Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

lunes, 13 de agosto de 2012

NUEVOS SUCESOS EN LEIZA. TRAS EL HURTO, LA INJURIA.

     INJURIA A LOS PADRES Y ANTEPASADOS.
     INJURIA AL RESTO DE NAVARROS, ESPAÑA y LOS ESPAÑOLES.

     SE LEE EN LA PRENSA digital: "Tras cinco años de penurias, y con el euro en entredicho, el desempleo en la zona euro es del 11,2% y el de España alcanza el 24,8%"
     ¿Será por esto por lo que unos desalmados, busca-ocasiones y escurridizos individuos han hurtado de casa Baleztena y luego quemado, en la plaza pública de la villa de Leiza (desde 1980 Leitza para los novadores), la bandera de España el pasado sábado día 11 del presente?
     No, sin duda no será por eso.
     No será por ser "radicales", sino por el odio que corroe a algunos por dentro.
     No será por el afán de cometer "hechos vandálicos" y la necesidad psico-social de un romanticismo malo decadente, que estos "suenen", sino por la ignorancia sobre quiénes y qué nobilísima gente fueron sus padres leizarras (leitzarras): muy vascos y navarros y muy españoles a la vez. Sin duda los agresores a la bandera de España no han mamado la sabia que dio vida, alegría vitalidad a Leiza.
     No será para solazarnos en las fiestas, sino por la envidia ante la valentía de los de casa Baleztena, que han exihido, como siempre y con toda naturalidad del mundo, la bandera de España en el balcón de su preciosa casa situada enfrente del excelentísimo Ayuntamiento de esta villa navarra.  ¿No es cierto que las grandes ocasiones exigen las mejores banderas?
     No ha sido la primera vez que la casa Baleztena, de noble abolengo, ha sufrido agresiones.   
     No ha sido la primera vez que en esta nobilísima villa de Leiza (Leitza), que en esta Navarra originaria y primigenia que llega hasta Leyre y Lumbier, la nobleza, la  justicia, las libertades y el amor a España han sido vulneradas con impulsos exógenos y artificiales aunque calculados.
     Está corroída la economía, lo está hace tiempo la política, pero nadie habla de la corrosión de las ideas y hasta de las almas. Corrosión que produce amargura, sufrimiento y explosiones de odio en quienes la sufren.
   Hace nunos años, también en momentos de fiestas de San Tiburcio en Leiza (Leitza), la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra protestó en Nota enviada a la prensa y publicada, por el atentado que sufrió la bandera de España y casa Baleztena, y agradeció la entereza del concejal don Silvestre Zubitur.

    
     De nuevo, hoy, esta Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra DENUNCIA la OFENSA E INJURIA cometida contra los padres y antepasados de la villa, contra la bandera de España, contra los propietarios de la casa y, contra gran parte de la población de la Montaña y de Navarra entera. Y en ellos, denuncia la ofensa cometida contra todos los españoles. De nuevo nuestra enhorabuena por el ejemplo, por su elegancia y naturalidad, de las señoritas Baleztena y del concejial don Silvestre Zubitur. Y con ellos de buena parte de los actuales leitzarras.
     Se sembraron aquellos lodos y se recogen nuevas tempestades. Por eso, que las actuales autoridades políticas penen los desmanes y solventen las casuas de estos males. ELLAS VERÁN CÓMO Y QUÉ HACER, PERO LOS PADRES Y ANTEPASADOS, LA MONTAÑA Y NAVARRA ENTERA SE LO EXIGEN.
     Nada de lo ocurrido tiene relación con el recuerdo de 1512. Decirlo sería una ignorancia histórica y una gran hipocresía. Sería buscar y rebuscar, como buenos marxistas, ocasiones donde no las hay. Mientras tanto los concejales de Bildu ignoran la Ley de Símbolos en el viejo Reyno de Navarra, al mantener la ikurriña en el balcón del Ayuntamiento.     
     Que todos los españoles sepan que quienes ofenden así a España ofenden a los Fueros y a la Navarra de siempre hasta hoy.
     Pamplona, agosto de 2012
     Vocalía de Actos
     Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

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