Festividad
Oh Dios, que nos diste en San Fermín un ejemplo de fe católica y fortaleza cristiana, concédenos la gracia de predicar el Evangelio con nuestra vida, y de confesar a Cristo en el día a día, aunque nos cueste incomprensiones sociales, arremetidas de los sectarios, perjuicios en el trabajo, y pequeños inconvenientes que nos pueden preparar para el martirio cruento conforme al amor que proclamamos.
Anima y ayuda a quienes no rehuyen la vida política, sino que trabajan en ella con radicalidad, para que el reinado de Jesucristo se extienda por la sociedad y las instituciones públicas.
Danos claridad y entereza para desvelar a nuestros conciudadanos sus necesidades, practicar una sana intransigencia en lo fundamental, y exigir sin claudicaciones ni rebajas aquello que es esencial en nuestra sociedad política.
Amén.
La Redacción
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