. 

2.Conexión con la Tercera guerra carlista con mandato de Carlos VII. En la guerra de 1936 estuvieron codo con codo las tres generaciones: el muchacho, el padre y el abuelo, esto es, mutil, aitá y aitaborce. Para los carlistas los principios eran los mismos: Dios, Patria, Fueros y Rey tradicional -ni constitucional ni absoluto-. 


Los carlistas se preparaban para hacer frente al Desastre. Su raíz era la tradición española, y nada tenían que ver con los movimientos nacionalistas y totalitarios del siglo XX. Su espíritu procedía del de sus mayores y lo expresaban los pocos supervivientes de la guerra de 1872-1876. Los revolucionarios de "derechas" les menospreciaban y apodaban de "románticos". No, no eran románticos sino que tenían padres a los que amar, continuar y prolongar, y no por historicismo sino porque sabían que, además de motivaciones de amor filial, sus padres tenían razón. La Tradición es más un "clasicismo" con alma. 

En el Archivo de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cuz vienen el nombre de doce de ellos así como sus circunstancias. Pasamos a enumerarlos.

Nombre / edad /natural de /provincia /residente / empleo /dónde sirvió / fecha de solicitud de ingreso en la HCVC / firma


  1. DÍAZ DEL RÍO Y LOYOLA, Gaspar, 84, Pamplona, Navarra, Puente la Reina, Carlista Real Cuerpo de Guardias a caballo 1872 y terminó 1876, Puente la Reina 13-IV-1942, Gaspar Díaz del Río
  2. ECHÁVARRI EGUILLOR, Pedro, 88, Bearin, Navarra, Estella, Las filas carlistas, Estella 5-IV-1942, Pedro Echávarri
  3. GORRICHO SAINZ, Román, 85, Lácar, Navarra, Estella, Teniente honorario, Estella 5-III-1941, Román Gorricho
  4. LÓPEZ Y LEZÁUN, Francisco, 84, Miranda de Arga, Navarra, Estella, Las filas carlistas donde era teniente, Estella 5-IV-2942, Fco. López
  5. LORENTE Y ULÍBARRI, Marcelino, 88, Estella, Navarra, Estella, La guerra carlista, Estella 5-IV-1942, Marcelino Lorente y Ulibarri
  6. REMIREZ, Manuel, 80 años, Lodosa, Navarra, casa de misericordia, excombatiente requeté y veterano carlista, sirvió en el Ier BON de Voluntarios navarros, Pamplona 2-IV-1942, P. O. Juan Urra, pbro.
  7. SARRIÉS EXPÓSITO, Natalio, 86, Maternidad-Pamplona, Navarra, Aoiz, Veterano, Don Carlos VII, Aoiz 4-IV-1942, Natalio Sarriés
  8. SEGORBE EXPÓSITO, Tomás, 86, Pamplona, Navarra, Estella, Carlista, Ier BON de Navarra 4ª Cía, Estella 6-IV-1942, Tomás Segorbe
  9. UNCITI Y VIDONDO, Críspulo, 79, Aoiz, Navarra, Aoiz, Requeté, La fábrica de hacer cartuchos de Urdax, Aoiz 5-IV-1942, Críspulo Unciti
  10. UNICITI Y VIDONDO, Félix, 83, Aoiz, Navarra, Aoiz, Requeté, 9º BON de Navarra, Aoiz 5-IV-1942, Félix Unciti
  11. VILLANUEVA CABODEVILLA, José, 86, Ercuaz, Navarra, Pamplona calle San Antón nº 31 (tienda), veterano, Pamplona 25-I-1943, José Villanueva
  12. ZUGASTI ANTÚNEZ, Marcos, 83, Abárzuza, Navarra, Puente la Reina, Carlista, 10º BON de Navarra, 1872 y terminó en 1876, Puente la Reina 10-IV-1942, Marcos Zuasti
Fuente: Archivo de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz



Y nueve imágenes más similares a estas; estas tres con derechos de autor.

Ello no impide sino que ayuda a comprender el choque de los carlistas con la configuración del Régimen posterior, que no es el mismo que salió o pudo salir de la Victoria. Serrano Súñer -el "cuñadísimo"- duró unos pocos días, y el estatismo inicial fue cambiante. Más de un amigo me ha recordado: los carlistas ganásteis la guerra y perdisteis en la paz. Mal está lo segundo, pero así la responsabilidad de los males heredados de ciertos graves errores políticos no es de ellos. 



Galería de fotos (tomadas de la red):






José Fermín Garralda

Las cadenas de Navarra y las Navas de Tolosa

RECUERDA...

Ayer se celebró la victoria de las Navas de Tolosa, a la que Navarra debe las cadenas de su escudo. 




"Composición que tiene al rey de Navarra Sancho VII El Fuerte, como protagonista del conocido momento, en que, durante la batalla de Las Navas de Tolosa (Jaén), el 16 de julio de 1212, de los ejércitos cristianos peninsulares contra los almohades de Al-Ándalus, durante la Reconquista, rompe con su maza las cadenas que protegían el palenque del sultán Miramamolín (Muhammad An-Nasir)". (Fco. Javier Zubiaur Carreño).

Las cadenas del escudo de Navarra recuerdan con razón que el Reino estuvo inserto en los momentos clave de la tarea común de la reconquista en España, y que Navarra no vivió cerrada en sí misma. Primero, Navarra resistió al Islam desde su zona más norte, después ocupó el Ebro, se vinculó varias veces a Aragón, participó en las Navas de Tolosa de 1212, y también se vinculará con Francia. 

Por el bien superior de la defensa de la cristiandad, Sancho VII de Navarra dejó de lado sus argumentos fronterizos de enemistad con Alfonso VIII de Castilla en el Oeste del Reino navarro, y marchó hasta Úbeda (Jaén) para llegar a la primera línea de batalla contra los almohades, impulsado por la  Cruzada convocada por el Papa. Los cristianos obtuvieron un rotundo -aunque difícil- éxito, victoria y botín. En esfuerzo final de la batalla fue decisivo y en él participó con brío y éxito el monarca navarro. 

Navarra debe las cadenas de su escudo a la batalla de las Navas de Tolosa en Jaén allá por 1212, cadenas que están íntimamente asociadas a la memoria colectiva de los navarros desde dicha victoria. Que viviese este hecho de Armas reviviese en la memoria de los navarros lo expresan los textos de Guillermo de Tudela, coetáneo a los hechos, y, sesenta años después, Guillerno Anelier, o bien la carta privada de Blanza de Castilla a Blanca de Navarra

En el recuerdo de este gran triunfo cristiano, en su conmemoración y teniendo presente la gran victoria, radica el argumento de Carlos III el Noble para transformar el blocado tradicional del escudo de los reyes en las cadenas como Armas de Navarra, los botones o besantes en la unión de eslabones, y el carbunclo de su centro como esmeralda. 

Así pues, el Reino de Navarra debe las cadenas de su escudo a la victoria de las Navas de Tolosa, aunque esta deuda de reconocimiento se tardase dos siglos a partir de la gran victoria sobre la yihad musulmana. Desde 1212 este hecho glorioso había permanecido en la memoria de los navarros. Por lo que se advierte, las conmemoraciones no sólo son de nuestros días. Tal era la fuerza espiritual que esta Cruzada tuvo en el ánimo de Navarra como reino cristiano. 

En una época de desarrollo heráldico en los reinos cristianos, Carlos III hizo una identificación de los elementos del escudo y les dió una simbología dos siglos después a los hechos, apoyándose, como explica  Fortún Pérez de Ciriza, en las menciones a las Navas de Tolosa, en la heroicidad de Sancho VII en el campo de batalla y en las cadenas ganadas por él a Miramamolín. En este reinado, hicieron dichas menciones, en primer lugar, el tesorero Garcí López de Roncesvalles antes de 1404, y sobre todo, el confesor del Rey Fray García de Eugui (obispo de Bayona). Así, Carlos III interpretó lo que era una bloca  como las cadenas de las Navas, y lo que era un carbunclo en el centro como una esmeralda, aunque el carbunclo rojo se fue sustituyendo por el verde ya antes. 

En un texto legal como el Privilegio de la Unión otorgado a Pamplona en 1423, Carlos III fija que el escudo del Reino los forman las cadenas. Según Fortún Pérez de Criza, ésta es la primera ve que en un texto legal se identifica un motivo heráldico, esto es, las cadenas con las Armas de Navarra, tratándose además de las cadenas de las Navas de Tolosa conforme a las crónicas escritas por los citados Garcí López de Roncesvalles y Fray García de Eugui. 

El Príncipe de Viana en su Crónica repitió lo que escuchaba en la Corte de Navarra, expresándolo con una indiscutible belleza formal.

En adelante podrá cambiar la forma, pero el significado es el mismo. 

José Fermín Garralda


Fuente: José Fermín Garralda Arizcun, “El escudo de Navarra: génesis y representación. Heráldica frente a ideologías" (2018), 88 pp. Col.: Nueva Bermeja nº 18, en historiadenavarraacuba.blogspot.com



lunes, 16 de julio de 2018

José Javier Múgica. Tu ejemplo y sacrificio, vivo siempre en nuestra memoria

IN MEMORIAM

La enciclopedia digital wikipedia dice así:

José Javier Múgica Astibia (1942-2001) fue un concejal de UPN en el Ayuntamiento de Leiza (Navarra), asesinado por la banda terrorista ETA el 14 de julio de 2001, a los 59 años de edad.

Nació en Leiza el 7 de abril de 1942. Era el penúltimo hermano de una familia numerosa, hijo de un empleado del Servicio de Conservación de Carreteras de la Diputación Foral de Navarra y un ama de casa de la zona.

Regentaba un pequeño negocio en su localidad y era aficionado a la fotografía, a la cual se llegó a dedicar profesionalmente, era propietario de Múgica Argazkiak. Trabajó también para la empresa de autobuses Leizaran S.L.

En las elecciones autonómicas de 1999, fue número 1 de la lista de UPN en Leiza, siendo uno de los concejales electos. Tras su elección, fue nombrado portavoz del grupo regionalista, del que formaba parte junto con la otra concejala de UPN elegida, María Michelena. Compaginó su actividad política con la pertenencia a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui.

Antes de ser asesinado había sufrido numerosas amenazas e incluso la quema de la furgoneta que utilizaba para trabajar.

El 14 de julio de 2001, hacia las 10:00 horas de la mañana, salió de su domicilio en la calle de Amazabal, y entró en su furgoneta. Nada más arrancarla, hizo explosión una bomba lapa que se encontraba adherida a su vehículo, compuesta por tres kg de explosivo. Múgica salió inmediatamente despedido del vehículo, quedando tendido en el suelo hasta las 12:45 horas. 

Su cadáver fue incinerado al día siguiente.

Su hijo, Daniel Múgica, también fue concejal del Ayuntamiento de Leiza por UPN.
(Fuente: Wikipedia)

sábado, 14 de julio de 2018

El "Pobre de mi" en los Sanfermines de 2018

AGENDA

SAN FERMÍN siempre se queda con nosotros, aunque los Sanfermines 2018 hayan llegado a su fin: entre el  gran estallido de simpatía y alegría que soluciona la espera de la escalera del Santo y la pena del "pobre de mi" que al fin suaviza nuestro cansancio.

Hoy, los kilikis se han despedido en nombre de la Comparsa de gigantes y cabezudos con  efusivos saludos, una caramelada y un adiós no sin nostalgia. Ha sido en los balcones de la calle Calceteros que da al Ayuntamiento. Nostalgia ellos, tanta o más nuestros niños, y nostalgia también la de esos otros niños aunque vayan algo maduritos.






La Redacción






Firma, concéntrate, manifiéstate. Nuestro futuro depende de ello: Totalitarismo o libertad en la educación de los hijos.

MOVILIZACIÓN

HEMOS recibido este mensaje por la Red al igual que otras muchas personas. El tema es gravísimo. El totalitarismo laicista se lanza de nuevo contra la familia.
Las cosas más graves se dicen y hacen a comienzos del verano. Estamos acotumbrados a este tipo de Agenda desde el sr. Suárez allá con la UCD.
Por lo visto, el art. 27 de la Constitución no sirve para nada.

Lo envía: Fundación Educatio Servanda


Según la Ministra de Educación:

 "EL DERECHO A LA EDUCACIÓN NO RECAE EN LAS FAMILIAS"

Lo ha dicho esta semana la Ministra de Educación, Dña Isabel Celaá, en el Congreso de los Diputados, leyendo un largo discurso, es decir, escrito y pensado. No es un "canutazo".

Primero anuncia una serie de medidas con estas (textuales):

1. Marginación de la asignatura de Religión: “les anuncio que la Religión no será computable a efectos académicos y no tendrá ningún alternativa en forma de asignatura-espejo como hasta ahora".

2. Otra vez Educación para la Ciudadanía: “propongo la creación de una asignatura obligatoria de VALORES CÍVICOS Y ÉTICOS centrada en el tratamiento y análisis de los derechos humanos y de las virtudes cívico-democráticas”. 

3. Acoso y derribo a la concertada: “me propongo modificar el artículo 109.2 de la LOMCE por el cual la programación de la oferta de plazas escolares se establecía por la llamada “demanda social”. 

Pero lo más grave está al final, en la página 30. A modo de corolario, como si fuese el espíritu que ha inspirado todo el texto la Ministra se pregunta (textual):

"Es decir, el derecho a la educación siempre recae sobre los individuos que son sujetos de aprendizaje, no recae sobre las familias, ni sobre los territorios ni sobre las religiones.¿Quién no puede estar de acuerdo con este matiz tan importante?"


Bajo esta peligrosa afirmación se esconde la verdadera intención del Ministerio: arrancar a la familia el derecho de la educación de sus hijos y arrogársela el Estado.

PD: Puedes leer nuestro comunicado en http://www.educatioservanda.org/comunicado-a-las-familias-respecto-a-las-manifestaciones-de-la-ministra-de-educacion/
* * *
Sin embargo la ministra de educación ha matizado sus palabras posteriormente, para lo que les remitimos a este enlace:

jueves, 12 de julio de 2018

"Cataluña carlista" (de Prada)

HEMEROTECA







El separatismo nacionalista es liberal y socialista

OPINIÓN
El nacionalismo es liberal, no carlista o tradicional

Que el tradicionalismo o Carlismo sea el origen del nacionalismo y separatismo en España, es un cuento, incluso ya un mito, creado a fuerza de repetición por los liberales que quieren ocultar -muertos de vergüenza- que ellos fueron los provocadores de dicho separatismo. 

El liberalismo originó el nacionalismo separatista en España por muchos motivos aunados y relacionados entre sí. Tales son -y este es de hecho el más importante en una España originada por la vivencia de la Fe católica- el avance del descreimiento religioso o pérdida de las vivencias católicas, lo que conllevó la creación de nuevos ídolos subjetivos,  aparentemente inmateriales para así no caer en la grosería de un Baal. 

Otros motivos son el haber quebrado la Tradición, pues se enfrentó al individuo con la familia y  se anuló la verticalidad de la sucesión familiar en beneficio de la generación en una misma camada. El derecho  predominó sobre el deber que incluso se excluye. 

El naturalismo supuso la reducción de las comunidades a la naturaleza social originaria (fuerzas de la naturaleza -para algunos telúricas- más allá del pactum societatis o unionis de los escolásticos) con exclusión de la religión, de los vaivenes de la historia, de la realidad del momento ya social ya política (pactum subjectionis), y supuso también la deificación de ciertos aspectos de la naturaleza como la raza (el racismo nazi o la inmigración ya lo hacen imposible) o la lengua (el batúa, que el saber más que el hablar no ocupa lugar). 

Súmase a ello la supuesta libertad absoluta del individuo o bien -dada su imposibilidad- del grupo -también imposible-, donde aquel se cobija y sustituye, transformando el "yo" individual y desvalido por el "Yo" colectivo y socialista, el hombre real por el super hombre. El culto al "yo" del liberalismo se enfrenta con el anonimato bendecido por Dios de los hijos de la tradición, que son los que verdaderamente reafirman su ser personal. 

La creación de un contrapunto en el pasado (todo él o bien algún suceso destacado, en Navarra 1512) sería la sabia que enciende la supervivencia de la nación y su cohesión. 

El voluntarismo supone la desaparición de la transmisión familiar, las instituciones naturales de la sociedad y el Derecho, y da sentido a la nueva utopía. La mera voluntad daría origen a la realidad histórica y a la vida ordinaria... 

Ahí están el uniformismo, la masificación y gregarismo sociales, el desconcierto y soledad en el seno de los pueblos provocada por la destrucción de sus raíces y los cuerpos intermedios sociales de la vida real, la llamada soberanía nacional y las exageraciones y hasta ridiculeces  en la expresión simbólica (desde las brujas de Zugarramurdi hasta ikurriñas de veine metros) e institucional.

El nacionalismo periférico es separatista, es centralista y uniformista, es impositivo de la  peculiaridad o diferencia que predican, es estatista y es fascista. En nacionalismo separatista, como todo verdadero nacionalismo, es un sueño, un sentimentalismo, una utopía que ha provocado y provoca mucho dolor e incluso -en el llamado Euzcadi- el terrorismo. Vizcaya, Guipúzcoa y Alava como tales son muy secundarias en su mente aunque  no pueden renunciar a ellas porque no se mantiene mucho tiempo el ir contra la realidad de las cosas. 

Nada tiene que ver los confictos defensivos de los pueblos que se vieron abocados a la supervivencia -La Vandée, la resistencia del Tirol, de los pueblos de Italia, el Carlismo en España...- con los conflictos ofensivos de las guerras provocadas por el nacionalismo en Francia, Italia, Alemania. En España el Liberalismo tardó mucho en cuajar debido a la resistencia de los españoles -tradicionalistas y de un temperamento singular-, por lo que el nacionalismo español (soberanía nacional) fué mínimo. Además del terrorismo útil para que otros agiten el nogal y que caigan las nueces, se han citado las siguientes palabras de Xavier Arzallus que decían: "Llevaremos la guerra política a Navarra hasta doblegar su voluntad". 

El Liberalismo -y no los tradicionales- es un verdadero romanticismo. Hablar de "Carlistas, un romanticismo perdurable" de Caspistegui (2010 y nada menos que en una revista de la Universidad de Navarra), es pero que muy simple. Otra cosa es que el amor no sea una categoría de razón o bien que existan gestos de reafirmación y de actuación llevados al límite con ocasión del último esfuerzo. Desde luego, dicho esfuerzo de calidad chocaría con el esfuerzo de cantidad de los liberales: cantidad de dinero, de apoyos internacionales, de leva de quintas, de normativas creadas para ser incumplidas... 

Los nacionalistas "vascos" (malos vascos) y "catalanes" (malos catalanes) son liberales y sus gobiernos están tan o más podridos que la podredumbre de las leyes y Gobiernos centrales. Coinciden en todas las leyes antinaturales y anticristianas y son más impositivos en el centralismo. Pudiera ser que mientras el tal Rajoy o el presidente Sánchez actúan a modo de  los girondinos para España (son revolucionarios y autonomistas), los nacionalismos periféricos son jacobinos dentro de su territorio (revolucionarios, sumamente impositivos y centralistas). 

El liberalismo ha generado en España el nacionalismo periférico, esto es, el separatismo, así como el mismo socialismo al estilo voluntad general de Rousseau. Que el marxismo apueste por el separatismo es lógico fruto de la lucha de clases. Ya que el marxismo o comunismo se han quedado sin "proletarios", ahora ha proletarizado las naciones, así que tomen nota los del PNV o Geroa-Bai. 

Allá todos ellos y peor para todos lo demás. 

José Fermín Garralda

miércoles, 11 de julio de 2018

"El gran circo del siglo XXI"

LECTURAS

Para en estos días de descanso les ofrecemos una lectura publicada recientemente este 2018 por nuestro amigo Miguel Ángel Bernáldez:






viernes, 6 de julio de 2018

San Fermín 2018: ¡Viva San Fermín!

FELICES FIESTAS


La Comunión Tradicionalista Carlista les desea una felices fiestas de San Fermín, en paz, concordia y disfrutando de la hospitalidad pamplonesa de todos conocida. 

Como damos lo mejor que tenemos, exigimos a los de casa y a los visitantes el máximo respeto al Santo copatrono de Navarra, a sus fiestas, al talante secular de nuestras expresiones de alegría, a nuestro pueblo, y, ¡cómo no! singularmente a todos ellos y ellas, pues aquí siempre fuimos caballeros y escrupulosamente respetuosos. Junto al Santo desaparecen las agresiones, y fuera de la moral más básica todo son miserias y problemas.

San Fermín es muy de Navarra y uno de los principales signos de identidad del Viejo Reyno, tan ajeno a los nacionalismos separatistas euskadianos y al conflicto. Lo avisamos porque Navarra no es, ni debe ser tierra conquistada por nadie. Deseamos que desde el edificio del Consistorio no se haga ninguna tontería contra nuestros signos de identidad. 

En fin, deseamos que todos disfruten en paz y concordia, y que gocen de la amistad con gente de bien y provecho. Son las fiestas de nuestro pueblo, con su limpia alegría y espontaenidad. 

Y que viva -biba- San Fermín.

La Redacción