Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

martes, 8 de diciembre de 2015

Festividad de la Inmaculada Concepción, patrona de las Españas

AGENDA


LA DEVOCIÓN FILIAL a la INMACULADA CONCEPCIÓN no sólo se guarda en la intimidad y en el seno de la familia y la comunidad eclesial, sino que anda saltarina por la calle y salta hasta las instituciones políticas. O al menos eso debe hacerlo. 

España ha sido y sigue siendo Tierra de María. En Navarra la Diputación del Reino juraba lo que luego será dogma de la Inmaculada Concepción mucho antes de proclamarse como tal para todo el Orbe.

La Inmaculada Concepción tiene sus grandes consecuencias prácticas: el amor y promoción de la maternidad, el amor y protección del concebido y aún no nacido, el amor y protección del matrimonio como Dios manda y la femineidad, el amor y protección al núcleo familiar. Todos los débiles y pobres del mundo tienen en María su refugio.

Los debates televisivos -como el de ayer noche- protagonizados por los mediocres que ya conocemos -PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos- no aportan nada y no defienden nada de lo que hemos señalado. En sus Programas de pantalla-desde luego siempre buenas palabras- estuvieron, ciertas condiciones materiales de la existencia, pero no la existencia misma, ni las personas, ni lo más sagrado que tienen en su interior: seguirá la masacre del aborto, el desprecio al matrimonio y la familia, la deformación de la niñez y la juventud, la precariedad de los jubilados e incluso ahí está la amenaza de "la muerte dulce" o eutanasia. Ninguno de sus Programas nos representan. No hablaremos hoy más de ellos. Y además, nos dividen y cabrean cuando nuestras necesidades y hasta deseos -reales, no forzados- son similares. Por eso, y para no comentar más del debate, nos queremos "Todos unidos, no partidos".

Nuestra felicitación a todos los españoles, cuyas ciudades y pueblos están coronados por un santuario mariano, muchas veces a la Inmaculada Concepción de María. Los hijos de la Reina de los cielos se merecen otra cosa diferentes a la que los mandamases televisivos nos dan. Nuestra felicitación a las Inmaculadas, a todas las Marías, y a todos los españoles.

Si España deja de ser la Tierra de María, deja de ser España para convertirse en una masa de gentes con muy buenas intenciones pero dramáticamente desarraigada y dividida, y totalmente desorientada. El tira y afloja entre la España real y la oficial hoy día es tremendo. Y todos sufrimos. Al menos hoy, acudamos a Nuestra Señora que consuela, nos une y a todos alegra. 

Madre Inmaculada, patrona de las Españas, ruega por nosotros. 

La Redacción
Pamplona, 8 de diciembre de 2015

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