Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

lunes, 27 de abril de 2015

Sopa de letras en la política Navarra: ¿eso lo dice todo?

OPINIÓN

De la sopa de letras a la división social,  
y del dirigismo al totalitarismo imponiendo el uso de la lengua. 

La sopa de letras de estas elecciones significa que las hay para todos los gustos, salvo para el verdadero cambio de sistema. Quizás parezca superdemocrático; no digo que no sea democrático, pero esta división sistemática o sistémica -y cuanta más parece que mejor- es muy penosa. ¿Es que la sociedad civil está tan dividida?  ¿No es tanta división partitocrática la que crea una honda división y ruptura social? 

Lo peor es que si, con una clara falta de coherencia, todos los partidos están de acuerdo en ciertas cuestiones secundarias que elevan a la categoría de lo dogmático, precisamente a más de uno se le olvida el derecho y a veces la obligación de discrepar en lo verdaderamente accidental para preservar lo verdaderamente dogmático. ¿Por qué? ¿No están todos de acuerdo de que la minoría más votada -aunque fuese mayoría- puede gobernar por encima de los derechos personales, y todos los demás a callar?. Discreparán, discutirán, recurrirán al Tribunal Constitucional.... pero mientras tanto y en adelante, a callar. La ley de los hombres es inapelable, aunque vaya contra el hombre. ¿Olvidarán así que el Fuero empieza en la persona, la familia y la casa, anteriores al poder civil y político?

Vayan a continuación otras consideraciones: 

Primero, hoy se crea una realidad virtual, pues aquello de lo que no se habla en los medios de comunicación es tal que parece no existir. ¡Y vaya si existe! Nos referimos tanto a los temas como a las candidaturas políticas. 

Es más, la prensa, al hablar de unos y otros, orienta al votante, hasta el punto de que, bajo el pretexto de la mejor y más exhaustiva información, nuestra democracia está pero que muy orientada. Desde luego los periodistas se ponen muy nerviosos para llenar espacios de comunicación, olvidándose de que pueden y deben dejar al electorado sosegado para que se exprese como realmente es. 

Más: hay partidos que no aparecen en la danza de siglas (SAIN etc.), por lo que si son jóvenes en política no tienen cabida. Dirán que Podemos y Ciudadanos son partidos jóvenes y que sí han tenido cabida en el sistema. Ciertamente, ambos, siendo de izquierdas e incluso de ultraizquierdas, han tenido una cobertura envidiable por todos los medios, incluidos los de "derechas". Esta paradoja sólo ocurre en España, y ello no lo es en vano; está todo calculado. Demos el cuarto paso: ¿hay alguien que crea que pudiera ser al revés, es decir, que los partidos jóvenes de derechas o ultraderecha pudiesen tener tal cobertura, incluso en los medios de TV de izquierdas? Desde hace tiempo el tobogán artificioso de la política va en una sola dirección. 

Segundo, los grandes partidos se fortalecen mientras que la verdadera reforma (a fondo) política es abandonada. Quien se aprovecha de la sopa de letras es la partitocracia, que multiplica las siglas para contentar a casi todos, menos a la mucha gente que entiende que la política debiera de ser otra cosa.

¿Qué cosa debiera de ser la política? Debiera de ser menos pintoresca y tener menos capillitas mil, debiera de ser más vecinal y cívica, más de unidad que de divergencia, menos ideológica y más volcada al bien común, de manera que los intereses reales estuviesen representados. La gente sabe muy bien sus necesidades como padres de familia, vecinos de barrio y municipio, profesionales y laborales, del mundo de la educación, del ámbito parroquial, cultural y asociativo... Y muchos coincidirían en lo real. Queremos la realidad sobre la ficción mental, sobre la servidumbre del mito, sobre la artificiosa creación de opiniones, y sobre la tontuna de creerse cada cual capacitado para elegir al gobernante de todo un país o de una comunidad amplia como la navarra. Podré decir quién "no" deba ser gobernante por sus burradas, pero ¿a quien podré decir quién "sí"? ¿O es que por no hacer burradas puede ser buen gobernante? ¿O es que se vota "contra" el otro?

Sí, lo malo es cuando las ideologías se meten por medio, reinterpretando la realidad, alejando a ésta de sí misma, alienándola dirán -como todas estas palabricas- los "progres" o "entendidos", y dando a la reinterpretación la fuerza y el poder político para imponerse -contradictoriamente- como parte que es pero a toda la sociedad. Lo único que el sistema mantiene en común es la común discrepancia múltiple en temas esenciales. Y esto es penoso. Ojalá unos y otros hablasen de la realidad que une; seguramente más de una sigla -incluidas las siglas de los separatistas- desaparecerían. 

Tercero, ¿es cierto que  la sociedad está tan dividida? (Tanta sigla esencialista reflejaría que nada hay en común) ¿O quiere la superestructura de "pensantes" dividir la sociedad, tan "pensantes" aquellos como aquel ministro de educación que nunca ha pisado el aula? ¿Es que la sociedad tiene que dividirse en partidos políticos para estar representada?

Cuarto. Si lo anterior es muy serio, más lo es que cada parte (sobre todo las más radicales en cuanto que quieren "volcar" el presente para hacer realidad sus mitos) quiera imponer muchas cuestiones que hacen saltar por los aires los derechos personales. Nunca el poder de una parte social ha sido tan poderoso como hoy día, pues pretende imponer hasta formas de vida personales, modelar conciencias, suplantar a la patria potestad sobre los hijos y tutelados, arrasar la memoria de los propios padres, crear la llamada memoria colectiva al estilo maoísta, atentar contra la libertad religiosa de ciertos católicos a los que pretenderán aislar calificándolos de "ultracatólicos", vulnerar la libertad personal e íntima... Es como si no hubiese derechos personales aunque la Constitución hable de ellos, lo que indica que algo muy serio está ocurriendo, sin duda fruto de haber arrojado entre todos -desde luego no los carlistas- y por la ventana, a Dios, a los diez mandamientos de derecho natural, y hasta la religión revelada (en lo que le corresponda) en el ámbito de la política. ¿No es así como llegan todos los totalitarismos?

Por ejemplo, en temas "de tejas abajo" -pero no por eso poco importantes-, hay más de un partido nacional-separatista (los nuevos naci-soci) que pretende obligarnos a hablar de una u otra manera. Como si la lengua no fuese cosa libre. Aquí en Navarra hemos hablado de varias maneras y cada cual como ha querido. Muchas más cuestiones indicaríamos, que reflejan que hoy día se entiende que no existen derechos personales más allá de la voluntad del que gana las elecciones. Se vulnera abiertamente hasta el derecho inalienable a la vida de concebido y no nacido; y dentro de no mucho, y como consecuencia, hasta la vida de los abuelitos con achaques. Esta imposición totalitaria suele ser del PSOE (Educación para la ciudadanía etc.), los separatistas, y todo tipo de los jacobinos y hasta moderados. Por su parte, la derecha o la que irónicamente llaman "derechona" es tan "parada" y comedida -así se lo pagan- que no se mete en vida ajena en estas cuestiones, deja hacer y, en el tema del uso de la lengua,... tiene mucha razón al dejar el campo libre a la creatividad personal. Hay mucho totalitario suelto aunque se diga demócrata. A lo Robespierre, con guillotina, armas y todo. 

Siglas, mil estudios sociológicos y conclusiones, como si todo estuviese medio dicho y hecho.
Es como si quisieran decir todo a la gente. Abruman. Mejor que dejen a la gente madurar en paz.
Prensa regional navarra del 27-IV-2015
Sin un monarca que gobierne con todos los verdaderamente navarros, esto lo convierten en una peña de ataque, divididos, enfrentados con guante blanco, y con la amenaza del dirigismo e inoperancia desvertebradora liberal, y del totalitarismo socialista y separatista, nacionalista antivasco.


El Joven Observador
Pamplona/Iruña, 27-IV-2015

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