Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

domingo, 19 de mayo de 2019

Con mis hijos NO * Protégele. Él también sufre, NO LE ABORTES

ELECCIONES

Algo así se ve por la calle. Las pegatinas que se aportan tratan de terminar el mensaje planteado en cada cartel. Todos creen que una imagen simpática es suficiente, y no debiera de ser así. Los trípticos que llegan a las casas son del todo insuficientes y muchas veces demagógicos: los del Navarra suma son una excepción. 

El nuestro es un mensaje a todos los partidos que se presentan a la elecciones, que son muchos. Y eso que faltamos nosotros, los tradicionales o carlistas: faltamos porque no podemos competir con el dinero de otros, ni aceptamos que los argumentos sean sustituidos por palabras talismán, ni podemos convencer con un electorado absolutamente polarizado. La marea e intereses contrapuestos enturbia un ambiente que no expresa la realidad de las cosas.

A falta de argumentos, alguno dijo por la calle ante el mensaje, "Con mis hijos no": ¡pero... si estáis trasnochados! Pues ya lo vemos...

Vayamos a lo fundamental, sin lo cual damos palos de ciego en la política de emergencia y  salvación social que se necesita. 


La cuestión es muy grave, porque la consejera Solana se opone a la objeción de conciencia
a un programa Skolae que en importantes aspectos corrompe a los niños

Esto no es propaganda electoral, sino simultánea a ella, pero en estas estamos con Skolae. 
La suma de tres partidos se compromete a suprimir el programa Skolae.



¿Una Navarra donde se termina con la vida de los niños concebidos y aún no nacidos? No, gracias. 
¿Y donde se calla el decirlo porque suponen que es perder votos? Tampoco, gracias.  ¿Por qué?: porque si no se puede hablar de lo más serio y sagrado, no merece la pena estar en esta sociedad. 


Sabemos que SAIN  defiende la vida del nasciturus
y que también hacen campaña de ello


Los carteles de otros partidos como Vox y Centro Democrático son un acto de presencia, lo mismo que los Ecológicos y Libertad Navarra (nacional separatista vergonzante)... 

En estas imágenes no hemos querido refutar, sino exhibir dos grandes temas que todos deberían tratar y satisfacer. Por supuesto, que Navarra diluya y pierda su personalidad es del todo inadmisible para los navarros. 


Vocalía de vida y familia

El loquero electoral, donde salen muchas cosas feas


Ha sido una mala idea eso de las elecciones municipales, autonómicas y europeas de fin de mayo, tan próximas a las generales anteriores. La gente está muy cansada. Parece que eso no importa mucho a los futuros gobernantes, que sobre todo quieren cumplir los plazos para gobernar.

Con tantas elecciones juntas, el sistema se ha vuelto loco. Y nos contagian. Y nos hacen pasotas o con ganas de tirar la toalla. ¿Es que ya se sabía  quién iba a ganar las generales? ¿Es que las cosas están hechas para que, habiendo ganado las generales, se gane, por arrastre, todas las demás? Para esto sobrarían las elecciones. Algún día bastará con las encuestas. Algunos hablan de pucherazo en las nacionales, y dicen que el Sr. Soros puede mucho. Sea lo que fuere, que nadie se vista de demócrata para justificar que todas las elecciones se realicen en el plazo de un mes: que no vengan con el cuento de "o esto o la dictadura", que ya somos mayores y necesitamos actuar como tales.

La tensión psicológica y moral no es de recibo para el ciudadano medio, máxime si los llamados partidos bisagra ponen nerviosos a los Sánchez y Rajoy, y si todos nos ponen nerviosos hablando de  los pactos postelectorales... Esto es un lío y ofrecerá un resultado poco o nada representativo.

Además, hay mucha gente escaldada de cómo se están llevando las campañas, pues parece que lo que menos importan son los programas, y lo que más y hasta lo único que interesa es quiénes se van a aliar tras las elecciones. Aquí la izquierda y el separatismo van a por todas, como si se jugasen la vida, y eso que los únicos que se la juegan son los otros, el ciudadano medio, trabajador y cuidadoso con su vida ordinaria. Además, la maravillosa Sra. Chivite (PSOE-PSN) dice que Navarra Suma no va a gobernar; es decir, ella se lo va a impedir: o Uxúe o ella, aunque ella tenga muchos menos votos que Navarra Suma (DdNa, 16-V). Divertido. Triste. Y Sánchez añade que o gobierna el PSN o el nacionalismo -separatismo sic.- "paralizará" Navarra. Sí, esto sí es ir a por el poder a cualquier precio. Y todo en un mes.

Tememos que Sánchez haya pactado de antemano con los separatistas de Ezquerra, después de pactar a gusto con los podemitas. Ha llegado, tras la extraña e histórica traición del PP a su electorado, la política del frente popular a la moderna. Que ya estamos civilizados, qué caramba. Es muy posible que el veto del independentisto catalán-anticatalán a Iceta para su presidencia del Senado, esté dentro del guión de Sánchez para que no se le asocie a los separatistas. Él no tiene que espantar la caza, y los secesionistas no tienen que bajar la tensión de su continua revancha contra España y los españoles.

Los socialistas van de favoritos, pero no por ganar unas elecciones generales, son los que van a ganar las de dentro de una semana. Ni los perdedores van a tener que seguir perdiendo. 

Los carteles de Navarra Suma, Vox y el partido centrista por las calles de Pamplona, brillan por su ausencia -salvo los colgados de farolas-, seguro que por miedo a que los demócratas de toda la vida se los rompan. Los carteles de SAIN son más pobres, más trabajados y se respetan. Los carteles de Geroa bai están siendo destrozados no sabemos por quién, y los de Bildu o los podemitas son los únicos que se respetan. ¿Quién rompe a quien?

Tampoco la gente sabe para qué se presentan Vox o los centristas, cuando lo único que desgraciadamente nos aterra es el separatismo engañado y engañoso de Geroa Bai, bilduetarra, podemita y otros. Digamos que a los que no son izquierda y los tradicionalistas también nos importan otras "cosillas" que pasan desapercibidas en la campaña, como la ideología de género, el panfleto adoctrinador, inmoral y a modo de pederasta de Skolae, y el pre totalitarismo de la actual política. Nosotros añadimos en la práctica el tema del aborto, la falta de representación, el truco de las alianzas postelectorales, y sobre todo la expulsión de lo católico de la vida pública -y ahora va a ser que también de la privada-.

los navarros nos merecemos este Via Crucis por haber olvidado lo fundamental: que no sólo de pan vive el hombre. ¿Les suena esto? 

Ramón de Argonz

sábado, 11 de mayo de 2019

Elecciones 2019: ¿sabemos de quién nos fiamos?

OPINIÓN

¿Sabemos de quién nos fiamos? 
BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS

AQUÍ todo el mundo es confesional. También los que dicen que no lo son. Se es confesional de ideas como las que tiene la Constitución española de 1978, por otra parte vagas y entendibles de mil maneras. La Constitución de 1978 no es confesional de una religión positiva (Art. 16), pero sí es confesional de no tener ninguna religión como Norte, base, y por no querer tener a Dios alguno a quien adorar. Todo esto es contradictorio y por ello peligroso. Es confesional porque en dicho Artículo 16  lo dice o confiesa, y porque niega el principio básico religioso en casi todas las Constituciones españolas, que o bien lo afirman (casi todas) o bien lo niegan (1931, 1978). Pero sobre todo es confesional porque niega expresamente el deber ser. ¿Y cuál es éste deber ser? Que también los Estados o poderes civiles deben reconocer a Dios, y no un Dios vago y deísta sino como Él quiere ser reconocido. 

Así estamos, perdidos, porque allá donde muere Dios en la conciencia el hombre, las sociedades y las instituciones políticas, se sigue la muerte del hombre imagen de Dios en cada uno de estos tres ámbitos, por otra parte tan relacionados. No en vano, expulsado Dios, y N.S. Jesucristo de la Constitución, el Estado va perjudicando Sus intereses, incluidos los de toda persona, los de la Iglesia católica que también protege las  personas, y la conciencia de los católicos. Hay más de un observatorio de la libertad religiosa en España,que afirma que las agresiones sufridas por la Iglesia son numerosas, ya físicas ya morales.

Pues bien: el Fuero saber corregir a ésta Constitución. 

Más aún. Católicos se profesan una gran mayoría de españoles, católicos son quienes conforman buena parte de la vida social -ya se planteó expulsar sistemáticamente todo signo externo religioso de ella-, católicos los que viven su vida familiar aunque la familia y el matrimonio hayan sido dinamitados  por el Estado -incluso sufrimos la podredumbre del asesinato del nasciturus-, y católicos son los que ven reducidas sus libertades a la vida  individual e íntima, sufriendo no obstante las leyes totalitarias en materia de educación (EpC, Skolae, ciertos ejes transversales...). Nos preocupa mucho desde tiempo atrás que pudiendo orientar a estos católicos para que sean sal y fermento de la sociedad española, el alto clero les haya dejado paso para meterse en todos los partidos aún cuando casi todos atentan contra el derecho natural más básico. ¿Qué puede hacer los católicos si no pueden agruparse -dicho clero lo desaconsejó hace tiempo- con profesión de tales? ¿No se ve en abocados a meterse en otros partidos que de hecho tienen crasos errores? Así hemos llegado a la pésima situación en la que estamos. Luego, que no se proteste, pues el error estuvo en el origen. 

Los nacionalistas-separatistas son confesionales de su Nación -y de qué manera-. Los comunistas y sus amigos lo son de sus ideas -y también de qué manera-. Los liberales son confesionales del no hacer nada en favor del bien moral y religioso, mientras nos asan a impuestos para crear un Estado benéfico -eso dicen-. Y se consideran modernos y moderados. La masonería es confesional del laicismo -positivo, negativo y a medias-. Los republicanos lo son de su República. Los monárquicos liberales son de su monarquía constitucional. Aquí todo el mundo es confesional menos los católicos, quizás porque siendo católico-liberales (es decir, de ideología liberal) dicen que el católico puede estar en todos los partidos de hoy  -¿si...?- y que las instituciones políticas nada tiene que ver con Dios, precisamente para que así tales instituciones puedan ser de cualquier manera e incluso antiteas. Este puritanismo ideológico liberal -confunden la  libertad con el no optar- ha desnortado la sociedad y ha impulsado el mayor relativismo y ateísmo entre los españoles. Incluso alguno tiene la bobada de decir: ¿no somos tan maravillosos que llenamos todos los partidos del candelero partitocrático? Pues ya, pues ya se nota -habrá que responderles-. 

De otros países ni que hablar. Son confesionales los laicistas franceses, la Inglaterra anglicana, los países protestantes del desmadre moral -Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega...-, Alemania nombra a Dios, también los USA, y otros países están espabilando para bien como Polonia, Hungría... Hay políticos que han consagrado su país al Corazón de Jesús como el de Perú -aunque luego se contradiga-, otros políticos afirman a Cristo Rey como en Brasil. 

Pues bien, las instituciones política de Navarra siempre fueron confesionales, y confesionales católicas, salvo con la ruptura de la Constitución de 1978. Todavía hay gestos de confesionalidad, que tan poco gustan a los Bildu, podemitas y otra fauna foral. 

Para las próximas elecciones, debiera estar en el frontispicio de todo buen navarro, también en política, el:

BENEDICTUS DOMINUS DEUS MEUS (Leyenda del antiguo escudo del Reino). Así, los más débiles, los concebidos y aún no nacidos, y los que nada tienen... estarían protegidos de verdad, el poder político se autolimitaría, y las libertades brillarían en la sociedad. 



PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE (Divisa  de los Infanzones de Obanos), para que todos los navarros están unidos por el Bien Común, de manera que si discuten lo sea en cuestiones subordinadas a él. 


Ambas inscripciones están en el palacio de la Diputación Foral.

Se han dicho muchas tonterías sobre la confesión pública religiosa de las instituciones políticas. Se dijeron en 1978 por quienes nos han hecho caer en el mayor relativismo e indiferentismo moral. Aún recuerdo a Joaquín Ruiz Giménez. Mal está éste relativismo en la vida privada, pero es catastrófico en la vida política y las instituciones. 


Que un partido sea confesional -todos lo son de algo- no significa que esté dirigido por los obispos. Mejor, no, además porque políticamente los señores obispos suelen ser un desastre. También podría haber varios partidos católicos. Incluso -en principio- que un partido sea confesional no significa que el Estado deba serlo. Nos parecería bien que hubiese varios partidos que confiesen aceptar la doctrina de la Iglesia, y que quisieran que ésta se proyectase en las instituciones públicas no sólo de hecho sino de derecho, dando así seguridad de que va a ser,sobre todo por el culto debido a Dios desde las mismas instituciones. 

Pasemos al caso del poder civil supremo confesional católico. 

La legislación confesional obliga a quienes la aceptan. No significa que el poder civil se entrometa en la vida individual, ni en las entidades sociales inmediatas a dichos individuos. El término nacional-catolicismo puesto por el sr. Ruiz Giménez es rechazable por ser excesivamente tendencioso. Acéptese la religión católica por los poderes civiles, o el poder civil supremo -suprema potestas- y ya está.


Como la política formula muchas leyes de proyección moral, la legislación confesional protege a la población de hoy que, por mucho que voten, desconfía de los políticos partitocráticos. Cada vez es más conveniente que las leyes sujeten a los políticos a que cumplan lo acordado y lo bueno que en principio quieren cumplir. También es conveniente que haya una instancia superior de prestigio y clarificadora -en España lo es la Iglesia católica de quien nos fiamos-, que ante el desarrollo de la ley defina las dudas sobre el derecho natural más básico y establezca una continuidad ante los nuevos problemas o propuestas. 

Las leyes confesionales aseguran a la sociedad y permiten a ésta reclamar al político que las incumpla.

Las leyes confesionales dan honra a Dios y aseguran un culto público de las máximas instituciones políticas, en aquellos que las representan. Esto es lo más importante, y éste es el verdadero norte, faro y guía. Todo lo demás viene por añadidura. 

Quien adora al Dios verdadero no quiere adorar a la nación, al Estado, al partido, ni a los propios vicios y manías, ni los de otros. Es la única manera de respetar verdaderamente a los demás. Cuando no hay confesión católica en las instituciones, aparecen con fuerza leyes contra el derecho natural más básico -recuerden las del divorcio, el aborto...-; las minorías confesionales del liberalismo, nacionalismo, o de clase, imponen a todos sus opciones particulares, y además de forma excluyente y pre totalitaria; y la desorientación anuncia a la corta o a la larga el relativismo más brutal, para que se imponga a todos -brutalmente incluso- cualquier barbaridad. 

Si se quiere ser verdaderamente libre hay que optar abiertamente, y no la opción vergonzante del liberalismo de "no meterse en nada", aunque luego y a raíz de ello, el Estado se meta en todo y en además en mal plan. Si se quiere ver libre de veras es necesario optar, optar bien y saber por Quién y por quiénes se opta. 

J.F.G.

Elecciones municipales. ¿A qué aspiramos? Programa (1)



martes, 7 de mayo de 2019

Sobre las denuncias de corrupción en Navarra

HEMEROTECA

Adjuntamos un enlace de interés sobre 

https://www.navarraconfidencial.com/2019/05/07/todas-las-mentiras-durante-anos-sobre-la-corrupcion-de-upn/

La lucha por la conquista del poder es, para los separatistas, para la izquierda y la ultra izquierda, una lucha a cualquier precio

Menos mal que aunque esto es así, hay mucha gente en muchos lugares del viejo Reyno -solar navarro- harta de manipulaciones y mentiras: manipula que algo queda

Es una pena que los políticos de la derecha sociológica -con los que hemos discrepado no pocas veces- no hayan espabilado en su momento. No sabían que en política nadie se pueden acomodar, ni puede ser un dejado. (Y menos -si fuese el caso- para que los amigos de ETA entren finalmente en las instituciones). En su día, no aprovecharon las ocasiones que tuvieron gracias a su  electorado, al que han dejado que otros le coman el tarro y el terreno. Las dejaciones son propias de la ideología liberal del "dejar hacer y dejar pasar", de la comodidad del conservadurismo, del retraimiento del que recela de la política -muchas veces con razón pero es que hay que cambiar la mala política-, y de una ingenuidad a lo roussoniano muy poco candorosa, lo que hemos pagado todos directa o indirectamente, querámoslo o no. Si el liberalismo juega muy malas pasadas a los mejor intencionados, estas se agravan cuando se coquetea con los socialistas. 

Sabemos que las arremetidas de los separatistas y ultra izquierda  contra UPN cuando estaba en el poder se basaban en calumnias. Los upeneístas  habrán sido muy torpes y erróneos por el liberalismo, por perder la CAN, y  por el conservadurismo que suponen, así como por acercarse a los socialistas, pero ha sido honrados. 

Sabemos que con los separatistas, la izquierda y ultraizquierda en general, cada vez que ellos abren la boca sube el precio del pan. 

Aquí la gente "buena" -las buenas intenciones y la formación política no siempre corren parejas- está fuera de su sitio, pues  coquetea en diferentes ámbitos políticos, a veces aparentemente contrapuestos entre sí, siendo así que todos al final se ven obligados a comulgar con ruedas de molino en un sistema muy poco representativo y hasta fosilizado. Se dejan llevar fácilmente por otros y eso debiera terminar. 

Por esto, nosotros queremos vecinos unidos y no partidos, que no se diga que es igual una Navarra que otra mientras haya una demarcación política llamada así, que la política no sea sinónimo de poder y dinero, y desde luego que nadie juegue con las cartas marcadas.

R. de A.