Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

sábado, 4 de abril de 2020

Se asesina sin rubor en el vientre materno y por dejación a nuestros mayores

INFORMACIÓN

APESADUMBRADOS por el desprecio a nuestros mayores, lo mismo que por el "más aborto" de Irlanda del Norte, hemos recibido este correo:



La Generalidad de Cataluña ha establecido un protocolo que en la práctica lleva a la eutanasia encubierta de los ancianos residentes en Cataluña. El servicio de Emergencias Médicas de la Sanidad Pública Autonómica ha publicado un documento, el pasado día 24 de marzo, con las instrucciones a seguir en el tratamiento de pacientes mayores de 75 años con coronavirus que literalmente "recomienda" a los médicos administrar el medicamento MIDAZOLAM, que seda y causa la muerte a quien padece deficiencias pulmonares.


Según este protocolo de la Generalidad de Cataluña, si eres mayor de 75 años y no respondes a 15 minutos de oxigenoterapia con mascarilla, te la retiran y te administran el MIDAZOLAM, que conduce inexorablemente a la muerte, al asesinato, del paciente.


Si no respondes en 15 minutos ... te niegan toda asistencia y te sedan hasta morir ... pero por tu bien.


Y todo ello bajo el eufemismo de "limitar el esfuerzo terapéutico", es decir, de no prestar atención sanitaria a los más débiles para reservarlo para las personas sanas. Y lo que es más escandaloso, obliga a los médicos a "plantear la limitación de esfuerzo terapéutico por el bien del paciente".


Un claro caso de darwinismo social y de eugenesia activa que condena a la muerte a sectores de la población, precisamente a quienes más necesitan de atenciones. Un utilitarismo repugnante y falto de toda humanidad.


Este proyecto de asesinato selectivo mediante la administración de sedaciones masivas e indiscriminadas a los ancianos esconde objetivos maquiavélicos que buscan la obtención de nuevos ingresos para el Gobierno autonómico catalán.


Un lucro que se manifiesta en el impuesto de sucesiones, que lleva a la Generalidad de Cataluña a lucrarse con la muerte de los pacientes con coronavirus.


Cataluña es la segunda región de España con más muertos por coronavirus, con 2.235.


2.235 muertos sobre cuyas herencias va a echarse la Generalidad de Cataluña para rapiñar y sacar tajada de las mismas.


Cuantos más octogenarios fallezcan, más recaudará la Generalidad por el Impuesto de Sucesiones.


Si no hubiera afán recaudatorio con la política denegación de tratamiento y sedación por MIDAZOLAM ¿por qué no suprime la Generalidad el Impuesto sobre Sucesiones a los fallecidos por coronavirus?


No permitas que la Generalidad mate a los ancianos enfermos por coronavirus.

No permitas que la Generalidad se lucre con la muerte de nuestros mayores.

Entrevista al decano y experto en derecho Enrique de Bustos sobre el proyecto de Ley sobre la Eutanasia en España.
Si no quieres recibir nuestros mensajes, haz click aquí

miércoles, 1 de abril de 2020

¿El coronavirus va a ser más benigno que los aborteros...?

OPINIÓN

Hoy, el "más aborto" en Irlanda del Norte, es todo un signo.


Cerca de 20 mil personas hicieron un plantón pacífico y silencioso frente a los edificios del Parlamento de Irlanda del Norte en el año 2019, en rechazo a la posible liberalización del aborto en el país. Estamos con ellos.

Hablamos de epidemias y plagas en plural. Con ello no provocamos  ni queremos quitar importancia al coronavirus. La solución a los males presentes debe ser global y verdadera. De lo contrario sería como ir al dentista con un dolor de muelas insoportable y dejar que nos lo arreglase parcialmente. 

¿A qué aspira esta humanidad nuestra, que engañada se ha querido alejar y se ha alejado de Dios, del Evangelio y de la naturaleza creada? ¿Tan ciegos y contradictorios somos ante lo que ocurre ante nuestros ojos...? Porque nuestros días de pandemia hablan de sufrimiento y muertes por coronavirus, pero también nos recuerdan las muertes por el aborto voluntario. ¿No? 

El 31 de marzo el Reino Unido ha sido  capaz de extender el aborto más todavía en Irlanda del Norte. Es todo un signo. Así pues, en estas líneas no hablamos a destiempo o de forma inadecuada, sino de lo que ocurre en este mismo momento: este 31 de marzo.  Ese "más aborto" sí es una provocación en toda regla, mostrar una gran ceguera, y ensanchar más su cabe la vía de agua en la misma línea de flotación de la nave de nuestras sociedades. 


"A PARTIR DEL 31 DE MARZO:

El gobierno británico permitirá el aborto libre en Irlanda del Norte hasta las 12 semanas de embarazo

Además, se permitirá abortar sin límite de tiempo en casos de riesgo para la vida o del hijo o para la salud de la madre y en los de discapacidad grave del hijo. Además, los médicos, las enfermeras y las parteras registradas podrán realizar abortos" (Infocatólica 31-III-2020). 

Lo advertimos para que no lo olvidemos cuando pase la nueva pandemia actual: mientras sufrimos el coronavirus, invisible pero real, sufrimos el aborto voluntario, que es real y fácilmente visible, como epidemia que no se debe ocultar o dejar en segundo plano. 

El coronavirus es una pandemia involuntaria, mientras que  hay otras epidemias desgraciadamente voluntarias. Todas son horribles. Sobre todo para quien las sufre directamente. 

¿Y quién las sufre directamente? Desde luego, no las sufre igual quien no atiende a los enfermos y puede contarlo como nosotros, o quien se esconde detrás de sus propias acciones y de un bla bla bla en realidad auto acusatorio como el Gobierno español. 


¿Que quién las sufre? Ya lo sabemos: los contagiados, los que les atienden, quienes se ponen en riesgo por el bien ajeno, los sacerdotes fallecidos y otros que nos sirven, los mayores de más de 80 años y los de delicada salud, y, no se nos olvide hoy -ni tampoco mañana- los niños en el vientre materno... Más todavía, a pesar de los mil cuidados médicos necesarios y que tanto se agradecen en esta pandemia, ya algunos están abandonando a los ancianos con 80 años que sufren coronavirus en Italia, en Holanda, en Bélgica, en Cataluña, dicen que en Navarra y...  ¿Y no recordamos que ya se ha dicho al mundo (Lagarde del FMI, 5 países que eliminan ancianos, y varios ministros o altos cargos en Japón, España, Francia...) que los ancianos somos una carga para la Seguridad Social y la sanidad. ¿Y si en España se legaliza ahora (engañosamente como "con el piccolo divorcio") un modo de eutanasia?; pues resultará que la eutanasia se multiplicará de forma exponencial como ha ocurrido con el aborto. En España, ese modo de eutanasia lo empujan los partidos socialcomunistas -responsables en buena parte de la expansión del coronavirus, ¡qué casulidad!-utilizando paradójicamente argumentos liberales, así como los liberales radicales.


Abrimos los ojos y lo reconocemos. ¡Qué enorme movilización de trabajo y piedad estamos viendo en el mundo en el personal sanitario, de alimentación, del transporte etc. etc. para protegernos, frenar y erradicar la pandemia del coronavirus! Benditos sean. Esta movilización es realmente maravillosa, y hay que dar por ella gracias a Dios que da fuerza y alegría, y a los muchos hombres que actúan a impulsos del amor y la responsabilidad. 


Pues bien, abramos más los ojos. Ojalá veamos -cuando sea- una movilización similar contra el aborto de cualquier signo, pues en él casi todos los Estados -y sociedades- del mundo somos culpables. El mundo actual, el nuestro, es culpable de muchos pecados. No sólo nuestros mayores causaron males, y por cuyas miserias no hacemos más que pedir impropia, exagerada y a veces hipócritamente perdón. Los culpables somos nosotros mismos. Lo peor es que -como se podía pensar- en este acusar a los hombres del pasado -que pasado está- ni todos piden perdón, ni por todas las miserias, y a veces se arrastra como miseria lo que es virtud o se cae en diferentes equívocos. Y lo más grave es que, mientras tanto, los vivos no hablamos de nuestros grandes horrores de todo tipo para los que tenemos los ojos vendados

Si nos aflige hasta el horror la pandemia actual, ¿por qué no nos afligió y aflige la legislación y práctica abortera? ¿O nos hemos acostumbrado o incluso la toleramos? En un país como España se tomó como un éxito el intento de reducir el aborto -que en la práctica aquí no es posible- en vez de suprimirlo. Esa "intentona" no fue más que un fracaso de aquel gobierno que no se tomó este tema en serio y que poco después cayó víctima de los suyos, con dejaciones y estrépito, para traernos al Sr. Sánchez. 


Si luchamos contra el coronavirus, con la misma razón  deberíamos luchar contra el aborto voluntario. Pero lamentablemente de hecho no es así. 

Si dicen que es de mal gusto hablar del aborto voluntario y la eutanasia en este momento, mientras sufren los afectados por el coronavirus, porque -dicen- nos hundiría más, también debería ser de mal gusto hablar tan sólo del coronavirus y mostrar por él más dolor que todos los holocaustos juntos. Toda esta suma de dolores es real y trágico, ¿no? De todos estos males hay que salir, ¿no es verdad?


Así pues, es contradictorio mantener el aborto voluntario y luchar contra el coronavirus (contra el que no pararemos de hacerlo, prevenirnos y curar), porque eso significa que estamos ciegos ante la vida ajena. Ojalá la plaga actual nos permita abrir los ojos. Pero para eso hay que decirlo y no ocultarlo, o suponer que luego nos daremos cuenta "porque sí".

El coronavirus, cuando acabe, ¿va a ser más benigno que los aborteros? Así pues, defendamos a los enfermos, ancianos y a los niños por nacer. 


Cristo Jesús, creador y redentor nuestro, rey de todo lo creado, creaturas y sociedades políticas, dueño de las fuentes de agua viva, amante de los más pequeños y enfermos, no permitas que quienes queden en pie, libres de la plaga del aborto y la eutanasia, así como de las guerras y del hambre pandémico provocados por los hombres, y de otros males, se enfrenten a un nuevo coronavirus.

Con Fe y Esperanza, con temor ante la hipocresía y ceguera de nuestros días, con admiración y confianza por el ejemplo de quienes hoy están ofreciendo su vida por los demás, lo que en Cristo puede cambiar el mañana...

J. F. G. 


sábado, 28 de marzo de 2020

Bendición Urbi et Orbi de S.S. Francisco I desde Roma

NOTICIA

FUE AYER, día 27 de marzo. 

La BENDICIÓN Urbi et Orbi de S.S. Francisco I desde Roma (Ciudad del Vaticano), ha sido seguida con una gran expectación en todo el mundo. El recogimiento, la Palabra y la adoración han permitido que se introduzca en nuestras naciones la ansiada bendición de Nuestro Señor. Cristo Jesús ha bendecido a todo mundo y a todos en particular, para dar sentido a nuestro sufrimiento presente y para remediar nuestros males de todo tipo, materiales y espirituales, de cuerpo y alma.

Nosotros, desde nuestra preocupación general, y en particular desde la sociedad y la política, nos postramos adoradores ante Jesús Sacramentado, le imploramos misericordia unidos a nuestro Sumo Pontífice, y agradecemos profundamente su bendición. 

Que respondamos con nuestro arrepentimiento, incluso en el gravísimo ámbito social y político, a tantos regalos divinos, ya espirituales ya haciendo posible la profunda humanidad de nuestros sanitarios y los sectores profesionales que se preocupan de nosotros, en medio del enorme sufrimiento espiritual y material que está produciendo la pandemia del coronavirus. 





La Redacción
28-III-2020
(imágenes tomadas de la retransmisión en directo por TV13)

jueves, 26 de marzo de 2020

Acto de Consagración de España y Portugal a los Sgdos. Corazones de Jesús y María. Fátima 25-III-2020

NOTICIA

AYER, día 25 de marzo, se celebró la consagración de la Iglesia en Portugal y España a los Sgdos. corazones de Jesús y de María. Más sencillez, cariño y súplica creo que es difícil alcanzar.
Los Actos de Piedad y consagración fueron seguidos por todo el mundo. 
Gracias, Iglesia en Portugal, por vuestro amor a España.
Gracias, Sr. cardenal Patriarca de Lisboa por elevar ante Jesús y María nuestra súplica. 




Éste ha sido el texto de la Consagración:
Consagración de la Iglesia en Portugal y España al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María
Corazón de Jesucristo, médico de las almas,
Hijo amado y rostro de la misericordia del Padre,
la Iglesia que peregrina sobre la tierra en Portugal y España -naciones que son Tuyas-
mira para Tu costado abierto, que es su fuente de salvación, y
Te suplica:
en esta singular hora de sufrimiento,
asiste a Tu Iglesia,
inspira a los gobernantes de las naciones,
escucha a los pobres y a los afligidos,
enaltece a los humildes y a los oprimidos,
sana a los enfermos y a los pecadores,
levanta a los abatidos y a los desanimados,
libera a los cautivos y prisioneros
y líbranos de la pandemia que nos afecta.
Corazón de Jesucristo, médico de las almas,
elevado en lo alto de la Cruz y palpado por los dedos del discípulo en la intimidad del cenáculo,
la Iglesia que peregrina sobre la tierra en Portugal y España --naciones que son Tuyas--
Te contempla como imagen del abrazo del Padre a la humanidad,
ese abrazo que, en el Espíritu del Amor, queremos darnos unos a otros
según Tu mandato en el lavatorio de los pies, y
te suplica:
en esta singular hora de sufrimiento,
ampara a los niños, a los ancianos y a los más vulnerables,
conforta a los médicos, a los enfermeros, a los profesionales de la salud y a los voluntarios cuidadores,
fortalece a las familias y refuérzanos en la ciudadanía y en la solidaridad,
sé la luz de los moribundos,
acoge en Tu reino a los difuntos,
aleja de nosotros todo mal
y líbranos de la pandemia que nos afecta.
Corazón de Jesucristo, médico de las almas e Hijo de Santa María Virgen,
por medio del Corazón de Tu Madre,
a quien se entrega la Iglesia que peregrina sobre la tierra
en Portugal y España -naciones que desde hace siglos son Suyas-
y en tanto otros países,
acepta la consagración de Tu Iglesia.
Al consagrarse a Tu Sagrado Corazón,
la Iglesia se entrega a la protección del Corazón Inmaculado de María,
configurado por la luz de Tu pascua y aquí revelado a tres niños
como refugio y camino que conduce a Tu Corazón.
Sea Santa María Virgen, Nuestra Señora del Rosario de Fátima,
la Salud de los Enfermos y el Refugio de tus discípulos nacidos junto a la Cruz de Tu amor.
Sea el Inmaculado Corazón de María, a quien nos entregamos, quien diga con nosotros:
en esta singular hora de sufrimiento,
acoge a los que perecen,
da aliento a los que a Ti se consagran
y renueva el universo y la humanidad.
Amén.
(Tomado de Infocatólica)




La Redacción
25-III-2020




martes, 24 de marzo de 2020

Ante la consagración de la Iglesia de Portugal y España a Sgdos. Corazones de Jesús y María: 25 de marzo de 2020

CARTA



DESDE el santuario de Fátima, el Cardenal Patriarca de Lisboa consagrará la Iglesia en Portugal y España al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. Será hoy 25 de marzo, tras el rezo del Santo Rosario, por las víctimas de la pandemia del coronavirus. 

Agradezcamos esta maravillosa iniciativa de los hermanos en la Fe católica portugueses, pues ya el 30-VI-2019 España renovó su consagración al Corazón de Jesús.

Somos políticos y por eso precisamente, como tales políticos,  elevamos y ofrecemos nuestras personas, familias y sociedades a Dios nuestro Señor, de la mano de nuestra Madre, buscando Su misericordia y el remedio a nuestros males. 

Los pobres de corazón ante Dios son los preferidos de la Señora, y nos hacen más bien a todos nosotros que todos los  envanecidos en su ciencia y saberes. Lo más pequeño de Dios es mucho más sabio y grande que lo más grande y sabio de los hombres. 

Suplicamos, en ésta consagración a los sagrados corazones de Jesús y María, un remedio global para España y Portugal, y para el mundo entero. Como sincero y global debe ser nuestro arrepentimiento personal y -en cuanto tal- a veces colectivo ante Dios, como personales y globales son nuestros males. 

Somos políticos, como todo vecino y ciudadano lo es, preocupados 
por la vida de todos ante la pandemia del coronavirus, las familias y la sociedad desde abajo arriba. 

Por eso buscamos alejarnos de los políticos vanidosos e  incompetentes, soberbios e ideólogos, egoístas, que quieren tener la sociedad a su merced para modelarla a su antojo. Está visto que quienes les votaron, se equivocaron. 

Queremos también un sistema socio-político que no mienta, ni corrompa, ni engañe a los votantes, ni permita que estúpidos aunque guapillos /as o snob, ocupen el poder supremo de la nación. No queremos partitocracia, ni un sistema débil y sujeto a una absoluta temporalidad. El actual sistema quema muy rápido a todos -sobre todo a los trepas-, lo que indica que algo está muy mal en él. Queremos un sistema que no vulnere la verdadera representación de la sociedad y por instituciones sociales, y que devuelva a ésta su verdadero protagonismo. Queremos que no pueda ser posible que el matrimonio Iglesias-Montero ocupe simultáneamente dos carteras ministeriales, ni el amiguismo, ni el nepotismo, ni el enchufismo, ni las redes clientelares de poder. Esto sólo genera redes de corrupción. Queremos mandato imperativo y juicio de residencia. 

¡Qué diferencia existe entre los pastorcillos de Fátima de ayer, encargados del Mensaje, y los profesionales de hoy que están sirviendo con heroísmo al bien común por un lado, y, por otro, los señoritos social-comunistas que viven como pequeño-burgueses y maravillosamente hasta en palacetes! ¿Quieren decirnos estos últimos cuál está siendo su misión en la sociedad? ¿Para qué quieren estar en la cúspide del poder político, aliándose incluso en contra de muchos votantes socialistas? Treparon bien alto y a costa de España y los españoles, y han caído más que  rápido. 

Como todo hoy día adquiere una velocidad vertiginosa, también el mal y el Bien desvelan pronto su naturaleza...  floreciendo éste allá donde antes existía frialdad y tibieza. 

Muy Señora nuestra, roca firme y madre fidelísima, protégenos ante la pandemia del coronavirus, y también de las oligarquías que deshacen la vida humana por el aborto y eutanasia buscando así la muerte de lo que es humanidad, que deshacen el matrimonio, familia, y sociedad, que buscan  descristianizarnos, descatolizarnos, desespañolizarnos, hacernos ignorantes y dependientes de un oráculo vano -y diabólico-, y hasta deshacernos material y biológicamente. 

Santa María, salud de los enfermos, protégenos de la pandemia del coronavirus, y también, como auxilio espiritual,  de los políticos y las leyes humanas que no ponen a Dios y Su santa Ley como frontispicio de su mandato. 


Dicen que el Gobierno conocía la existencia del coronavirus antes de la manifestación de 120.000 personas en Madrid el 8 de marzo, que permitieron y a la que asistieron varias ministras. Inoperante, actuó tarde. Responsable de la actual pandemia sanitaria, prolongará la crisis social y económica durante años, y -con los Gobiernos anteriores - la crisis política, de credibilidad y sobre todo moral y religiosa. De todos ellos, Santa María, protégenos.

Ya se elige quién vive y quién no, por falta de medios sanitarios. El Ministerio de Sanidad ha reconocido que en algunas unidades se tienen que aplicar “criterios restrictivos” para ingresar a los pacientes, con criterios no sólo clínicos, sino de administración de unos recursos escasos, priorizando así la mayor esperanza de vida con calidad. En Italia ya no se atiende a los mayores de 80 años: se les “dejará morir”. Esta pseudo fraternidad revolucionaria es un horror, y quiebra la igualdad predicada por la flamante Constitución de 1978 (Art. 1), que ha permitido y permite todos los horrores. Espectáculo aciago y dantesco, a nuestros ancianos los  sitúan  entre el muro y las tumbas (Infierno, X).

Dicen que médicos quieren poner firmes al Gobierno, pues "esto" aún se puede parar: se pudo parar ayer no dejando salir a madrileños a la playa, y se puede parar hoy cerrando Madrid a cal y canto, comprando reactivos, haciendo al fin los test y las pruebas de infección de forma masiva, y luego aislar en hoteles a los infectados.... pero para curarles.

Nunca podíamos imaginar algo así, tan grave, tan rápido, en nuestras casas y vidas, y ya. El aviso que nuestros educadores nos daban cuando éramos jóvenes, de lo iba a pasar si España rompía "oficialmente" con Dios, se ha ido haciendo realidad paso a paso y se hace ahora mismo. ¿Es que queremos parar esto prescindiendo del Dios encarnado y hecho hombre?

Sagrados corazones de Jesús y María, nosotros, desde nuestra menor o mayor vocación política -siempre tendremos alguna-, os suplicamos misericordia, y que nos hagáis buenos padres de familia e hijos, buenos profesionales de la salud, buenos maestros, empresarios..., sacerdotes santos y buenos políticos porque sean verdaderos amantes del Bien común. Nadie, de los que hoy hacen mal, sobra de entre nosotros si se convierte a Dios y trabaja por el bien común, y todos sobramos si seguimos sin convertirnos a Él y encerrados en el egoísmo, porque en ese caso haremos daño, mucho daño. 

Con los corazones llenos de Esperanza en los Sgdos. Corazones de Jesús y María, que viva Cristo Rey. 

José F. Garralda
Presidente de la Junta carlista de Navarra CTC

lunes, 16 de marzo de 2020

El coronavirus y -por contra- el poder mundial que esta ocasión puede dar

DIGITAL
Esto es un pueblo para otros...
SALGA EL CORONAVIRUS al triste espectáculo del plató... Ya salió, y lo hizo de forma tan sorprendente que nadie lo podía imaginar. 

Pasaron no en vano algunos días y, al fin, ante la tremenda realidad, singularísima y cruel, que ha supuesto y supone, y ante el dolor y problemas humanos que han sido originados y originan, ¿qué puede decirnos un espectador participativo y crítico sobre esta tremenda epidemia

Hemos recibido el enlace que recogemos a continuación, y que casualmente conecta con las inquietudes que días atrás transmitíamos a algunos de nuestros conocidos. Es evidente que el mal del coronavirus y el contagio están ahí. Este es el hecho. Y si toda la vida, aislada del antes y del después, terminase en esto, sería estremecedor. Pero no, no es el final. 

https://www.elcorreodemadrid.com/nacional/940728138/No-solo-un-virus-es-la-extorsion-del-globalismo-para-achantar-y-suprimir-a-las-Naciones-La-gobernanza-mundialista-ya-esta-aqui-Por-J-Miguel-Perez.html

Y más pueblo....

Ignoramos el valor final de este buen artículo enlazado, pero coincidimos con él en no pocas cuestiones. Aunque el autor se nos ha adelantado, valga como aviso de navegantes cierta singular noticia, la del P 10, que nos remite a la Historia, y quién sabe si también nos dirige la mirada a la realidad de hoy mismo. Por eso, desde hace un tiempo vamos recogiendo información de las enfermedades víricas o bacteriológicas, pues un amigo - don Carlos Etayo (+) - nos avisó, hace ya cuarenta años, que llegaría un momento en el que seríamos capaces de provocar tales enfermedades y utilizarlas como plataforma de dominio. La guerra bacteriológica fue un anuncio, o estamos en ella. 

No entraremos nosotros a considerar la génesis o generación del coronavirus (nada añadiría, salvo la cita o noticia del Protocolo 10). Lo que más nos preocupan son, además del dolor originado,  las consecuencias que esta situación puede tener.


¿Pero qué va a ocurrir?.
Una preguntas es: ¿en qué desembocará todo esto? La respuesta depende de los elementos que estén involucrados (sanitarios, transportistas, alimentación, farmacia, seguridad...), y también de lo que removamos a la Providencia divina a actuar sobre nuestra vida religiosa y moral, laboral, económica y política, pues "a Dios rogando y con el mazo dando", dice el refrán.

¿Cómo terminará todo esto? Algunos hacen ver que sólo podemos confiar en nuestra resistencia biológica -¡oh vaso quebradizo!- gracias al apoyo sanitario, y en el paso del tiempo para ver quién se come a quién, si el virus a nosotros o al revés. ¿Confiaremos también y de veras en Dios-Padre, que no deja pasar oportunidad para Su acercamiento personal, la enseñanza y el perdón divino? Aunque las circunstancias que vivimos nos parecen muy poco o nada comprensibles, los creyentes estamos tranquilos, estamos preocupados aunque no tan alarmados como otros ¿No hemos dicho siempre que sin Dios es imposible construir la ciudad temporal? Un Salvo de David lo dice expresamente: "Si el Señor no construye la casa en vano se afanan sus constructores" (Salmo 127). Y si encima los albañiles políticos son de pacotilla, peor que peor; otra cosa muy distinta son los albañiles sanitarios, de enfermería... en quien nos confiamos. Al mal ejemplo que damos al silenciar Dios en los medios de comunicación y en los guasap particulares, debemos oponer la fuerza de la filiación divina con todas sus consecuencias. 

Como el mal vírico y lo que ha arrastrado con él, se ha hecho global en territorio y ámbitos de la vida, y la Providencia deberá actual globalmente. 

Sea lo que fuere, no se trata de mirar la suciedad o limpieza de otros países, sino, para hacer frente a la crisis psicológica inmediata, miremos cada cuál su entorno, mantengámonos tranquilos y despiertos, con esperanza, pero sin  cerrar los ojos a la cruda realidad del presente y a la dura realidad que amaga el futuro.

Miremos, desde los cristales de nuestro balcón, el vacío de nuestras calles y plazas, el encierro y aislamiento de nuestra gente. 

La situación que atravesamos es inconcebible. Es un completo imprevisto por el que vemos trastocado totalmente nuestro vivir cotidiano. Es alucinante a la vista, y nos obliga a estar a todos en espera. Que reconozcamos que esto es tremendo e inédito, no nos hace tremendistas a lo Cela, sobre todo porque es una realidad. 

Es extraña esta epidemia en pleno s. XXI, en un mundo donde la medicina y la ciencia están  en su pleno apogeo, y  existe una comunicación preventiva entre los países. China ya avisó... y el Gobierno español prefirió mirar a otro lado, arrastrándonos a todos en su estupidez. Es paradójico que este momento de la historia, en el que hay un máximo desarrollo humano (salvo moral, espiritual y religioso), lo estemos convirtiendo en una crisis global, fruto de guerras, asesinatos indiscriminados, inestabilidad política, crisis laboral, económica, bursátil, financiera y comercial, un aumento exagerado de la Deuda Pública en los Estados, esclavitudes mil, disolución global... 
De noche y de día sigue igual... ¿Vive alguien aquí?
La sensación ante esta imagen en abandono, puede crear angustia e incertidumbre, un miedo motivado y justificado. En efecto, he aquí una  amplia y bien urbanizada ciudad, como que llora desolada. No la reconocimos cuando ayer veíamos todo cerrado y las calles vacías durante la noche y luego durante el día. El silencio de la primera noche era total, mientras tronaba y llovía sin parar. El silencio del mediodía corroboraba el anterior. Además nos hablan de multas a quien salga de su domicilio sin motivo justificado (se permite salir, prevenidos, por motivo justificado de sanidad, alimentación, farmacia, culto religioso... según el artículo 11 del Decreto de Estado de alarma). 

El miedo nunca es bueno porque distorsiona, paraliza y anula las defensas psicológicas y morales, y coloca a la población a merced de quien sea. Del problema del coronavirus se han sonreído varios cargos públicos del Gobierno o Administración pública española con toda desfachatez e irresponsabilidad: parece que ellos son los niños bonitos del sistema mundial pues pueden decir lo que quieran sin que les pase factura. Nosotros, ante este tema tan serio hoy, pero también su mañana, queremos transmitir tranquilidad, no alarma, debido a la confianza en los profesionales y sobre todo a la esperanza cristiana que tenemos y que actúa en ellos. 

Agobiados todos con razón por el coronavirus, y con doble motivo por aquellos que hoy pierden sus negocios (PYMES, microempresas, autónomos...), el virus ha llegado a las cinco grandes masas continentales, y a todos casi a la vez. De sopetón. 


Esto sí que es el mundo, y el Poder sobre el mundo...
De vivir en nuestra propia y confortable aldea (pueblo o ciudad) nos han relanzado al mundo o aldea global. Querían globalización, y a la deslocalización de las empresas y capitales  le ha seguido la infección global vírica localizada en todos los rincones. Querían globalización, y ésta parece imparable... sobre todo por el gran mal que ahora mismo sufrimos en extensión y profundidad, con harto y agudo dolor, y con la extraña emoción de lo totalmente desconocido y nuevo. Pues maldita novedad. 

En el fatal coronavirus nos encontramos con un enemigo invisible, cuyo contagio depende para nosotros de un hilo. Es como si la vida se suspendiese... Tocar la mano o un objeto de un portador del virus, actúa como su fuésemos de porcelana y un "mírame y no me toques". Todos hemos gastado los mismos desinfectantes... y seguimos totalmente inseguros. Un contagio rápido,  silencioso, que puede ser total, nos paraliza. 

Una amiga chini nos escribe ante el cierre de su peluquería: "Yo no quielo ablil, si es obligatolio yo tampoco il, polque mantenel un metlo de los clientes no deja trabajal". 

Se trata de un enemigo inexistente si pensamos sólo en prevenir el contagio, y sin considerar a los ya contagiados. Un enemigo que además de sacrificar vidas -sobre todo esto-, sacrifica la convivencia, la sociabilidad, la confianza, multiplica los costes económicos y nos retrae de mil oportunidades. Un virus que en sí mismo es poco mortal, pero que produce estragos en aquellos países en los que hay pocos medios y hospitales (ante la dejación del Gobierno es el caso de España, a pesar de su IDH muy elevado),  un virus que sobre todo afecta a los pacientes ancianos y a la  población de riesgo como son los enfermos aquejados de otros males. 

Sí, estamos ante una psicosis intercontinental y mundial, con unas instituciones internacionales y nuestro Gobierno nacional español en Babia, impotente y colapsado. Ahora bien, ¿qué esperábamos si debido a la partitocracia y las ideologías, en nuestos políticos domina la mayor frivolidad, el reparto de cargos, el amiguismo en vez de la profesionalidad y la búsqueda del bien común?. Otra cosa muy distinta es lo bien que están sirviendo los sanitarios, enfermería, transportistas, alimentación etc.

Dicen que la posible saturación de plazas hospitalarias exigirá "elegir" qué enfermo curar. Ya antes -hace muy poco, al hablarse de la ley de la eutanasia en el Parlamento español- se ha dicho que los viejos somos inútiles para la sociedad. La señora Lagarde del FMI -y otros jefazos en el mundo- dijo algo horrible sobre el punto final de nosotros los ancianos. No en vano, en España el nuevo Gobierno socialcomunista y separatista quiere legislar la eutanasia, como ocurre en los cinco países más "progres" y asesinos del mundo. Creemos que si la pandemia del coronavirus llegase a África y otras zonas del Tercer Mundo, sería catastrófico

Algo tiene que pasar, bueno o malo, porque desde luego el mundo no puede mantenerse detenido, parado y en una cuarentena continuada, que en tal caso moriría de inacción. 


Creen que veremos un nuevo amanecer,
pero Dios no permita que veamos nuestro ocaso. 
El desequilibrio viene de atrás y desmiente los errores cometidos hasta hoy. Lo que se fue originando inconscientemente se vuelve contra nosotros. Estamos absolutamente envejecidos y carecemos de relevo generacional. Además, siendo tan viejos vivimos muy juntos. Los geógrafos advirtieron lo negativa que era la excesiva densidad de población y ahora las autoridades sanitarias exigen distancia de 1'80 metros y omitir el contacto físico. Advirtieron de la mala que era la macrocefalia urbana, dominante en el Tercer Mundo, que además resulta insostenible para una buena gestión. Quizás también haya sido perjudicial el acostumbrarnos a exigentes y continuos viajes turísticos de placer, muy globalizadores y caros. También establecer que las fábricas compren componentes semielaborados a empresas de otros lugares del mundo. Si a ello se suma la investigación científica sin límite alguno y contra toda bioética.... (cuántas barbaridades se han hecho en nombre de la ciencia), la manipulación de la vida humana con embriones, el desprecio de la vida con el aborto y la eutanasia que viene, la búsqueda de la utopía o de la religión sin Dios, la pasión por un poder in crescendo y cierto sentido maquiavélico y utilitario... la situación es muy complicada.

Cuando insistían que sólo debíamos mirar
al presente como faro y guía, es
porque ellos sabían que ya todo está dicho.

Y Maquiavelo es sólo un detalle.  
La paralización preventiva hundirá las economías locales y regionales, pues muchos no podrán ir a trabajar y el trabajo perderá eficiencia. Con ello se hundirán las nacionales e internacionales. Ante la crisis que viene, esto va a exigir que nos convirtamos en unos a modo de esclavos en libertad, figura que ya existió en la Roma antigua. Más todavía, tendremos que trabajar todos para pagar una Deuda Pública que además nunca podrá ser pagada, Deuda que en España está cerca del 100% del PIB, y que irá in crescendo por el actual Gobierno socialcomunista. No me parece del todo mal que varios jefazos del Gobierno español sepan qué es el coronavirus en su propio pellejo. 

Otro cambio. Ahora, para pagar ya no usamos dinero metálico o fiduciario sino la tarjeta bancaria. Antes la admitían únicamente para pagar cantidades, y ahora la admiten incluso para pagar el 1'20 euros de la barra de pan. Nos damos cuenta que el dinero de uso puede desaparecer, aunque no lógicamente como medida de cuenta. 


Caídos en desgracia toda vez que las instituciones de Gobierno nacional y la gestión pública se muestran incapaces, preguntémonos quién tendrá que velar por nuestra seguridad pública, unificando las oligarquías. Instituciones, clubes o talleres globalistas unificarán toda directriz, y todo protocolo de control, reacción social y supervivencia. Esta última, ¿exigirá un mundo dirigido, la planificación central en todo, y controlado? ¿Se planteará esto -no lo quisiéramos-, y, una vez planteado, qué ocurrirá? ¿Qué y cómo llegará la onda del mundo mundial hasta cada pueblo, refugio nuestro?

No sabemos qué va a ocurrir en un futuro próximo. 

1) Puede llegar una nueva época, con un Gobierno mundial dominante que "vele" por nosotros. La justificación sería hacer frente a los problemas y a la ruina económica de una sociedad débil y enferma -que algunos llaman "líquida" y hasta "gaseosa"-Si la Bolsa ha caído tantísimo, y sigue cayendo hacia la catástrofe, tranquilos todos porque ya habrá alguien que compre todo a bajo precio, aunque eso no sea bueno. Si el Gobierno español e  instituciones públicas, saturadas de cargos fruto del estatismo y la partitocracia, están en Babia y son inútiles, ya habrá alguien que las coordine con mano férrea, lo que tampoco es saludable pues sabe a dictadura totalizadora. Es igual que dicha mano sea comunista o del gran capital -que no por ello capitalista-: las manos son las  mismas. 

¿Ha llegado el momento de acelear el mundialismo? Este término es más preciso que el de globalización, que es más light, no es nuevo porque la hubo en los s. XVI-XVII y XIX, pertenece a una nomenklatura más "intelectual" y pedante, y ha sido muy útil para edulcorar el llamado mundialismo. Valiente tontería es eso de sentirse "ciudadano del mundo", en la que caen los sin patria, los desarraigados y hasta los nacionalistas-separatistas, que consideran al mundo como la suma de minúsculas naciones artificiales e independientes dirigidas por los mismos señores. 

Vendrá el mando único, los que puedan se harán con las riquezas muebles e inmuebles en un plis plas, y nos  sentiremos absolutamente dependientes de alguien externo, lejano y poderoso, lo que muchos no queremos mientras otros -la mayoría- se conforma con ello. Y viviremos  sujetos, al día, en una situación laboral y económicamente precaria, y en guardia permanente.


ESTE es la única salud y salvación del hombre, las comunidades,
Estados y organizaciones internacionales.
2) Podemos asistir a una pérdida de la fe en un Dios redentor del hombre, fruto de la desconfianza del hombre caído o abandonado a sí mismo, y fruto también de perder la oportunidad que se nos presenta ahora ante Dios-Padre. No permita Él que el hombre se descomponga en su ser y se abandone ante la amenaza que sufrimos, deseo por el que hay que rezar mucho.

3) Podemos asistir a un maravilloso fortalecimiento de la verdadera Fe, no sincretista, previa conversión, que es lo que deseamos ardientemente para todos. Que algo invisible como el coronavirus, que sólo es algo posible para quien no está infectado, pueda tanto... refuerza la pruebas existenciales de la realidad de Dios. Y de un Dios-Padre que actúa, se interesa por nosotros y nos redime. Sin embargo, la tentación acecha: "Si verdaderamente eres Hijo de Dios, baja de la cruz y sálvate a ti mismo".

O bien, 4)  puede quedar todo igual al menos en apariencia. Dios tiene sus designios, sus tiempos, y los hombres reaccionan con libertad porque a pesar de la actual masificación cada cuál sabe bien qué hay en  su interior. 

Mientras tanto, todos estamos delante del televisor cuyos canales siguen las mismas directrices. Son unidireccionales y acríticos. Todo un Sr. presidente del Gobierno, haciéndose el importante, nos ha dado sus indicaciones. Pero no sabe nada. Promete todo pero es muy tarde. Es peor que un inútil. Lo mismo diremos de los presidentes y consejeros autonómicos, muchos de los cuales no tienen ni idea. Ellos son pavos de corral y ellas jilgueros bien entrenados y entrenadas. Ahora la pregunta: ¿y por qué el 8 M se permitió? (- Tranquilos que nunca lo sabremos, aunque en los medios alternativos se habla de ello y se apunta a la incompetencia y el sectarismo ideológico de las nuevas aves de corral ministeriales). Desde luego, si miramos todos la "caja loca", y además con afán, quedaremos inevitablemente a merced del sesgo que los emisores de la información quieran dar a la realidad. De ahí que en la Web e Internet puedan ser un buen competidor al monopolio de los mass-media. 
Más que en estos gobernantes de pacotilla, nos fiamos
de los médicos, sanitarios, transportistas, supermercados...
y sacerdotes que velan por nuestro cuerpo y alma. 
Agradezcamos a los sanitarios, al sector de alimentación, transportistas, seguridad... y a la Iglesia -sacerdotes, párrocos, lugares de culto, cáritas-, sus desvelos. Los cristianos debemos estar presentes en los lugares de oración, en las iglesias, lógicamente guardando las medidas de prudencia, y en los lugares de atención espiritual y material a los hermanos, y no retraernos, perder vitalidad, y dejarnos dirigir por el qué dirán y el hacernos los simpáticos y obedientes de quienes dictan. Si otros están asustados, nosotros no debemos tener miedo. Más de 60 sacerdotes han dado su vida en Italia atendiendo a los demás, lo que sería muy complicado de tener esposa y familia (¿no es providencial la actual situación para mantener el celibato eclesiástico puesto hace poco en duda, y mantenido por el Papa actual?). 

Por eso, en cada pueblo y en todo el mundo, debemos hincar las rodillas delante de Dios, en nuestra habitación o bien en los lugares que se permitan para de culto divino. La Santa Misa se mantiene como celebración sacerdotal, y se permite que vayan fieles por la calle (Art. 11 del decreto español de Estado de alarma), guardando la distancia física entre sí. Sin embargo, cuesta encontrar iglesias por aquí en las que haya Santa Misa de fieles. En esto creo que nos estamos "pasando". Bien estará cerrar los Pasos de Semana Santa y otras muestras multitudinarias  o frecuentadas de Piedad popular, donde la masificación y los apretones son el tono normal. ¡Pero reducir la Santa Misa a la retransmisión en la TV, el ordenador o el móvil...! Esta forma de comunicar no gustaría a ningún matrimonio, a ningún novio, a ningún niño y anciano; los demás son más independientes por ahora. Tampoco gustará a quien sabe que la sacramentalidad es un signo visible y sensible. También debemos asistir a los enfermos, los sacerdotes deben llevarles los sacramentos,  realizaremos entre todos los trabajos ineludibles para que no recaigan sobre los mismos multiplicando sus riesgos, y nos pondremos a disposición del bien común. 

No en vano dice el secretario del Papa, P. Yoannis Lahzi Gaid, aún sin reflejar necesariamente los pensamientos de SS. Francisco I, que por encima de las instrucciones del poder secular necesarias para evitar contagios no se pueden relegar las instrucciones divinas. Si la Iglesia abandona a la gente en la epidemia, ésta luego abandonará la Iglesia. Los sacerdotes no deben ser espectadores sino que deben visitar los hogares tomando las precauciones necesarias. Los laicos y todas las almas que tienen miedo y se quedan solas, "Deben saber que pueden correr en cualquier momento y refugiarse en sus iglesias y parroquias y ser allí bien recibidos". La Iglesia debe ser el número gratuito al que pueda llamar cualquier "para hallar consuelo, para pedir confesión, para recibir la comunión, o para pedir oraciones por los seres queridos". Hay que hacer tanto o más que los supermercados, quioscos y estancos, hospitales y sanitarios. "Estamos entre los asustados y no entre los médicos, enfermeras,  voluntarios y padres de familia que están en primera línea de fuego" (Infovaticana.com 16-III-2020, por Carlos Esteban).

Pues bien, más que el presente, el mañana es el que nos da de alguna manera miedo. Y más miedo que a otros que ignoran lo que puede venir. Por eso, necesitamos más que nunca la Santa Misa y los sacramentos. En vivo, y no en diferido, virtualmente y cosillas semejantes .

Señor, Cristo Jesús, rey de los hombres, sociedades y Estados, ten misericordia de todos nosotros. Santa María, madre nuestra, ruega por nosotros. 

F. de M.