Boletín Oficial de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

sábado, 31 de enero de 2026

Condiciones de la concentración "Aborto No" en Pamplona

 (por José Fermín Garralda)-

Poco después de la ley del aborto de Felipe González en 1985, los de Pamplona salimos a la calle una vez al mes, a partir de una fecha temprana con la pancarta "ABORTO NO. Dios ama al embrión". CTC-aspas. Icono de los santos inocentes. Es la que ven en la imagen. Es la mejor actividad que hacemos al mes, la mejor que puede hacer un carlista cuando el culto a Dios exige defender la vida del aún no nacido. Seguimos en 2026.

Dónde. Nos concentramos delante del Parlamento de Navarra, que dicen tener la "soberanía" de no sé quien, esto es, la instancia con la mayor y más amplia decisión política. Los grandes responsable del aborto son los Parlamentos, los Gobiernos, los de arriba por acción y omisión, por lo proteger ni en poco ni en mucho la vida del aún no nacido, por lo que callan del aborto, por la propaganda que hacen de él,  por prohibir la información y ayuda a las madres gestantes, y por cosas peores. La retahíla es larga. Y junto a ello, la complicidad del silencio, y el adaptarse al mal para no perder votos. Realmente, el sistema político actual es perverso.

El lema. Al principio la concentración era contra las subvenciones que el Gobierno de Navarra UPN daba para pagar a los matarifes. Después fue con la pancarta citada "ABORTO NO. Dios ama al embrión". Nadie ha superado este lema a pesar de los que lo critican pero nunca se animan a dan respuestas, o no saben darlas, quizás por el prurito de sentirse algo superior a los demás o bien por sus propias seguridades. Luego ni se les ve ni están, y no es por el lema expuesto. Más de una vez se ha pedido un lema mejor a aquellos que tuercen la boca -incluso entre los convencidos-, pero sin éxito.

Sí, el contenido mejor es: "ABORTO NO. Dios ama al embrión". Lo negativo del "NO" es claro y contundente, absolutamente exigente, marca el límite, es un planeamiento liberador de cábalas como los mandamientos de la ley de Dios. Lo positivo es que Dios ama a cada uno de los más débiles e indefensos, como también a todos, a los que leen la pancarta o a los que acaban con la vida del todavía no nacido. Si yo quiero defender la vida del nasciturus con la misma fuerza como Dios la defiende y ama, ¿será esto poca defensa del nasciturus aunque tu digas que Dios no existe? Al menos, primer hipócrita, imita algo mi ardor y convicción pro vida.

El cartel anunciador. Se ha sustituido el color rojo por el azul, y el feto por los graciosos piececillos del bebé cuya vida se trunca. La letra es discreta, para tener que fijarse. Si te interesa, busca. El "¡Aquí no sobra nadie!" fue el lema de una grandes carteles que se pusieron tras la Conferencia  antinatalista de El Cairo del 5 al 13-IX-1994.

Cuándo. La concentración siempre fue el último día de mes, hasta que hace unos años se puso  el día 25 para recordar el día de la Encarnación del Hijo de Dios, y que la vida es una Causa universal. Salimos haga el tiempo que sea: calor o frío, lluvia o granizo, día y noche, con gente en la calle o sin ella, juegue el Osasuna o estén otros de vinos. Este 25 de enero cayó una lluvia torrencial y ahí hemos estado: rezando y mostrando la pancarta a los autobuses -villavesas- que cruzaban. Es muy malo perder las buenas costumbres, sobre todo cuando hay días de tiempo con límites dudosos.

Quiénes. Entre nosotros hay carlistas y no carlistas, y más de estos últimos.  No tenemos otro signo político que la firma de la pancarta (CTC aspas), que es la misma que el anuncio que se envía por e-mail, faceboock y whatsApp (éste último es el medio más efectivo). Más que mirar el logotipo (que muchos ni entienden), se mira el lema y qué se hace.

¿Logotipo?. Muchas veces quien se queja del logotipo y quiere que lo quitemos, es por su mala conciencia, porque apoya o vota a un partido político que no va contra el aborto, o lo tolera a regañadientes mientras echa balones fuera del campo de la política, cuando sabe que el aborto es y debiera de ser siempre el PRIMER TEMA POLITICO. O quizás quiere que nosotros no existamos mientras él habla de libertad y respeto, y tiene celos de que seamos sólo nosotros quienes mostremos la belleza de la defensa de la vida. Es el segundo hipócrita. Pertenecer, simpatizar o defender a un partido político que no combate el aborto o que lo da por inevitable, a un partido liberal, es el peor consejero para sumarse a nuestra concentración. Hay alguno que no viene por eso; por lo visto es un efecto de la partitocracia. Y si ese tal es persona piadosa, peor, si cae en la vieja trampa liberal de decir que lo divino y sagrado no debe meterse en política (pero sí al revés... ¿no?). Que no diga este tercer hipócrita -con perdón- que CTC-aspas divide la causa de la vida, precisamente porque él no hace causa de la vida.

El logotipo dice quién tiene la iniciativa de la actividad y se responsabiliza de ella. Siempre lo hemos hecho así y nuestra discreción es el sentir de algunos que acuden siempre. Pero sobre todo somos discretos en otros símbolos porque el tema del aborto es super básico y verdaderamente universal. Que nadie diga que usamos el crimen del aborto como pretexto para extender la propia imagen.

Que cada cuál lleve su propia pancarta en el mismo sentido.

Los tolerantes. Tolerar las leyes del aborto y qué hacen los matarifes en los "hospitales y clínicas" donde se aborta... es una máxima frivolidad. Decir que no gusta pero que se deja hacer es un miserable truco de la mayoría de la Asamblea de Madrid. Lamentar... y dejar hacer... diciendo la todopoderosa Administración que no puede hacer nada, es la cuarta hipocresía, cuando además asistimos a las tiranías del poder Ejecutivo. ¿Sabemos que es realmente un aborto? Sabiéndolo, ¿merece la pena vivir en una sociedad como la nuestra? Defendiendo tantísimos derechos como hoy se defienden... ¿qué vida vamos a sacrificar?: ¿niños por nacer, enfermos, ancianos, los asesinados por ETA..., y en otros lugares la vida de los cristianos?

¿Toleramos la inseguridad pública, que nos roben o nos den una paliza?

Cuántos. Seremos siete agraciados, todo lo más quince los que nos concentremos, aunque muchos son los convocados. De ellos, muchos conocidos fallan sin que sepamos por qué. Y fallan sistemáticamente. No quiero juzgar, ¿para qué? Será que están muy ocupados, que tienen otras cosas para hacer, obligaciones más importantes, quizás no se organicen bien. Quizás sean piadosísimos en otros lugares, y tengan una jerarquía de bienes que no entendemos.  Rezarán muchos rosarios en casa y en su parroquia, pero con el peligro de deslizarse sin saberlo a las posiciones del quinto hipócrita. Recordemos todos que el pecado público debe tener respuesta pública, y que el mayor mal es cuando la sociedad se acostumbra a él.  ¿O no somos sociables por naturaleza? Este acostumbramiento fue siempre el cometido del partido liberal conservador, desde Cánovas del Castillo. Dos pasos adelante y medio atrás.

Me quejo de esto. También me quejo de que al venir algunos nuevos,  al ver poquitos, no vuelven. ¡Lo que hace la perseverancia! Esta vez -25 de enero- se acercaron dos chicas, al parecer para sumarse, pero al ver tan pocos -lo dijeron- se marcharon. Si todos los que han estado algunas veces se mantuviesen vivos para esta Causa, seríamos un montón. A Dios gracias vamos a seguir.

¿Qué hacemos cuando hacemos lo que nos da la gana? Pues nada, ir de compras, pasear, pasar sin mirar, dar el rodeo del levita, decir aúpa pero para seguir su camino, buscar sin tregua hacer el bien a los mismos sin distribuir el esfuerzo... De todas maneras, sabemos que hoy no estamos llamados a entender lo que otros hacen. Ni a juzgar.

Alguno dice que quien convoca a la concentración no lo hace bien, porque la autoridad se muestra dando voces: no, no estamos de acuerdo con ello. Si por Dios, la vida humana, el ser social y la dignidad pública no nos movemos..., ¡qué nos vamos a mover porque lo diga el jefe! Máxime cuando entre los grandes defectos de los españoles en general, cada cual cree saber de todo, sólo quiere hacer lo que le parece o da la gana, tiene toneladas de juicio propio, y está entrenado en echar balones fuera. Bueno, que nadie se queje de Pedro Sánchez, ni de las falsas alternativas a él.

Con la actual parálisis de los buenos, la Revolución se queda.

Oración pública. Inicialmente no se rezaba en voz alta, en la concentración se estaba en silencio. Sin embargo, desde hace unos años se reza el Santo Rosario porque si no nos entraba la "depre". Se reza firme y en alta voz. Allá, al fondo de la bocacalle, se ve el reloj que da la hora de inicio y fin -media hora-, pero sobre todo se vislumbra la torre con la imagen de la Milagrosa levantada por Víctor Eusa. ¡Es nuestro único alivio! ¿Alguien se queja de que seamos confesionales? Pues mire, si no rezamos la actividad se hunde . Y si los rezadores se juntasen, seríamos una barbaridad de gente. Aquí todo son excusas hipócritas del sexto y espirituoso grado. Por eso, nuestros hijos y nietos verán las catacumbas...

Propaganda explicativa. Llevamos propaganda escrita y, si en una época se repartía, ya no se reparte porque no somos muchos y la gente nada lee -o al menos eso dicen-.  Pero alguno exhibe que la tiene y se utiliza para evitar muchas explicaciones. Ojalá volvamos a repartir algún mensaje escrito: depende de los que vayamos y no siempre tiene que hacerlo la misma persona. ¡Tengamos iniciativas!

Generadores de paz. Pocos son los que nos incordian algo; cuando nos afean con alguna palabreja o gesto, el "pero tu ya vives" es la mejor respuesta, ante la que todos se callan. Será una expresión aparentemente poco "razonada", pero encierra grandes razones, es breve, directa y definitiva.

Bastantes son los transeúntes que muestran estar de acuerdo. Ahora bien, rara vez estos se suman, aunque el 28 de diciembre se sumaron tres o cuatro, con gusto de todos. La imagen adjunta de la guillotina no la hemos puesto por decoro en las calles, es horrible, aunque ya tiene plena actualidad en algunos países. Abierta la puerta del mal, éste entra a torrentes y hasta el final. Ante esto sólo cabe el a Dios rogando y con el esfuerzo dando.

Las pegas de quien nada hace. Conocemos las "pegas y más pegas" teórico-prácticas que ponen tantos buenísimos y piadosísimos. Al menos en Pamplona hay alguien que dice en alta voz -en la lindísima calle como dicen los jóvenes-, lo que ya sabemos: que la posibilidad del aborto es dictar la vida o muerte del otro, que el aborto voluntario es matar la vida humana, es matar el amor de Dios en sus hijos más débiles y abandonados, es matar el amor del hombre y la mujer, es destruir al hijo y a la madre, es atacar a Dios en sus hijos más pequeños, es un gran negocio... Omisión es callar ante los demás, es detener la verdad social cuando otros desinforman,  es que gane el acostumbramiento al mal y se instale en el inconsciente social...  El aborto es, dicho en román paladino, una canallada, un asesinato, y no hacer nada es una tremenda omisión. ¿No saben que tras la expulsión de Dios de la Constitución, es la verdadera causa del actual hundimiento?

El aborto es el fracaso de la sociedad y del sistema político. Y el silencio sobre él es el fracaso de los cristianos que son quienes más debieran actuar. ¿Por qué la calle es de los que hacen más daño? Sin necesidad de decir esto, ojalá los que llenan las iglesias y catedrales luego llenen a las plazas públicas.

Un buen amigo dice que la gente sana no se manifiesta por costumbre y que hacerlo es ir contra su naturaleza. De ahí que no se le pueda pedir peras al olmo y que vaya a contrapelo. Algo de razón lleva. Pues sí, lo propio es que el bien sea vivido en la sociedad e instituciones y la quietud social esté en consonancia. Pero... ¿y si no se vive? ¿Y si el César de hoy se llama asesino? Pues habrá que espabilar.  Si hay que sacrificarse y poner la carne en el asador, saliendo a la calle, pues se sale.

¿Así queremos? ¿Así queremos que haya justicia y paz? Los gobiernos que nos hemos dado están siendo nuestro castigo. El tal Sánchez y su banda no son una casualidad y no se han producido solitos.

¿Así queremos reevangelizar? El pecado público exige advertencia y reparación pública, sin abandonar la calle a los gobiernos sanguinarios ni a las minorías pervertidas.

A Dios gracias, los de Pamplona han dado testimonio en defensa de la vida, han denunciado a los pro muerte y a los deja que los maten que ocupan las instituciones políticas, han rezado en público, y han exportado la actividad a otros lugares de España.

¡Si pequeños pero dignos grupos, con buenas pancartas, pululasen por nuestras ciudades cada mes, y saliesen en lugares distintos el mismo día... cuánto bien harían! Es una actividad muy fácil y no hace falta mover cientos de personas.

Así, sin meterme a juzgar a nadie, sabiendo que hay diversas formas de actuar, que hay gente impedida por salud física, psíquica (a algunos estos temas les generan depresión...) o su propia desorganización, y sin comparar las diferentes actividades pro vida entre sí, defiendo la concentración antedicha y respondo a algunas objeciones que en no pocas ocasiones creo un tanto hipócritas.

Con convencer al del sofá, me conformo. Pero quiero más. Con ello estaríamos muchos tras la pancarta "ABORTO NO. Dios ama al embrión". CTC-aspas. Icono de los santos inocentes.

Que cada cuál lleve su propia pancarta en el mismo sentido.

Lo siento por lo largo, pero el tema creo que lo merece.

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