Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

sábado, 26 de mayo de 2012

EX ETARRAS EXPLICARÁN EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS LA HISTORIA DE NAVARRA GRACIAS A LAS INCONGRUENCIAS DE UN LIBERALISMO MORTAL ANTE EL CHANTAJE

LA HISTORIA COMO ARMA POLÍTICA EN EL PARLAMENTO DE NAVARRA Y EN LAS DEPENDENCIAS DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.
UN COCKTAIL de 1512, 1812, las ambiciones de los atrevidos y las debilidades del poder.
QUÉ SON LOS FUEROS EN NAVARRA Y SU RECUPERACIÓN

DIREMOS al Sr. Felones (PSN), según lo publicado por "Diario de Navarra" (25-V-2012)sobre su intervención en el Parlamento de esta Comunidad, que también antes, siglos atrás, los navarros tenían derechos y deberes. Y no sólo hoy. Es más, hoy es la primera vez en la historia que en Navarra se conculcan los derechos más fundamentales y raíces. Decimos esto porque hemos asistido, en las leyes del Parlamento de Navarra y en el Boletín Oficial de Navarra, a la destrucción del matrimonio y de la familia, a la del derecho de los niños a ser adoptados por un padre y una madre, a la del derecho de los padres a la educación de los hijos -vulnerado por la llamada "Educación para la ciudadanía" (EpC)-... Hemos asistido y estamos asistiendo a la divulgación expresa de la inmoralidad desde la administración pública, a la destrucción de la vida humana del concebido y aún no nacido y a dar medios públicos para ello delante nuestra.

¿Qué me cuenta el sr. Felones -lo digo con todo mi respeto- cuando dice que hoy somos felices porque al fin tenemos derechos y deberes? ¿Son aquellos derechos? ¿Quiene luego evitar el fracaso escolar y el desmoronamiento de la juventud? ¿Son así los deberes que tenemos de reconocimiento y amor, de protección y apoyo a los demás?

Otra cosa. El socialista e historiador Sr. Felones dice que los historiadores hacen historia, y que el Parlamento debe hacer "memoria histórica". (Si ésta es como la del que fue ZP estamos aviados). Una de dos, o el Sr. Felones ignora que el historiador debe descubrir el pasado como las fuentes le permiten (y así transmitir la memoria histórica a un pueblo que, por otro lado, siempre la conserva básicamente si no se le ciriquea -enreda, molesta, importuna-), o bien ignora que cuando una entidad política se pone a crear y recrear la "memoria histórica", lo que hace -sobre todo hoy día- es politizarla. O ignora ambas cosas.
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Diremos a los señores abertzales de Na-Bai que los historiadores ya han realizado sus Congresos y han publicado sus libros e investigaciones sobre la conquista de 1512 por castellanos, guipuzcoanos, alaveses y vizcainos, y sobre la integración pactada y eqüe-principal de Navarra a la Corona de Castilla en 1515, conservánose Navarra Reino por si. Y deseamos que lo sigan haciéndolo. Al historiador hay que dejarle tranquilo, en paz, para que trabaje con sosiego y buscando únicamente la verdad. Esto no es -lógicamente- partir de cero. Hoy no falta debate entre los historiadores, pues todos seguramente leen a todos. La verdad histórica no se consensúa sino que se demuestra, su puesta en común no debe transformarse en espectáculo de acción anexionista (como ayer revolucionaria), ni una puesta en común tal no debe servir de propaganda política ni para dar carta de ciudadanía a afirmaciones y planteamientos aberrantes. El Gobierno de Navarra o cualquier administración pública  debe abstenerse de meter baza en un tema que debe dejarse, en su iniciativa, desarrollo y puesta en común, a la comunidad académica, para que lo haga por los cauces, en los lugares y en los momentos adecuados.

En nuestra sociedad "futurista" hay demasiados que hablan del pasado -no les diré que no lo hagan-, que se presentan como historiadores pero sin serlo -es bueno pasar por la universidad-, y que trabajan demasiado rápido y al servicio de una causa, olvidando que la investigación durante años conlleva un ámbito de discreción académica.  

Dentro de las graves incongruencias del liberalismo, el presidente del Congreso de los Diputados, Sr. Jesús Posada (PP), ha autorizado la presencia en la Cámara al colectivo Nafarroa Bizirik 1512-2012, con destacados miembros que han pertenecido a ETA. Han sido invitados por los nacional-separatistas Bildu, Geroa Bai y el PNV para informar sobre la "recuperación de la memoria histórica de la conquista de Navarra" (Diario de Navarra, 25-V-2012). Han sido invitados para asistir todos en la sede del gran templo liberal. En esta arbitraria cooptación el pueblo llano queda fuera, atónito.

Todo esto es un enorme cinismo que en su atrevimiento tiende a legitimarse cuando el poder civil "soberano" lo acepta. Los graves informes del Ministerio del Interior nada hacen contra la debilidad calculada del presidente del Congreso de los Diputados. Realidades como ésta me traen a la memoria las debilidades en Austria y de fuera de ella frente a la política de Anchluss realizada por Hitler en 1938.

Veremos cómo termina todo, pues hay voces discordantes sobre la decisión del Sr. Posada.

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Vayamos al tercer punto de la cuestión, que es el que más puede inquietar. La única historia oficial que hoy se quiere imponer en Navarra desde UPN, PP y PSN, es no conmemorar en el viejo Reyno la Constitución liberal de 1812, seguramente para no avergonzarse de ese pasado que tanto daño hizo a los navarros, para mantener también una LORAFNA (1982) que se subordina a la Constitución de la "soberanía nacional" de 1978, y para que nadie les recuerde que la Constitución de 1812 suprimió los Fueros milenarios del viejo Reyno. ¿Querrán así "quitar armas dialécticas" a los según ellos nacional-separatistas?

Las razones para no conmemorar el Código Constitucional de 1812 son amplias. No se reducen  a rechazar el centralismo antiforal de Madrid, que además hoy se mantiene en las actuales leyes del Congreso de los Diputados contrarias al Fuero privado y público de Navarra. Añádase que al centralismo de Madrid le ha sustituido el centralismo, el absolutismo antiforal y el despotismo -por otra parte nada ilustrado-, de la partitocracia y oligarquías de poder, que acceden a las instituciones convertidas por ellas mismas en partitocráticas. Al actual sistema le falta mucho para ser representativo: ¿y el mandato imperativo? ¿y el juicio de residencia? ¿existe la separación de poderes que se alardea? ¿hay una instancia superior que de fijeza y sentido a las palabras escritas en el código constitucional? ¿los partidos y sindicatos politizados se mantienen económicamente por sí mismos?...

Sería bueno reconocer que la Constitución de 1812 -como también la de 1978- quebró la tradición, el sentido común y práctico del momento, y puso en entredicho los valores universales o esenciales de la persona y comunidades de Navarra y España. ¿No era la "soberanía nacional" un mito como también lo era la "libertad absoluta y abstracta"? Hoy día, ¿no han triunfado desgraciada y totalmente en el interior de Navarra el centralismo del ejecutivo y el absolutismo parlamentario del liberalismo? La Constitución de 1978 ¿no ha dado al traste lo que quedaba de los Fueros, esto es, el Derecho público y privado navarro? Por ello precisamente, por no diferenciarse el Fuero de Navarra de los estatutos de autonomía de otras comunidades, el carácter pactista de la LORAFNA está amenazado desde dentro del quehacer político de Navarra. Algunos juristas  incluso niegan que la LORAFNA sea paccionada, aunque en esto, como cuando lo extienden a la Ley de 1841, creo que se equivocan.

Cuando la LORAFNA se subordina a la Constitución de 1978 ya por la "soberanía nacional" ya por diversos artículos en concreto, y cuando en Navarra se dan leyes y se hacen prácticas en contra del derecho natural más básico y la moral de nuestra religión católica, se está aplicando el liberalismo antiforal de 1812 por mucho que se hable de pactismo.

El liberalismo vendió una "neutralidad" imposible en las instituciones públicas para deshacer la sociedad, pero una vez más desgraciadamente hemos comprobado que, una vez deshecha ésta, no puede recomponerla. Y en ese tobogán de desintegración, los más atrevidos y que mejor chantajean, los más maquiavélicos, siempre tienen las de ganar. Cuando la sociedad se harte puede ser demasiado tarde. Con una sociedad y política semi-deshechas, la vida práctica no contempla el perfil de la oportunidad en la verdad sino el oportunismo, ¡y qué dificil es que el oportunismo no caiga en el maquiavelismo, y en un falso malminorismo hecho sistema, que transforma la "permisión negativa del mal" -la tolerancia en casos extremos-, en costumbre, colaboración formal, estímulo y aprobación!

Recordemos también que el nacionalismo vasco es de origen liberal (vid. La nación vasca de Engracio de Aranzadi, 1918) y que nada tiene que ver con la tradición de las comunidades vascas y con los Fueros seculares del Señorío de Vizcaya, y de las Muy Nobles Provincias de Guipuzcoa y Álava. El nacionalismo ha sustituido, sin dejar de ser liberalismo racionalista y precisamente por serlo, al individuo "soberano" por la nación "soberana" liberal. ¡Ay de una "soberanía" imposible! ¡Ay de los nuevos idolillos! ¿A quiénes aplastarán?

Ni UPN defiende debidamente los Fueros, ni el PSN, ni los que recelan de "lo vasco" o bien lo hipostasían, ni tampoco todos esos nacionalistas secesionistas juntos que ansían absorber a Navarra en esa entelequia llamada Euzcadi o el nuevo término que ahora utilicen. Izquierda y derecha, y nacionalistas de izquierdas y derechas, son herederos de un liberalismo de instituciones agnósticas y sólo supuestamente "neutrales", un libralismo centralista y estatista, convertido hoy para muchos en marxismo. Por eso, la tradición navarra, representada durante muchísimo tiempo por el Carlismo, es la única que da respuesta a los grandes interrogantes del presente.

Todo esto nos lleva a preguntar, pero... ¿qué es Navarra? Navarra ni es vasca ni deja de serlo, ni es castellana ni deja de serlo, ni es... ni deja de serlo; Navarra es ella misma, una unidad resultante de una diversidad originaria, como crisol y síntesis de personas, temperamentos, comunidades, razas, lenguas y todas las diferencias que ha ido usurpándole ese liberalismo instaurado en su seno por arte y parte de la Constitución de 1812 y hoy de 1978. La pérdida de las cinco merindades es un "detalle". El dirigismo del que fue "Plan estratégico territorial" es más llamativo (...)  Navarra es ella, primigenia y primordial, original y originaria, indivisible y singularísima. Sea uno de la Montaña, de la Zona Media o de la Ribera, del EstE o del Oeste, o de la Cuenca. Navarra es una gran realidad, es una síntesis, es un gran entendimiento entre hermanos y vecinos, es un modelo que ya quisieran muchos pueblos de España y Europa imitar. Pero para imitar, unos y otros debieran antes olvidar sus pasiones y los idolillos que los hombres creamos cuando expulsamos a Dios, Jaungoikoa, y a las verdades básicas, objetivas e "innegociables", de las Constituciones, las leyes, y después -lógicamente-, con el estatismo de izquierdas y derechas, de la sociedad. Por eso no hay lucha social sin una paralela lucha política.

Ni el Estado ni la nación pueden ser creadores de derechos. Claro que las ideologias racionalistas y sentimentaloides, de izquierdas o de derechas (conservadoras en cuanto que conservan el racionalismo), se resisten a admitirlo. Sólo Dios, Jaungoikoa, es el Señor. El ángel de Aralar no es un totem sino el "gran recuerda" del "¿Quien como Dios? ¡Nadie como Dios!".

Los Fueros de Navarra no sólo son "hacia afuera" (pacto con el resto de España), sino también y sobre todo en su interior, pues el Derecho privado debe ser el soporte del Derecho público, se deben mantener los cuerpos intermedios, la familia, la vida del aún no nacido... Creemos que la Tradición no es anquilosamiento sino renovación, y que expresa aspectos esenciales de una civilización milenaria y, sobre todo, conforme a la naturaleza humana y a la Revelación cristiana.

Generaciones de navarros se opusieron en el pasado al liberalismo ya en pie de guerra (1793-95, 1808-14, 1821-23, 1833-39 etc.) ya en pie de paz, sabiendo que éste es una ideología que debilita, paraliza y desintegra la sociedad, que impone el relativismo en todos los ámbitos de la vida, que queda a merced de otros aventureros sin escrúpulos. Los hechos les han dado la razón y nos animan en el empeñor de RECUPERAR LOS FUEROS.

A pesar de los vistosos y turísticos Actos culturales ocurridos este domingo en Estella, tan bien preparados y mejor realizados, donde se ha recreado la presencia militar de los carlistas en la ciudad del Ega, debe decirse claramente al público que el Carlismo no se identifica con la guerra, aunque en situaciones extremas la hiciese y/o la sufriese. ¿Guerras carlistas?, ¿por qué no guerras liberales o anticarlistas...? Bueno, esto es lo de menos. Lo de más es que durante muchísimos años los carlistas tuvieron periodistas y periódicos, círculos, bibliotecas populares, centros culturales y de ocio, sindicatos laborales, asociaciones, socorro blanco, políticos, diputados a Cortes y senadores... toda una sociedad viva donde se convivía con una total dignidad, era continuidad de la familia, y se ejercían las libertades cívicas.

Concluyamos. Recemos como rezan los lemas del viejo Reyno, grabados en los muros del Palacio de la Diputación Foral: Benedictus dominus deus meus y Pro libertate patria gens libera state. Sí; bendito sea el Señor Dios nuestro, y por la libertad de la patria permaneced libres como pueblo. A lo mejor los quitan por ser un inoportuno "recuerda" en la conciencia.

José Fermín Garralda Arizcun
Pamplona, 28 de mayo de 2012
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